Columnistas & Blogs

La felicidad es cuestión de actitud

Doctora Isabel:

Soy una mujer de 42 años. Llevo 21 con mi esposo. Nunca me he sentido enamorada. De novios, quedé embarazada de mi hija mayor y fue como un baldado de agua fría para mí y para mi esposo.

Aunque, él se alejó durante mi embarazo, terminamos casándonos prácticamente por darle gusto a mi familia, que es muy tradicional. Dos años después, quedé embarazada de mi hija menor.

He hecho muchos sacrificios para ser una madre ejemplar y darles a mis hijas un hogar estable. Cumplo con mi deber de esposa, aunque no siento amor, ni deseo por mi esposo, pero lo finjo.

Mi esposo es un hombre noble y no quiero hacerle daño. Hoy día, asisto a una Iglesia Cristiana y trato de sujetarme a los mandatos que una mujer cristiana debe llevar. Sin embargo, tengo mis momentos de debilidad. Según mi doctrina, yo debo ser paciente hasta que Dios me haga el milagro de sentir pasión por mi esposo. Lo quiero, de eso no tengo ninguna duda, pero me confundo en cuanto a qué es amar. Creo que los verdaderos problemas los tengo yo. Quiero ser feliz.

Querida amiga;

Ser feliz es una decisión que hay que tomar todos los días, que no depende de las condiciones de vida que uno tenga, sino de la actitud con la cual se enfrentan los problemas. La felicidad es eso: decidir ser feliz.

Tú eres la historia de muchas mujeres. Te casaste más que nada por las costumbres familiares y culturales de tu época. Sin embargo, casarte no te quitó el peso de la culpa de sentirte juzgada por tu familia. Esa culpa te ha estado hundiendo por mucho tiempo. Inclusive, no te deja ver que en esos 19 años de casados, debe haber algunos momentos de felicidad y te bloquea la posibilidad de disfrutar el sexo con tu esposo. Esa es también una forma de castigarle por su abandono cuando más lo necesitabas.

Me dices que estás asistiendo a una iglesia cristiana, buscando el perdón de Dios. Tu Padre Celestial ya te perdonó, no es como tu familia. Comienza a buscar día a día momentos de agradecimiento para darte cuenta de que tu vida sí vale la pena vivirla. Tus hijas necesitan ver a una madre que las ama, que les sonríe y que les da esperanza para una vida mejor. Tienes que romper estas cadenas de dolor generacional.

Además de ir a la iglesia, deberías asistir a los programas de Coda. Busca los sitios de reunión en Coda.org. Este programa, basado en los 12 Pasos, es un programa espiritual, que te ayudará también en la relación con tus hijas y con tu esposo. Empieza a imaginarte que estás enamorada de él, actúa como si lo estuvieras y verás que llegarás a darte permiso a sentir con él ese placer que te has prohibido sentir.

Abrazos,

Doctora Isabel

Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa radial se escucha por Univisión América de lunes a viernes de 11 a.m. a 1 p.m. y el sábado de 5 a 5:30 p.m. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net o a Univision Radio Network, 800 Doublas Rd., Annex Bldg. Suite 111, Coral Gables, 33134

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2015, 7:00 p. m. with the headline "La felicidad es cuestión de actitud."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA