St. Moritz, elegancia invernal
Todo comenzó con una apuesta. A Johannes Badrutt, el primer dueño del legendario Hotel Kulm, se le ocurrió, en 1864, una idea para conseguir que los turistas veraniegos ingleses también acudieran al establecimiento durante el invierno.
Para ello, les dijo que pasaran un par de semanas invernales en St. Moritz, donde el sol suele brillar casi siempre y el clima es mucho más agradable que en el neblinoso Londres. Si no les gustaba, prometió que les devolvería el dinero del viaje y, si en cambio estaban a gusto, podían quedarse tanto tiempo como quisieran.
Los ingleses aceptaron, al fin y al cabo no tenían nada que perder. Viajaron para Navidad...y no volvieron hasta finales de Pascua, con la piel bronceada y relajados. Así nació el turismo invernal en los Alpes.
Lo que todavía faltaba eran actividades atractivas que mantuvieran entretenidos a los visitantes, que acababan aburridos de los paseos a pie o en un carro tirado por caballos por la nieve. Fue su capacidad de inventiva la que transformó unos trineos normales en versiones más aventureras tipo skeleton para lanzarse por las laderas a toda velocidad.
En St. Moritz existe el tobogán llamado Cresta Run, construido en 1885 y que hasta hoy mantiene el club St. Moritz Tobogganing Club SMTC. “Cualquiera puede ser miembro”, señala el varias veces campeón Lord Clifton Wrottesley. “Pero tienen que saber que somos un club inglés con estilo pero también rituales excéntricos y humor ácido. O sea, típicamente inglés”.
Los ingleses también tuvieron un papel central en la creación de la pista de bob de la localidad. “Fue creada por primera vez en 1904 y fue la primera y ahora es la última pista natural de bob del mundo”, señala Roberto Triulzi, director del Olympia Bob Run St. Moritz-Celerina. “Todas las otras en Europa, América del Norte y Japón tienen que ser heladas de manera artificial, porque no se encuentran a una altura tan favorable a nivel climático”.
Pese a ello, cada año hay que dar forma a la pista con nieve nueva y agua y mucho trabajo manual. Y hay que mantenerla con esfuerzo durante los tres meses de temporada. Hoy en día, uno de los principales ingresos del club procede de lo que pagan los no miembros para poder usarla.
Un piloto experimentado y otro encargado del frenado llevan a dos turistas en un trineo para cuatro personas. “Es una diversión un poco cara, cada uno paga 250 francos (259 dólares/208 euros), pero es lo más”, señala Triulzi. Todo acaba en 75 segundos, pero “se quedan grabados en la cabeza y siempre se recuerdan como parte de esas vacaciones”.
Johannes Badrutt, quien hizo la apuesta con los ingleses, estaría orgulloso de ver el desarrollo del elegante St. Moritz con sus cinco grandes hoteles, que alojan cada invierno a miles de personas. Turistas que hoy en día llegan del mundo entero.
Información básica: Sankt Moritz
¿Cómo llegar?: En avión hasta Zúrich y desde allí por ferrocarril o carretera pasando por Chur hasta St. Moritz.
¿Dónde quedarse?: Además de los cinco grandes hoteles hay alojamientos para todo tipo de presupuestos.
Información: St. Moritz Tourist Information, Via Maistra 12, 7500 St. Moritz. Tel.: +41-81837-3333. Email: stmoritz@estm.ch www.stmoritz.ch.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de enero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "St. Moritz, elegancia invernal."