Deseos para el nuevo año 2016
Viene un nuevo año, y en mi mente tengo todas las cartas que recibo por mi página. Es un recuento de este año 2015.
Cada una de ellas pidiendo ayuda, guía, comprensión y más que nada alguien que escuche su dolor o preocupación.
Cuando uno escribe y pone el esfuerzo en explicar sus dudas y pregunta cuáles deben ser los pasos a dar, la forma en que lo escribe te define, pero si no sigues la respuesta, si no lo continúas con el próximo paso, que es la acción, no habrá cambios en tu vida.
En este final de año e inicio de otro, analiza tu vida, revisa las oportunidades difíciles, y conviértelas en lecciones aprendidas. No las dejes como experiencias amargas que no logras superar. Analizar nos ayuda a no quedarnos en el mismo lugar de antes, debemos ser capaces de ver otros horizontes, y otras posibilidades.
No le eches la culpa a nadie de tus problemas, tú eres el único que puede cambiar tu vida. Tú eres responsable de tu felicidad e inclusive de tu futuro.
El primer paso, y el más importante, es escribir cuáles son los cambios que tienes que hacer en tu vida. Escríbelos, y ordénalos de acuerdo con la importancia que tienen para ti. Cada uno de esos cambios tenemos que mirarlos en términos de tus posibilidades; es decir, cómo te pueden afectar a ti y a los tuyos.
Les deseo para este año 2016 que puedan tener la fuerza de espíritu para concentrarse en lo positivo y no en lo negativo. Que observemos que si los problemas globales son grandes, también apreciemos todo lo positivo que nos rodea.
Cada mañana toma la decisión de que irás caminando con una sonrisa que le regalarás a aquel que pasa a tu lado, que quizás piensa que el mundo se le acaba. Es uno de los ejercicios que más me gusta hacer a mí. Regala tu sonrisa, no la dejes sin nacer, regala tus abrazos, ayudarán a tus hijos, a tu pareja, a tu familia.
Tomen la decisión de dejar los celulares, iPad, y otros artefactos similares fuera de la mesa de comer, ya sea en un restaurante o en la casa. No dejen de comer juntos al menos 3 veces en la semana, o muchas más.
Derrama bendiciones sobre tus hijos, aunque no lo creas, esas palabras de amor, los ayudan.
En las redes sociales, evita los mensajes cáusticos, ignóralos y sé tú el sembrador de amor y positividad e información esclarecedora para los demás. No alimentes el fuego, apágalo con tus palabras de esperanza y compasión.
No desperdicies el comienzo de este nuevo año. Tienes la oportunidad de ser el agente del cambio de tu vida y de los que te rodean.
Bendiciones y que este año 2016 que comienza sea el mejor de tus años. Si fuera este el último, ¿qué harías diferente?
Doctora Isabel
Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de diciembre de 2015, 7:00 p. m. with the headline "Deseos para el nuevo año 2016."