A disfrutar de Aruba
Aruba, el que fuera el balneario para venezolanos y colombianos en los años 1980 y 1990, se ha mantenido vigente como uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe hasta el día de hoy. ¿Cómo lo ha hecho? La paradisíaca isla se ha puesto al día con la demanda de los cada vez más exigentes viajeros, con una inmensa oferta hotelera, vuelos diarios desde importantes aeropuertos, especialmente en Estados Unidos, y actividades ecológicas y culturales para todos los gustos.
La riqueza cultural de esta isla, de cerca de 120,000 habitantes, es uno de los aspectos que más resalta al visitante. Alimentada por influencias neerlandesas, tras haber formado parte de sus Antillas hasta 1986, y al ser un país autónomo insular del Reino de los Países Bajos, la población arubiana o arubeña goza de una rica mezcla de tradiciones, que enseña orgullosa a todo el que llega.
Mientras que la mayoría de sus habitantes es bilingüe y en muchos casos políglota –papiamento, neerlandés, inglés y español– los dos primeros sus idiomas oficiales, y los demás lenguajes que se imparten desde temprana edad escolar, los turistas se desplazan tranquilos por sus tierras sin problemas de comunicación.
Desde el aeropuerto Reina Beatriz en Oranjestad, su capital, los arubianos que trabajan en la industria del turismo, que constituye más del 80% de su economía, se acercan a los turistas con propiedad a ofrecerles sus servicios de transporte o de guías turísticos, en el idioma que sea necesario. Aunque las filas para la entrada a la isla se pueden tornar tediosas, se trata de un aeropuerto organizado –a pesar de lo pequeño– que entiende que de su buen desempeño depende parte de la economía de todo un pueblo.
Ya bien el taxi o mini van hacia el hotel, los conductores entablan con propiedad conversación con el turista, casi siempre comenzando con la frase “mi dushi”, que significa mi querido o cariño, contándoles orgullosos que Aruba es una isla tranquila, segura y feliz.
“La mayoría de turistas que recibimos aquí todos los días provienen de Estados Unidos, aunque también siguen viniendo de Venezuela y Colombia por su cercanía con nosotros. A los europeos también les gusta la tranquilidad, las aguas y los deportes ecológicos, además les encanta nuestra comida”, asegura Angelo Euson, taxista de la isla.
Desde Miami, aerolíneas como American Airlines ofrece dos vuelos diarios a Aruba, lo que hace el vuelo de dos horas y media aún más conveniente. Además, al regreso los pasajeros con destino a Estados Unidos cuentan con un terminal de 42 mostradores de registro (check-in) y facilidades para realizar inmigración y aduana. Esto permite que los vuelos desde Aruba lleguen a Estados Unidos como vuelos domésticos.
Maravillosos resorts que lo tienen todo, como el Aruba Marriott Resort & Stellaris Casino (hotel visitado para este reportaje) hacen de la estadía en la isla una vacación inolvidable. Ubicado en el área de Palm Beach, frente a las azules aguas de la isla y a sus playas blancas, el Marriot ostenta el casino más grande de Aruba, además de varias piscinas, incluyendo una de acceso exclusivo para adultos, más de nueve restaurantes y bares –como el romántico Waves Beach Bar and Grill justo al frente del océano– además de deportes acuáticos y entretenimiento para todas las edades.
Dentro del mismo hotel se encuentra también el Mandara Spa, una importante cadena de servicios de relajación y belleza con sedes en todo el mundo. Allí, los más estresados pueden ir a entregarse en las manos de expertos masajistas, que ofrecen terapias para todas las necesidades, incluyendo reflexología, masaje para deportistas, y hasta Shiatsu, un tratamiento basado en los principios de la acupuntura.
Pero si el plan deseado no es entregarse al relax, sino más bien aventurar por la isla, Aruba tiene varias opciones ecológicas. Una de ellas es visitar el Parque Nacional Arikok, en donde se pueden gozar de paseos a caballo, o visitar la famosa piscina natural, en donde se practica snorkelin. Agencias como De Palm Tours ofrecen paquetes para visitar estos sitios de interés, en unos de sus Land Rover, en cuatri motos, o en vehículos UTV o boggies para los más arriesgados.
Otra de las actividades que se puede realizar en la isla es visitar la fábrica de aloe, su producto nacional de exportación. Además de aprender sobre el proceso de la sábila, se pueden adquirir productos para el cuidado de la piel y la salud en su almacén, que también cuenta con sucursales en hoteles y en el aeropuerto.
Mientras tanto, la gastronomía de Aruba está compuesta principalmente por productos del mar, como es lógico, y destaca por su frescura y sencillez. Aunque sus platillos no son muy diferentes a lo de otras islas del Caribe –arroz con coco, plátanos, pescado, mariscos- la influencia europea sobresale en comidas típicas como los pancakes daneses (Dutch Pancakes) que se pueden saborear en restaurantes tradicionales como Linda’s.
También, si la cuestión es de mucha hambre, restaurantes locales como el Zeerover, ubicado en el área de Savaneta, sirven el pescado fresco del día o los langostinos más grandes que tal vez haya podido ver, acompañado de una refrescante cerveza arubiana como la Balashi, y de pan bati, una especie de pancake preparado con maíz.
Así pues, con la facilidad de los idiomas, un vuelo corto, y la conveniencia de hacer inmigración en Aruba de regreso a casa, ya lo que resta es empacar el bloqueador solar, las sandalias y alistarse para descansar en una isla que tiene mucho por ofrecer.•
@sandrapalaciosg
Información y tarifas del Aruba Marriott Resort & Stellaris Casino en www.Marriott.com. Información sobre la isla en www.VisitaAruba.com. •
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "A disfrutar de Aruba."