Davos una ciudad entre cumbres
La alpina ciudad de Davos-Klosters es la sede del Foro Económico Mundial que del 21 al 24 de enero reúne a más de 2.500 personas y donde se juntarán representantes de 140 países, más de 200 jefes de Estado o Gobierno y más de una docena de Premios Nobel. Pero este enclave suizo es mucho más... .
Es notable la diferencia que existe entre la tranquila población de Klosters, con un marcado carácter rural, y el bullicioso y cosmopolita Davos, pero que están unidas por su enclave entre montañas, una generosa naturaleza que han sabido convertir en todo un surtido de ofertas para actividades deportivas, especialmente de invierno, y también por la actividad y vanguardia en investigación de sus destacadas clínicas.
FAMOSOS POR SUS CALLES
Ubicada en la parte suroriental de Suiza, en el cantón de los Grisones, a dos horas en coche desde el aeropuerto de Zurich, Davos-Klosters es un destino turístico multicultural ya que, aunque su idioma oficial es el alemán, todo el mundo se puede entender en inglés, francés o italiano. Suiza tiene poco más de ocho millones de habitantes, pero un 23,3% son residentes extranjeros, según informan desde su página oficial: swissworld.org.
No es de extrañar, pues, que hayan pasado por allí muchos personajes internacionales. En Davos vivió sus últimos años el pintor expresionista alemán Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938), y fue donde el Premio Nobel de Literatura, Thomas Mann (1875-1955), concibió y desarrolló su mejor obra: “La montaña mágica” (Der Zauberberg) (1924) a raíz de una visita a su esposa en el Sanatorio Wald de Davos, especializado en aquellos tiempos en tuberculosis, en el que se encontraba internada.
Otro famoso que se dejó ver por sus gélidas callejas, especialmente por las pistas de esquí de la zona fue, a finales del siglo XIX, el escritor inglés Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930), conocido mundialmente gracias a las aventuras de su personaje Sherlock Holmes. Amante de los deportes en general -jugó al rugby, al fútbol o al golf- también le atrajo el deporte blanco, y fuentes de la ciudad indican que fue importante para popularizar la estación de esquí helvética, donde participó como instructor y desde donde escribió un ensayo sobre este deporte.
Efectivamente, las montañas que rodean la ciudad tienen una magia y un encanto especial y Hollywood tampoco ha sido ajena a sus encantos. De hecho, Klosters ha acogido a estrellas como Paul Newman, Gregory Peck, Yul Brynner, Lauren Bacall, Greta Garbo o Gene Kelly. Este último, según información de la oficina de prensa de esta ciudad, “bailaba sobre las mesas en el bar del legendario Hotel Chesa Grischuna”.
El también actor Rex Harrison se dejó ver por esta localidad y, dicen los lugareños, que pidió algún consejo a un pianista local para el musical "My Fair Lady", que protagonizó y tanto éxito le otorgó. También gustaba de sus estampas alpinas Deborah Kerr, quien se casó allí, en 1960, con Peter Viertel. En la actualidad el príncipe Carlos de Inglaterra es uno de los asiduos de Davos-Klosters.
LA GRAN ATRACCIÓN BLANCA
Pero ¿qué tiene Davor-Klosters para que se fije en ella el mundo? Además de su zona de montaña ideal para la práctica de numerosos deportes y de ser una de las ciudades más altas de Europa, es un área de cultura y entretenimiento notable.
Para la latina Carmen R., que ha vivido varios años en Suiza y ha visitado la localidad en varias ocasiones, según comenta a Efe, “Me gusta mucho esquiar y siempre me impresionó esta estación desde hace años, siendo una de las primeras en la que se podía esquiar de noche, además de disfrutar de sus especiales vistas. Además, las pistas son magníficas y las hay de todas formas y tamaños, desde familiares a raquetas, incluso para trineos”.
Efectivamente las pistas van desde los 1.560 a los 2.844 metros de altitud y un marco fabuloso para esquiadores, snowboarders, amantes del esquí nórdico y de los deportes de hielo y también para senderistas invernales. Rodeado por un paisaje espectacular, el dominio esquiable de Davos-Klosters es una de las zonas más grandes de Europa en las que practicar los deportes de nieve.
Cuenta con seis espacios distintos para la práctica del deporte blanco con 270 kilómetros de nieve garantizada durante toda la temporada y 59 remontes.
Jacob Horn, una zona especializada en la práctica del snowboard, con el Jatz Park, dispone de 18 saltos. El más grande de los Alpes. Una sección interesante para principiantes .
Parsenn Davos está considerada la cuna del esquí en Suiza, ya que funciona desde 1895, y que ha tenido el mayor éxito a partir de la instalación de su funicular.
Pisha es la zona familiar por excelencia para la práctica del esquí de las familias y los más pequeños. En ella se pueden disfrutar de paseos con raquetas de nieve ¡incluso bajo la luz de la luna!.
En Rinerhorn, un sector en las laderas del monte Snowdon, su actividad principal son los paseos en trineo, con una superficie de tres kilómetros para el deslizamiento.
Madrisa, otra zona en la que los pequeños disfrutaran cuando aún no tienen práctica en el deporte blanco. Schatzalp/Strela es el área donde se puede contemplar y vivir la naturaleza sin agobios, y donde se pueden deslizar por la nieve en trineo en una distancia de dos kilómetros y medio.
Además, todos los años, por sus pistas se celebra el Davos Nordic, una magnífica competición internacional de esquí de fondo; el torneo internacional de hockey sobre hielo Spengler Cup; la maratón alpina Swiss Alpine Marathon; y por sus valles, en época no invernal, el prestigioso Swiss Bike Masters.
NO SOLO NIEVE
Pero además de los deportes propios de invierno, en Davos-Klosters se pueden practicar, durante casi todo el año parapente y disfrutar de sus praderas, bosques y montañas haciendo senderismo, ya que sus dominios abarcan muchos kilómetros que discurren cerca de riachuelos de montaña, por pastos alpinos, a través de aldeas dispersas y por hermosos valles transversales.
Los funiculares recorren cinco grandes áreas de senderismo y conducen al visitante hasta los soberbios miradores de esta zona privilegiada de Suiza. Así, uno puede introducirse en las aguas cálidas de la piscina de Klosters con vistas al glaciar Silvretta o en la piscina de bienestar y diversión "eau-là-là" en Davos, jugar al tenis o practicar golf.
Esa es otra de las ventajas que tiene este lugar, que es un sueño para cualquier golfista, porque cuenta con campos de 9 y 18 hoyos y seis campos más, de 18 hoyos, se encuentran a una distancia máxima de 60 minutos en coche.
Pero Davos también ofrece lugares bucólicos, sobre todo en la zona de Klosters, y la oportunidad de acudir a cines, discotecas, clubes nocturnos, o asistir a conciertos o disfrutar de alguno de sus museos, como el Kirchner, o pasar una noche apostando en su pequeño, pero coqueto casino.
Son muy populares las jornadas "Davos Sounds Good..Klosters too", a las que acuden bandas de jazz internacionales y el festival "young artists in concert", donde se juntan un gran manojo de jóvenes valores musicales de todo el mundo.
Davos-Klosters ofrece también una amplia oferta culinaria con más de 140 restaurantes para todos los gustos, en los que se puede degustar, desde la alta cocina de diseño, hasta especialidades grisonas.
Según la oficina de turismo de la Confederación Helvética, Klosters es la localidad con más puntos Gault-Millau por habitante. La guía Gault Millau es una de las referencias de peso en el planeta gastronómico francés, de donde partió la “Nouvelle Cuisine”, que premia con puntos a los restaurantes más destacados del mundo.
En definitiva, Davos-Klosters es mucho más que una zona de congresos y reuniones globales, también es un gran centro turístico mundial que se viste de gala, en fiesta y blanco, todos los inviernos.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de enero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "Davos una ciudad entre cumbres."