Las palabras negativas son como un hechizo
Doctora Isabel:
Estoy pasando por un momento difícil en mi vida. Me frustro demasiado y los pensamientos negativos se presentan continuamente. Esos pensamientos negativos me llevan a emociones negativas. ¿Qué puedo hacer? Espero su respuesta.
Estimada amiga:
El lenguaje que utilizamos para describir nuestras preocupaciones y las dudas que las puedan acompañar por supuesto que tienen un efecto negativo en nuestras emociones y nos llevan a cuestionar o abrazar creencias del pasado. Las palabras que utilizamos para describir nuestra situación pueden afectarnos, o nos alivian si utilizamos palabras positivas, o la agravan si nos tiramos en el abismo de la desesperación. Esas palabras negativas se convierten como en un hechizo.
Por tu carta veo que estas pidiéndome ayuda y eso es positivo. Estás buscando cómo callar esa voz negativa. Si pensamos en el poder de nuestras palabras y las vemos como una oración, verás que comenzarán a callar ese eco negativo que llevas en tu cabeza.
Te voy a dar ciertos pasos a seguir para que comiences a tomar control de tus pensamientos, al igual que tus emociones negativas.
Lo primero es identificar cuáles son los pensamientos que te están bombardeando. Tienes que identificarlos, admitirlos y comenzar un plan de acción.
Nuestras preocupaciones se pueden tratar al igual que cuando llevas una lista de compras cuando vas al mercado. Inclusive, si quieres ser más efectiva, conoces tu supermercado, sus líneas y lo que necesitas comprar.
Así es el plan de acción que vas a desarrollar. Si esto me pasó, me debo preguntar qué necesito para mejorar esta situación.
1. Identifica qué es lo que te paraliza. ¿Cuál es la emoción negativa que más te está impactando? Debes definir si es abatimiento, aprensión, cólera, congoja, culpa desprecio, envidia. Esas son solo algunas de las emociones negativas que puedes experimentar. Inclusive, alfabetízalas y así podrás ver por qué lo sientes. Identifica también cuáles son las creencias que están atadas a esas emociones. Tienes que ver de dónde vienen. Puede ser algo que alguien te ha dicho desde niña
Una vez que las identificas, admites lo que sientes y te comprometes a buscar una solución a tus problemas.
La intención del cambio es lo que produce un resultado. Si no tienes una intención clara, no hay posibilidad de nada más. Tienes que hacer un acuerdo contigo sobre cómo vas a dedicar tiempo para hacer cambios en tu vida y salir de la situación en que estás.
2. Vive en el presente, deja de esperar lo peor. Enfócate en el problema actual, en lo qué puedes hacer ahora...quizás estudiar y ampliar tus conocimientos. Define cuáles son tus opciones, piensa en lo que tú quieres hacer, no en lo que te va a pasar. Así te haces responsable de lo que te pasa.
3. Deja el drama, quítate el disfraz de víctima, aplica las lecciones que has aprendido a tu presente y a tu futuro ¿Qué aprendí de esta situación? ¿Que estás haciendo para cambiar la situación?
Crecerás emocionalmente con esta experiencia. Unas puertas se cierran y otras se abren.
Doctora Isabel
Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa radial se escucha por Univisión América de lunes a viernes de 11 a.m. a 1 p.m. y el sábado de 5 a 5:30 p.m. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net o a Univision Radio Network, 800 Doublas Rd., Annex Bldg. Suite 111, Coral Gables, 33134
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de julio de 2015, 8:00 p. m. with the headline "Las palabras negativas son como un hechizo."