El Cairo inaugura su “cuarta pirámide”
Un cuarto de siglo después del anuncio del proyecto y tras 20 años de obras, el GEM (Great Egyptian Museo) se inauguró oficialmente el pasado 1 de noviembre. Se trata del mayor museo del mundo dedicado a una sola cultura y aspira a convertirse en un imán para que el turismo internacional regrese a El Cairo, una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo, y metrópoli por excelencia del mundo árabe.
Los más de mil millones de dólares y veinte años de obras que ha costado construir el GEM le ha valido al nuevo museo de El Cairo el sobrenombre de “la cuarta pirámide de Giza”. El faraónico proyecto ha tenido que superar no pocas dificultades, como los sobrecostes o el parón de su construcción durante varios años tras los levantamientos de la Primavera Árabe, para poder inaugurarse el pasado primero de noviembre.
Pero sin duda, la espera ha merecido la pena. Más de 50,000 piezas expuestas hacen un recorrido por toda la historia del antiguo Egipto, desde los primeros restos prehistóricos del valle del Nilo hasta el periódico ptolomaico a principios de nuestra era.
Sus más de medio millón de metros cuadrados, que se distribuyen en 12 amplísimas y luminosas salas hacen de este recorrido por la historia de una de las grandes civilizaciones de la antigüedad una experiencia agradable y espectacular. Algo que se percibe nada más entrar en el edificio, con la estatua gigante de Ramses III que con sus 11 metros de altura y 83 toneladas da la bienvenida en el atrio del nuevo museo a los visitantes.
Junto a él, diez estatuas de Sesostris I flaquean al visitante mientras asciende por unas escalinatas hasta el punto más alto del edificio cuyas formas triangulares y detalles ornamentales son un homenaje a la grandeza arquitectónica del antiguo Egipto. En el punto alto de esta galería central se encuentra uno de los lugares más disputados del recinto para sacarse una foto: el gran ventanal que ofrece unas vistas espectaculares a las pirámides Keops, Kefrén y Micerinos situadas a menos de dos kilómetros de museo en línea recta. Trasladarse por unas horas a este mundo antiguo es el objetivo, logrado, del nuevo y flamante museo cairota.
Nuevo hogar para Tutankamon y tesoros nunca visto
Las autoridades locales han presentado al GEM como un regalo de Egipto a la humanidad, y en gran medida lo es. Entre la basta colección expuesta, casi dos tercios han sido mostradas al público por primera vez en la historia. Y aunque no es fácil recomendar qué piezas son las “obligatorias para ver”, los egiptólogos han destacado algunas como Sarcófago de piedra de Tutmosis I, el faraón que inauguró el Valle de los Reyes, las estatuas de las salas 7 de Amenhotep, hijo de Hapu y arquitecto responsable de los templos de Karnak y Luxor, o la estatua de la reina-faraón Hatshepsut de la sala 8. También se destaca la barca solar de Keops, un barco ritual de 5000 años de antigüedad que se enterró a los pies de la Gran Pirámide.
De lo sí no cabe ninguna duda es que las dos galerías dedicadas al Tesoro de Tutankamón están llamadas a ser las más populares entre el público general. Además de la máscara del faraón niño y sus sarcófagos, la amplitud del nuevo museo ha permitido exponer todo el ajuar del faraón niño compuesto por más de 5,800 piezas, muchas de las cuales ven de nuevo la luz tras muchos años en los almacenes del antiguo museo.
Consejos para visitarlo
La amplia colección, y el enorme tamaño del museo-monumento, hacen que las visitas guiadas sean una opción muy recomendable para disfrutar al máximo de la experiencia. Solo de esta forma se podrá profundizar en el contenido y disfrutar al máximo de la experiencia sin verse sobrepasado por la magnitud del faraónico recinto.
La propia institución ofrece la posibilidad de contratar visitas guiadas realizadas por personal oficial que garantiza unas buenas explicaciones, aunque para el público general se ofrecen únicamente en inglés. Tiene un coste de unos 40 euros ($47.65), se ofrecen varias veces al día y es muy recomendable reservarlas con semanas de antelación para tener plazas, y en especial para elegir el mejor horario. Existen también visitas guiadas especiales para niños de 45 minutos de duración, y experiencias de realidad virtual para conocer el origen de las pirámides para las que también es necesario reservarse.
El complejo cuenta también con una galería comercial con restaurantes y cafeterías muy convenientes para hacer una pausa. De esta forma quienes, por ejemplo, realicen el tour guiado del museo, pueden descansar y recuperar fuerzas en la zona de restauración para luego seguir explorando el museo por libre.
Los otros museos egipcios
La apertura del nuevo GEM (Gran Museo Egipcio) ha eclipsado, al menos momentáneamente, a los otros dos grandes museos dedicados que alberga la ciudad. Pero esto puede ser una ventaja para el viajero apasionado por esta cultura. El clásico Museo Egipcio de El Cairo ubicado en la plaza Tahrir, en pleno centro de El Cairo, fue el hogar de los tesoros de Tutankamón hasta su traslado al nuevo recinto.
Aunque ha sido despojado de su pieza más popular, sigue conservando un encanto increíble. Fundado en 1902, su vetusto edificio repleto de más de 100,000 objetos dispuestos de forma un poco caótica conserva el encanto de los museos antiguos y traslada al visitante a un ambiente que recuerda a las películas de Indiana Jones. La competencia entre museos puede resultar en una ventaja, porque se espera que esté menos congestionado de lo que estaba hasta el momento al distribuirse los visitantes entre ambos museos. Sin olvidar que tiene la ventaja de estar a cinco minutos caminando del río Nilo o las arterias más bulliciosas de la metrópoli.
Menos conocido al estar ubicado un poco más alejado del centro de la ciudad, y por haber sido inaugurado en 2021, el Museo Nacional de la Civilización Egipcia es otra opción muy interesante. El moderno edificio ofrece una selección más limitada y seleccionada de obras de arte, restos arqueológicos y otro tipo de objetos, aunque su joya es la popular Sala de las Momias Reales, con los restos de faraones como Ramsés II y Seti.
El Cairo, un museo vivo
A pesar de que generalmente los tours organizados de Egipto apenas suelen dedicar dos o tres días a la capital del país, principalmente para visitar los grandes museos y las pirámides de Giza o Saqqara, esta megalópolis de 16 millones de habitantes ofrece increíbles lugares y experiencias al viajero dispuesto a descubrirlas.
El barrio copto, un verdadero museo vivo, merece la pena no perderse y recuerda al viajero la existencia de una relativamente importante comunidad cristiana en Egipto cuyos orígenes se remontan a los primeros siglos de nuestra era.
O el mercado de Jan el-Jalili, el mayor zoco del mundo árabe, que nos trasporta a otra época al tiempo que muestra una de las caras más populares de El Cairo actual. Recorrer sus calles sin rumbo para ir descubriendo callejuelas, antiguos palacios o todo tipo de mercaderías es una experiencia que queda grabada para siempre en el recuerdo. Con seis siglos de historia el zoco está más vivo que nunca, y es además un lugar imprescindible para descubrir la vida cotidiana en el Cairo histórico. Relativamente, no muy lejos se puede visitar La Ciudadela, una fortificación medieval islámica desde la que los gobernantes egipcios controlaron el país entre los siglos 13 y 19, y testigo del origen islámico de la actual ciudad Levantada por Saladino, en su interior se puede visitar varios museos, mezquitas y antiguas residencia de gobernantes.
Otra zona que merece la pena no dejar de conocer es el centro moderno de El Cairo, conocido también como downtown, que se extiende en torno a la plaza Tahrir. Empezó a desarrollar en 1870 cuando el Pachá Ismail quiso llevar al norte de África el urbanismo más moderno de la época, por lo que muchos edificios y los trazados del downtown cairota recuerdan al París del arquitecto Haussman. Con cierto aire decadente y romántico, la zona alberga muchos hoteles además de tiendas y restaurantes abiertos hasta bien entrada la noche. En las riberas del Nilo a la altura de este barrio se ofrecen paseos en barco, principalmente al anochecer, que ofrece una panorámica fluvial de la metrópoli. Y también se encuentra El Cairo Tower, una torre de comunicaciones de los años 60 impulsada por el presidente Nasser, a la que es posible ascender para tomar un café en su restaurante giratorio o disfrutar de las mejores vistas de la ciudad.
Desde sus 187 metros de altura es posible admirar la inmensidad de la ciudad de esta urbe a la que vida El Nilo, desde los minaretes de El Cairo Islámico a los nuevos rascacielos, las calles iluminadas del downtown e incluso, en días despejados, las pirámides de Giza ubicadas a más de 18 kilómetros de la Torre de El Cairo. No así el nuevo Gran Museo Egipcio (GEM) que, para respetar el entorno y el paisaje, se ha construido a una altura inferior. Toda una declaración de intenciones de este moderno edificio llamado a divulgar entre el gran público una de las culturas más relevantes del mundo antiguo.
Antes de viajar a El Cairo
El callejón de los milagros y Akhenaton, del premio nobel de literatura egipcio Naguib Mahfouz, son dos libros imprescindibles para comenzar a sumergirse en la vida de El Cairo y Egipto. El primero refleja la sociedad cairota de principios del siglo XX y el segundo la vida en la antigua civilización del Nilo.
Conspiración en El Cairo es un thriller ambientado en la universidad de Al Azhar, que ha sido considerada como una versión egipcia y moderna de El nombre de la Rosa.
El edificio Yacobían, filme muy popular dentro de la cinematografía contemporánea del país, refleja a través de los sucesos y personas que se mueven en torno a este edificio, que existe en la realidad, los cambios sociales y políticos del país en el cambio de milenio. Interesante para quienes deseen profundizar en la realidad social de la ciudad.
La oferta de documentales sobre el antiguo Egipto, las pirámides de Giza y los faraones es amplísima en cualquier plataforma de contenidos. Into the Great Pyramid de National Geograpic es uno valorado por su equilibrio entre rigor histórico y formato entretenido.
Consejos útiles
•Gran Museo Egipcio (nuevo museo): https://gem.eg/
•Museo Egipcio de El Cairo Museo plaza Tahrir, Downtown: https://egyptianmuseumcairo.eg/
•Museo Nacional de la Civilización Egipcia: https://nmec.gov.eg/
Tarjetas SIM. En el mismo aeropuerto varias compañías telefónicas ofrecen la posibilidad de comprar una SIM con datos para 7, 15 o 30 días por precios que oscilan entre los 5-20 euros dependiendo de la cantidad de gigas y días. La instalan y la ponen en funcionamiento al momento.
Visado. Es necesario un visado para entrar en Egipto, pero se puede conseguir sin problemas en el aeropuerto por un precio de 25 euros que se tienen que pagar en efectivo. Existe la posibilidad de hacerlo online, pero el proceso es más complicado y no merece la pena.
Sanidad. Es muy conveniente viajar con seguro médico. No es obligatoria ninguna vacuna para entrar en Egipto, pero son recomendables la hepatitis A y la fiebre tifoidea, así como muy recomendable beber solo agua embotellada.
Cambio de moneda. Se puede realizar en el aeropuerto o en el centro de la ciudad, donde el cambio es ligeramente menor. Se necesita presentar el pasaporte para realizar el cambio de moneda.
Taxis, Uber y otras aplicaciones similares funcionan en El Cairo y tienen unos precios muy competitivos. También para traslados al y desde el aeropuerto. (10 euros frente a 30 del taxi tradicional). Algunas veces los conductores contactan con el usuario para pedir mayores tarifas. En ese caso es mejor cancelar el viaje y reintentar. Es conveniente aprender cómo se escriben los números en árabe para evitar subirse a un uber/taxi equivocado, ya que las matrículas de los coches están en escritura árabe.