Para una esposa preocupada
Doctora Isabel:
Mi esposo está demostrando ciertos comportamientos que me preocupan. Los dos estamos entre los 40 y 50, y él está a la defensiva, no era así antes. Nada le satisface, siempre se siente mal y la vida se ha convertido en una serie de situaciones desagradables. Le comento que no sé si esto es resultado de que económicamente no estamos igual que tiempos atrás. Él hizo una serie de inversiones que no le han ido bien. Comprendo que esto puede afectarle, pero no estamos mal de posición, nos hemos quitado ciertos gustos, pero no para que esté así.
Doctora, ¿cuándo uno puede comenzar a pensar que los nervios sobrepasan lo normal?
Hola, esposa preocupada:
Las crisis económicas o incluso la percepción de lo que las crisis y dificultades económicas podrían producir en la familia, pueden ser el detonante no solo de enfermedades físicas, sino también mentales.
Puedo destacar emociones como la ansiedad y la depresión, pues estas dos se relacionan mucho entre sí.
Él está pasando por una etapa que incluye sentimientos de culpa, de vergüenza, pues pensó que había tomado una buena decisión económica y parece que no le salió bien. Lo más importante es reconocer que su comportamiento no es igual que antes y admitirlo, buscar ayuda con un terapeuta que lo pueda guiar y quitarle muchos de esos pensamientos negativos que me imagino está teniendo.
Al igual que cualquier enfermedad, debe ser diagnosticada por un profesional, y así tratarse, como otro tipo de padecimiento.
Si es ansiedad, no es una enfermedad que deba de trivializarse. Es un sufrimiento mental que inclusive tiene bases químicas, físicas y ambientales. No es un síntoma de debilidad del carácter como muchos pueden pensar. Estos son los síntomas a observar:
▪ Desesperación o depresión de ánimo.
▪ Sensación de incapacidad para hacer actividades diarias normales, o ir a pasear o estar con la familia.
▪ Se le nota baja autoestima.
▪ Hostilidad y resentimiento hacia uno mismo y hacia los demás.
▪ Irritabilidad, se pierde la calma por cualquier cosa y hay alteración de forma exagerada. Inclusive se pueden desarrollar fobias a la gente, a salir a la calle.
▪ Pensamientos negativos o de duda sobre decisiones tomadas.
▪ Dificultades en el dormir.
▪ Tensión muscular.
▪ Compulsiones y hábitos perjudiciales como la bebida, consumo de cigarro o de juego.
Si notas algo de esto o si después de él leerlo se identifica con algunos de estos comportamientos, por favor, vayan a buscar ayuda lo más pronto posible, pues no te olvides que esto le puede causar males fisiológicos.
Lo más preciado que tenemos es nuestra salud, tanto física como mental.
Doctora Isabel
Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de enero de 2016, 7:00 p. m. with the headline "Para una esposa preocupada."