Viajes

Guadalajara la tenaz ‘Perla Tapatía’


Catedral de la Plaza de la Liberación en Guadalajara.
Catedral de la Plaza de la Liberación en Guadalajara. Isabel Olmos

Hay ciudades que apuestan por conservar para progresar. Guadalajara, la capital del estado de Jalisco, conocida como la Perla Tapatía o la Perla de Occidente, ha sabido cómo mantener su identidad como pueblo, defendiendo como Niños Héroes su idiosincrasia y tradición. Tanto es así que el mariachi, el tequila y los charros, tres emblemas de la mexicanidad a nivel internacional, son autóctonos de estas tierras jaliscienses.

Justo en el mismo lugar donde todo empieza para los tapatíos, sentados en la actual terraza de la cafetería del Teatro Degollado, en la plaza principal de Guadalajara, arrancó la conversación con Juan M. Toscano García de Quevedo, reconocido historiador, periodista, abogado, educador y analista político originario de Guadalajara. En la parte posterior está ubicada la Plaza de los Fundadores y al frente la Catedral, el sagrario Metropolitano, la Plaza de Armas y el Palacio de Gobernación. Las campanas marcan hasta en los cuartos.

“En este preciso lugar fue donde se reunieron las 63 familias fundadoras, que en conjunto formaban entre 200 y 250 personas todas españolas, que no se mezclan con los naturales como los llamaban, porque no había en esta zona. Por eso, se funda Guadalajara aquí porque los naturales de los anteriores tres intentos fueron expulsando a los españoles hasta que encontraron este lugar, sin naturales. Venían huyendo de unos indios muy aguerridos”.

Guadalajara, fundada el 14 de febrero de 1542, según los documentos históricos, hubiera acabado quién sabe dónde de no ser por Beatriz Hernández, quien cansada de tantos cambios y mudanzas determinó en una reunión de vecinos, a finales de 1541, que la capital de Nueva Galicia se construyera en el valle de Atemajac. Y es que en diez años se habían movido cuatro veces, con todo lo que suponía en aquella época.

PASEO POR LA CIUDAD

En la esquina del teatro se ve la escultura de Beatriz Hernández, quien junto a La Minerva son dos símbolos de la ciudad. “Los tapatíos somos hombres y mujeres recios porque les ha costado. Nadie les ha regalado nada, y sigue siendo así”, contó apasionado Toscano G. de Quevedo, director del CCIC, de Centro de Capacitación de Imagen y Cultura de Guadalajara. “Y Beatriz Hernández es el ejemplo del carácter tapatío, con una moral muy firme, amable y cordial. Fue una mujer española que había llegado con las tropas de Cortés y con su marido. Peleaba con espada, eso hace que la mujer tapatía sea muy recia, igual que el hombre. Por eso los tapatíos son muy trabajadores, honrados, amables, serviciales, orgullosos de su tierra y muy integrados al grupo familiar”.

En esta vieja plaza principal es donde nace también el término tapatío. En aquella época cada jueves, como en Europa, los indígenas hacían un mercadito semanal muy extenso y rigurosamente organizado por sectores según los productos. Son los populares Tianguis. En la actualidad, hay registrados 22 Tianguis en Guadalajara.

“El español, que vivía aquí en las casas del centro, compraba y pagaba con moneda de cobre. Los indios estaban acostumbrados al trueque, que se hacía con una unidad de medida establecida con lo más valioso que tenían: las semillas de cacao, que las metían en un saquito de cuero llamado Tapatiotl. Un Tapatiotl constaba de tres unidades. El término se castellanizo a tapatío”, aseguró Toscano G. de Quevedo, quien pertenece al Patronato para la Conservación del Centro Histórico.

“Por eso decimos que los tapatío valemos por tres”, agregó Samuel Gómez Luna, director de publicaciones de la Secretaría de Cultura de Guadalajara. “Y por eso decimos ojos tapatíos”, añadió otra expresión típica Liliana Sarabia, del grupo Presidente de Guadalajara.

CAMINATAS POR EL CENTRO

Caminar por el centro de Guadalajara, todo está cerca, es imaginarse esa ciudad entre ríos que Nuño Beltrán de Guzmán, el Conquistador de Occidente, natural de Guadalajara, España, mandó fundar a Juan de Oñate. Cuesta imaginar que la famosa Calzada de la Independencia era el caudaloso Río de San Juán de Dios, que nacía en el inmenso Lago Azul a orillas de Guadalajara y que llegaba hasta Tlaquepaque. “Sí, todas las ciudades medievales y renacentistas estaban junto a un rio, los asentamientos necesitaban del agua. El rio fue tapado en 1905 para dar paso a la Calzada y el lago se ha ido una parte desecando y la otra se cubrió primero con bosques para dar más tierra para el crecimiento de la ciudad. Es zona urbana pero el agua está ahí, y con ella se abastece a la ciudad”, apuntó Toscano G. de Quevedo.

De la Calzada de la Independencia hacia el poniente se funda Guadalajara y hacia el oriente se funda Analco, que significa al otro lado del río, ahora un barrio de Guadalajara. “ El río era la separación entre el pueblo criollo español y el indígena de Analco, fundado gracias al fraile Antonio de Segovia, un franciscano que participa en la pacificación de la zona trayendo indios pacíficos de Mexicaltzingo para defender la ciudad por esa parte del rio, en el caso de ser atacada”, explicó Toscano G. de Quevedo.

Y estas dos ciudades acaban siendo una sola. “Guadalajara es una ciudad muy curiosa, muy criolla, donde la población española se mantiene bastante pura. El mestizaje se empieza a dar en las clases medias bajas. El español es muy importante entender que no se niega al mestizaje, lo acepta. Pero, esos primeros 100 años de Guadalajara, se mantiene como una ciudad criolla. Los habitantes que los van conformado son los hijos de estos conquistadores, que hay el numero suficiente para que puedan casarse entre ellos o con vecinos de Zacateca o de la Ciudad de México”, agregó. “Con la unión de Analco y Guadalajara ya sí hay mestizaje en los primeros años del S. XVII”.

Al final de la Plaza Tapatía se encuentra el Instituto Cultural Cabañas. El Hospicio de Cabañas, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997, fue construido gracias a la generosidad del obispo colonial Cabañas, quien fundó la casa de la Misericordia para niños expósitos con el fin no solo de educarlos en las artes y ciencias sino también de capacitarlos con una escuela de oficios. Le encargó la obra al arquitecto, escultor y pintor el valenciano Manuel Tolsá, quien también terminó la catedral de México, entre otras obras. Tolsá realizó un proyecto ambicioso con 23 patios, 106 cuartos, 72 pasillos, y dos capillas.

ARTE EN LA CIUDAD

Allí se guarda la obra cumbre del pintor y muralista jalisciense Clemente Orozco. En la cúpula de la capilla creó “El Hombre de Fuego”, su obra maestra, cuya profundidad impresiona más cuando sabes que en realidad esta cúpula es plana, no existe.

“Todas la obra de Orozco está hecha con un ojo y con una mano. Era medio pirómano, y jugando con fuego perdió su otro ojo y mano. Es un verdadero genio”, narra la guía cultural del Presidente Intercontinental de Guadalajara Liliana Aceves B., un libro abierto que nos habló sobre las bóvedas y los muros del Hospicio de Cabañas: Desde la historia de México, la conquista, la evangelización, el desarrollo del país hasta los movimientos de masas, los lideres demagogos y las aportaciones españolas de la rueda sobre los restos prehispánicos que la conocieron, pero no la utilizaban.

La otra figura emblemática es La Fuente de Minerva, a cuyos pies aparece escrita la frase “Sabiduría, justicia y fortaleza custodian esta noble y gran ciudad”. Fue un icono creado en 1954 cuando Guadalajara, en la parte final de la revolución, se convirtió en el semillero cultural más importante del país. Por aquel entonces, a Guadalajara la llamaban La Atenas de México. “Todos los personajes del mundo cultural de México se crean aquí, aunque no fuera de aquí, pero venían a formase a Guadalajara. El entonces gobernador, Agustín Yáñez, aprovechando ese nombre, creo el icono que representaba la sabiduría de Guadalajara. La Minerva es la diosa de la sabiduría, uno de los iconos representativos del sentimiento cultural e intelectual del momento”, dijo Toscano G. de Quevedo.

Hoy en día la Minerva, a pesar de ser una estatua impactante, no es lugar turístico: Es una glorieta donde se celebran los triunfos de México y las Chivas. Por su parte, los Atlas celebran en el monumento de los Niños Héroes, en honor a los seis cadetes mexicanos fallecidos en la Batalla de Chapultepec contra los estadounidenses en 1847, y los Leones Negros en Rectoría.

Pero, la feria internacional del libro de Guadalajara, que ocupa la segunda posición en el ranquin mundial después de Frankfurt, y la futura Ciudad Creativa Digital, demuestran que los tapatíos son tenaces y persistentes.• 

Twitter: @IsabelOlmos

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "Guadalajara la tenaz ‘Perla Tapatía’."

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