Una relación peligrosa
Doctora Isabel:
Tengo 34 años y mi marido 31, desde el inicio nuestra relación fue basada en sexo. Al principio estaba ilusionada, hacía un año me había separado del papá de mi hijo y quería intentar algo nuevo. Un tiempo me enamoré o me encariñé con él, pero ahora después de muchos malos ratos y algunos buenos, quisiera estar sola. Siento que él me atrasa, no tiene aspiraciones, no piensa en un futuro. En el momento me encuentro viviendo con mi mamá, ya que luego que mi suegro falleció nos mudamos con mi suegra y no funcionó. Un día mientras yo andaba con una amiga buscando carro, se apareció en un restaurante donde paré a comer y me hizo un show. Lo dejé, me persiguió, me suplicó y no sé por qué volví. Tengo un hijo de 6 años, a quien al principio rechazó y ahora aunque quiera cambiar, mi hijo no lo quiere. ¿Cómo hago para que él lo entienda sin que ocurra una tragedia? Y lo digo porque siempre amenaza con hacerse algo o quién sabe si pudiera ser al revés y yo tengo un hijo que criar y al final sería el único que más va a sufrir por mis errores. Desde ya gracias y espero por su respuesta y consejo.
Hola amiga:
Me cuentas que la relación comenzó por el sexo y ahora nada. Por tu carta me dices que te habías separado del papá de tu hijo, y querías probar algo nuevo. La verdad que cuando uno sale de algo que no funciona, algo de sentido crítico se debe desarrollar, ¿no crees?
Sigues con este hombre, que no te motiva, que rechazó a tu pequeño hijo desde el principio (otra luz de peligro se debió haber encendido), además dices que persigue tus pasos, y encima de todo, cuando te encuentra te entra a golpes y solo piensas que te atrasa. Has hecho un análisis de tu vida con él, y piensas que han tenido más malos momentos que buenos, y yo te diría que estás en una relación tóxica, que además eres víctima de violencia doméstica, emocional y física. Sé que no te sientes segura de ti misma. Comprendo también que el miedo te paraliza, y eso sí me preocupa. Cuando él te golpeó en el restaurante, ¿llamaste o llamaron a la policía, tienes un número de caso? ¿Fuiste a la corte? Si lo hiciste, ten ese número a mano. Si no, aprende que nadie tiene derecho a golpear a nadie y que debiste de haberlo reportado.
Ahora es imperativo que llames a la línea de ayuda de tu área, necesitas ir a un refugio y llevar a tu hijo. Ellos te brindarán apoyo moral, sicológico y legal. Déjate guiar. Algo que debes tener bien claro es que no esperes que él entienda por qué te vas, solo llorará otra vez, como lo ha hecho anteriormente, pedirá perdón, te dirá que te ama y recuerda que aquel que te ama no se comporta del modo que este hombre te ha tratado.
No dejes de hacerlo, hazlo por ti y por tu hijo.
Doctora Isabel
Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de enero de 2016, 7:00 p. m. with the headline "Una relación peligrosa."