Secuelas dolorosas
Doctora Isabel:
Tenemos un hijo de 10 años y estamos preocupados, ya que él vive con miedo. Yo le pregunto si se siente afectado porque cuando él tenía 3 años le tocó presenciar cuando ICE entró en la casa y fui arrestado injustamente, pues estuve por 5 años en mi país hasta lograr regresar legalmente. Hablo con él, pero no quiere tocar el tema. De antemano, muchas gracias y que Dios le dé mucha salud y sabiduría y la bendiga, cuídese mucho.
Estimado padre:
Un estudio hecho por medio de una organización de Oakland, California, demuestra los efectos sobre la salud mental de los niños, incluso nacidos aquí, cuando sus padres han sido objeto de deportaciones, como en tu caso.
Muchos de estos niños viven en un estado de ansiedad continua y, en los casos como el tuyo, sufren secuelas de las experiencias presenciadas cuando vienen a recoger a sus padres.
Un niño de 3 años está en la etapa en que las personas desarrollan la confianza en el mundo que los rodea y lo que le ocurrió a tu hijo es triste y él no confía en que no pueda volver a ocurrir.
En el estudio sobre estos niños se reflejan comportamientos de temor provocados por la separación de una persona que los hacía sentirse protegidos. También puede observarse bajo rendimiento escolar e inclusive pueden presentar actitudes de agresión y estados de depresión. El estudio reflejó también que de los que se observaron, 43,000 de ellos padecieron también problemas físicos de salud.
Tu hijo básicamente no confía en las instituciones, ya sea la policía, los militares, o personas en la escuela, pues piensa que puede volver a ocurrir lo que vivió de pequeño con tu deportación.
Vayan a un centro comunitario que ofrezca ayuda terapéutica, también hay universidades que tienen clínicas para procesar la ansiedad, para ayudar a niños como el tuyo. Por supuesto, ustedes como padres tendrán que participar.
Enséñale tus papeles legales, ya él tiene 10 años y puede incluso leerlos, mientras más pruebas le des de que no va a ocurrir, lo ayudarás a olvidar con mayor facilidad, aunque la ansiedad no va a desaparecer así como así. Este es un niño que vio escenas difíciles de entender para un pequeño de 3 años. Además piensa los años que pasaron sin verte, las veces que vio llorar a su madre.
El proceso va a ser lento, pero tu presencia es importante, como lo es también que le ofrezcas seguridad con tu comportamiento.
Buena suerte.
Doctora Isabel
Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de enero de 2016, 7:00 p. m. with the headline "Secuelas dolorosas."