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Un vacío en el corazón

Doctora Isabel:

Estoy preocupada por mi hijo. Está ahora en la adolescencia y yo lo siento muy diferente, como que lo que antes le gustaba, ahora no le pone mucho interés. Él siempre fue un niño muy apegado a mí, ya que su padre no estuvo en su vida ni lo está, aunque yo he tratado.

Siempre ha sido cariñoso, y alegre, pero en la escuela ha tenido problemas, y no comprenden que cuando un muchacho siente temor, comienza a defenderse si se siente atacado. Me han dicho que también tiene problemas de atención. ¿Qué puedo hacer?

Estimada madre preocupada:

Tenemos muchos niños con problemas de atención, es cierto, que llegan a la adolescencia y comienzan a preguntarse por qué no los entienden, se preguntan si es que son menos inteligentes que los demás y se cuestionan por qué otros compañeros los molestan.

A veces enseguida dicen, vamos a medicarlos, en la mayoría de los casos con resultados negativos de comportamiento. Obviamente, la visita a un terapeuta que pueda diagnosticar su problema es una prioridad, porque hay veces que los problemas de atención pueden ser causados por estados de ansiedad, y buscar ayuda para controlar la ansiedad les puede facilitar adquirir poder de concentración.

Este tema de la ansiedad tenemos que observarlo desde que son pequeños, pues cuando llegan a la adolescencia, ya tienen heridas emocionales adquiridas no solo en la escuela sino en el hogar.

La ansiedad en los niños puede surgir por varias razones, una de ellas incluye lo que tu hijo puede haber sentido con la ausencia del padre. Los niños con esa carencia comienzan a sentir que no pertenecen o no encajan en el hogar, en la escuela o con los amigos; pueden tener problemas de comunicación, de aprendizaje, de habilidades sociales, pues tienen temor a que se les critique.

Si ha habido problemas familiares de violencia, abuso físico, mental o sexual o ha habido problemas de alcohol o drogas u otras adicciones o si se ha sentido abandonado pues la madre es la que tiene que mantener el hogar, la ansiedad puede convertirse en severa.

Para resolver problemas de ansiedad en los hijos es importante la terapia individual y de familia y hablar con los maestros y consejeros de la escuela, para buscar la comprensión y el apoyo para que el niño (o el adolescente) se sienta aceptado y comprendido.

Hace unos años, en una de mis giras, un joven adulto se me acercó y me dijo algo que se me quedó para siempre, me dijo: “Doctora, ¿por qué yo siento este vacío en el corazón?” Le pregunté: “¿Y por qué crees que lo tienes?”, me contestó: ‘Mi padre nos abandonó y es un hueco que me dejó”.

Esos “huecos” son muy difíciles de llenar pero sí se puede, si la madre decide que es el momento de escucharlo. Y de demostrarle que, aunque su padre no esté ahí, él tiene una madre que lo ayudará y lo acompañará.

Te deseo fortaleza de espíritu, paciencia y compasión.

Doctora Isabel

Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de diciembre de 2015, 7:00 p. m. with the headline "Un vacío en el corazón."

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