Háblale a tu hija con mucho amor
Hola, doctora Isabel:
Soy padre de una hija única. Llegué a Estados Unidos cuando ella tenía 22 años, en la actualidad tiene 40, está casada y es madre de dos hijos educados y bien atendidos. Cuando ella tenía 10 años, su madre falleció de una penosa enfermedad y aunque estábamos separados, compartíamos el mismo techo y el cuidado de nuestra hija. Yo era propietario de la vivienda y nunca quise que carecieran de ella; pero, al no tener vínculo matrimonial, solía hacer vida de soltero, con frecuentes ausencias de la casa. Esa es la razón por la que me explico el rechazo y desamor con que me trata, aunque siempre me ocupé de ellos materialmente. Siempre me he preocupado por darles lo mejor del conocimiento y desarrollo. Los visito cada semana y, cuando voy a su casa, casi no me atiende, apenas habla conmigo y eso me hace sentir mal. Qué puedo hacer para aliviar mi angustia y darle cariño para que su carácter cambie y pueda yo, cuando me corresponda, descansar en paz. Muchas gracias.
Estimado amigo:
Solo tenemos dos emociones, la del amor; y la del miedo o temor. Estas nos empujan hacia comportamientos y otras emociones relacionadas con ambas. Y son como la luz y la oscuridad, cuando una aparece, la otra desaparece.
Tú estás en la oscuridad y la emoción que te mueve es el temor, ¿temor o miedo a que? Primero te felicito por ser un hombre responsable de tu hija. Y espero que este deseo que relatas muy bien en tu carta, sea basado en amor y no en temor.
Quizás a sus 10 años de edad perdió a su madre, y tú llevabas una vida libre, antes y después de su muerte, que ella no entendía. Ahora es una mujer hecha y derecha, y es obvio que ya ustedes han tenido conversaciones sobre el tema. Pero me pregunto si has sido honesto por completo con ella. Nadie vive con una persona, tiene una hija, la tiene en su casa, pero no lleva una vida conyugal con la mujer, sin que en todo esto haya gato encerrado, un secreto familiar. Es obvio que tú y la madre de tu hija eran los únicos que conocían el secreto; o bien ella lo sabe, pero no habla de ello.
Espero que todo lo que hiciste fuera por amor; pero no puedes cobrarle por ese amor. Si es así, habla con ella con honestidad, ya es una mujer adulta, hazlo con humildad. Es obvio que en algún momento tú y su madre estuvieron juntos sexualmente y de esa unión nació ella.
Háblale de lo mucho que la quieres, pero que no quieres imponerle tu amor. Pregúntale qué es lo que ella sintió, al morir su madre, lo que más temía ella. Quizás al irse su madre, temía que tú te irías y la abandonarías, eso crea resentimiento, y mucho temor. No pierdes nada con hablar, hazlo con humildad y con mucho amor, pero con la verdad. Poco a poco, al ser honestos el uno con el otro te demostrará amor. Esa es mi esperanza.
Doctora Isabel.
La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de abril de 2017, 10:00 p. m. with the headline "Háblale a tu hija con mucho amor."