Viajes

36 horas en Copenhague, Dinamarca

Las tiendas enfocadas en diseño están agrupadas alrededor de Gammel Kongevej.
Las tiendas enfocadas en diseño están agrupadas alrededor de Gammel Kongevej. CORTESÍA

La mística de Copenhague es multifacética, pero para muchos, empieza con la comida. La capital danesa es la abanderada de la Nueva Cocina nórdica, un movimiento sostenido por una sociedad que fomenta el talento local, en este caso chefs que experimentan con ingredientes locales. Pero la bien sintonizada ciudad, con su red de bicisendas y amplios espacios verdes, mantiene una amplia variedad de esfuerzos creativos. Galerías de arte están emergiendo por toda la ciudad en espacios peculiares, como en viejas carnicerías; boutiques independientes se están llenando de distintivos productos daneses, y nuevos bares de cócteles están mezclando tragos con cerveza artesanal local, por ejemplo. Entonces, incluso cuando las tendencias culinarias crecen y mueren, Copenhague sigue sorprendiendo.

Viernes, 4 p.m., Diseño danés

El diseño danés cada vez se asocia más con firmas arquitectónicas innovadoras (Bjarke Ingels Group, Henning Larsen Architects), pero también está floreciendo a escala más chica, como lo evidencian las tiendas enfocadas en diseño agrupadas alrededor de Gammel Kongevej. En la boutique Black, inaugurada en marzo, inspeccione floreros y tazones de cerámica diseñados localmente. A pocos pasos de ahí, el diminuto negocio Mumuland cuenta con esferas festivas de papel de seda y estampados de arte gráfico de diseñadores daneses. Bajando por una calle cercana, Dora es una nueva tienda de artículos para el hogar que muestra todo tipo de cosas, desde vasos para whisky de vidrio cortado hasta llaveros de plata de Georg Jensen. Y al lado, una firma de diseño enfocada en tipos de letras abrió Playtype Concept Store, que vende fuentes cautivadoras estampadas en pósters, tazas y fundas para computadoras portátiles.

7 p.m., Realeza culinaria

El celebrado restaurante Noma sigue siendo el rey culinario que manda en el país, pero un probable sucesor es Amass Restaurant, localizado en una tranquila ubicación alejada. El chef, Matt Orlando, afiló sus habilidades en Per Se, Fat Duck y, más recientemente, en Noma, donde fue jefe de cocina. Pero pese a su sofisticado pedigrí, el restaurante de Orlando tiene una divertida vibra relajada influida por sus raíces en el sur de California. El cavernoso salón comedor tiene colorido arte de graffiti garabateado en la pared y una pista sonora fuerte en hip-hop, pero el restaurante también impresiona con su increíble servicio y platos notablemente refinados, como cachete de cerdo con verduras y hierbas de playa, y pan plano fermentado con sabor a levadura. Adhiriéndose a la filosofía Nueva Nórdica, el menú gira en torno a productos de primera, algunos cultivados en el jardín del patio trasero, visible a través de ventanas gigantes. Los seis platos cuestan 575 coronas danesas, o aproximadamente $100 a un cambio de 5.6 coronas danesas por dólar.

11 p.m., Noche en Norrebro

Carlsberg sigue siendo la de mayor presencia en la ciudad, pero el futuro de la cerveza en Copenhague pertenece a las cervecerías artesanales. Para probar por qué, vaya al vecindario de clase trabajadora de Norrebro, casa de un par de bares nuevos especializados en cervezas artesanales. Olsnedkeren, inaugurado hace dos años, es un sitio hogareño con decoración encantadora (candelabros de mesa, bancas bien gastadas acomodadas en rincones acogedores) que sirve cervezas de lotes chicos fabricadas en el sótano del establecimiento. En el lado opuesto del espectro de estilo está Mikkeller & Friends, un elegante bar pintado en turquesa pálido con acentos de madera clara que instantáneamente se convirtió en un favorito de culto luego de su inauguración en 2013. Las 40 espitas sirven una selección siempre cambiante de destacadas cervezas artesanales raras, desde una porter Orange Yuzu, de Mikkeller, hasta una Panzer Grenadier, de To Ol.

Sábado, 9:30 a.m., Un paseo por el parque

Pasee por los verdeantes jardines que rodean el Palacio Frederiksberg, donde céspedes soleados y sombreados senderos adyacentes al canal son complementados con algunos atractivos más inusuales. Los niños estarán encantados con el hecho de que una margen del desparramado parque colinda con la reserva de elefantes del zoológico vecino, mientras que los infantes podrían quedarse hipnotizados con el curioso árbol con cientos de chupones atados a sus ramas. Pero nadie debería perderse la diminuta isla que alberga un montón de garzas cuyas impresionantes envergaduras se revelan cuando las majestuosas aves toman vuelo.

11 a.m., Arte subterráneo

Del otro lado del palacio yace una reserva subterránea abandonada que ha sido reutilizada como un fantasmal espacio de exhibición llamado Cisternerne (las cisternas). Entre por la pirámide de vidrio del parque Sondermarken para descender a la fría estructura subterránea que alguna vez contuvo millones de litros de agua potable. Carente de luz natural, el espeluznante sitio actualmente está iluminado con una serie de candelabros a velas que gotean con cera.

1 p.m., Vea su almuerzo

Para probar una interpretación moderna del smorrebrod, un emparedado abierto tradicional danés, visite Almanak, un restaurante costero. A la hora del almuerzo, productos de los jardines, mares, bosques y campos del área se utilizan para preparar una variedad de deliciosos smorrebrod, como pan negro de centeno con camarones de Romo, piel de pollo, suave huevo hervido y espárrago verde (85 coronas). El salón comedor con azulejos blancos está en la planta baja de Standard, un edificio Art Deco color verde menta que recientemente fue transformado en un destino culinario y musical y que contiene otros dos restaurantes y un club de jazz. Después del almuerzo, deténgase para rebotar en los ingeniosos trampolines construidos en la acera cercana.

3 p.m., Ciudad de carne

Kodbyen, el histórico distrito de empacadoras de carne de la ciudad, actualmente es más conocido como centro de moda para clubes nocturnos. Pero un grupo de emocionantes galerías de arte situado en el lugar también hace que valga la pena una visita por la tarde. Empiece un recorrido de arte por el vecindario en Gallery Poulsen, que muestra arte gráfico teñido de sátira. Del otro lado, en V1 Gallery, puede ver obras variadas que cuelgan en espacios industriales que no parecen haber cambiado desde sus días de procesamiento de carne. Posteriormente, vague por las aireadas salas de la vecina Galleri Bo Bjerggaard para admirar obras del artista contemporáneo Jonathan Meese.

7 p.m., Cena en el centro

El volumen de excelentes restaurantes nuevos en la ciudad puede atribuirse en gran parte a René Redzepi, chef y codueño de Noma, cuyos prodigiosos protegidos se han estado aventurando por cuenta propia en números crecientes. Bror, uno de estos recién llegados, destaca por su cocina creativa de precios razonables. Inaugurado el año pasado por los chefs Victor Wagman y Sam Nutter, este restaurante céntrico sirve un menú de cuatro platos (375 coronas) y vinos naturales en un espacio de dos niveles con votivas parpadeantes. Una comida reciente empezó con bacalao envuelto en pepino con hierba luisa y terminó con merengue de estragón, helado de leche y compota de ruibarbo.

10 p.m., Club de cócteles

La reputación de la ciudad de crear cócteles con mucho estilo es de las mejores de Europa, y un puñado de bares nuevos está reforzando esa cultura con distinción. En Lidkoeb, un bar nuevo escondido de la calle en un patio interno, beba daiquirís de pera y romero hechos con mermelada casera mientras se sienta en un sillón de piel junto a la chimenea. Para una experiencia más refinada, vaya a los relucientes pisos color mandarina de Mikropolis, un bar que abrió en marzo sirviendo cócteles creativos a menudo impulsados por cervezas artesanales también en espita. Remate la noche en Barking Dog, un bar cuyos techos bajos y pisos a cuadros son complementados con una mezcla de muebles clásicos y baratijas; un escenario tentador para beber tragos como el Mr. Pink (un gin and tonic “de fantasía” vestido con amargos y pétalos de rosa).

Domingo, 11 a.m., Mañana de mercado

En Torvehallerne, el ampliamente popular mercado fino de la ciudad inaugurado en 2011, más de 60 vendedores de comida habitan dos largos salones encerrando una plaza adoquinada. Despierte en Coffee Collective (puesto C1, una microtostadora de café local cuyo cortado cuidadosamente elaborado es el acompañamiento perfecto para un pegajoso pan de canela de Café Rosa (D8)). ¿Sigue con hambre? Tome una hogaza rústica de Il Fornaio (C9) y después visite la barra de quesos en Arla Unika (F5) para una ronda de Rod Lober, un cremoso y encantadoramente apestoso queso de leche de vaca.

12:30 p.m., Sobre el agua

Deje atrás el enjambre de ciclistas cambiando sus ruedas por tablas de wakeboard o esquís de agua en Copenhagen Cable Park. En esta instalación de bajo perfil de deportes de agua, una serie de cables suspendidos lleva jalando a la gente por todo el campo acuático, con todo y rampas y obstáculos para los que tienen más experiencia. Hay disponibilidad de equipo para alquilar (tablas, esquís, trajes, cascos y salvavidas), y se pueden programar clases para novatos y niños. El pase de una hora cuesta 150 coronas (abierto solo desde abril hasta mediados de octubre).

3 p.m., Arte en el mar

El principal destino de arte de Dinamarca de hecho está a 40 kilómetros al norte de la capital (un paseo de 45 minutos en tren), en las costas de Oresund. Ahí es donde el Museo de Arte Moderno Louisiana (nombrado en honor a las tres esposas del fundador, todas ellas de nombre Louise) atrae con sus colecciones de arte de talla mundial, arquitectura modernista danesa y encantador paisaje natural (admisión, 110 coronas). Recorra galerías enteras dedicadas a Asger Jorn y Alberto Giacometti, y entre a una instalación permanente de psicodelia con espejos de Yayoi Kusama. Absorba las exhibiciones temporales, como el lecho rocoso interior de Olafur Eliasson (hasta el 4 de enero). Después, recorra el parque de esculturas del museo, donde las obras de arte están armoniosamente colocadas en arboledas y jardines, y en un herboso farallón que mira a las aguas de la Riviera danesa.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de enero de 2016, 9:16 a. m. with the headline "36 horas en Copenhague, Dinamarca."

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