Date tiempo, no juzgues
Doctora Isabel:
Le escribo porque realmente quisiera cambiar, pero no puedo. Hace cuatro años me divorcié de mi esposo pues me engañó, no solo con otra mujer, sino con mi mejor amiga. Creo que sané del dolor que sentía y logré seguir mi vida con cierta felicidad. Después de uno o dos años, comencé a conocer a otros hombres, pero no puedo confiar en ninguno de ellos. Es más, no les doy la oportunidad de que me conozcan y de poderlos conocer mejor. Todas estas relaciones duraron muy poco tiempo. ¿Qué puedo hacer? Reconozco que me gustaría estar acompañada, pero soy un puerco espín.
Querida amiga:
Fue muy duro el engaño, como todos lo son. Pero, realmente, no estás completamente sana. Estás limitando la posibilidad de formar una relación exitosa y duradera con un hombre que te sería fiel.
Has establecido una creencia basada en una sola experiencia. Pudiste haberte dicho: “Fue una mala experiencia la que tuve con mi ex esposo”; podrás también analizar como fue que esto ocurrió, pues te ayuda a separar su engaño de lo que pudiste hacer diferente (o no) para que esto no ocurriera. Al hacer este análisis, no le echas toda la responsabilidad sino tú también asumes la tuya por lo que ocurrió, y asi sí puedes hacer cambios en tu comportamiento.
¿Cómo puedes dejar esta creencia? Haciendo lo que te acabo de recomendar. También tienes que identificar la emoción que nutre esa creencia. Puede que tu temor sea: “Me pueden volver a engañar otra vez y eso duele” y eso lo traduces como “los hombres son infieles”
Esta creencia te causa una serie de emociones. Si estás convencida de que esto que crees es cierto pregúntate:
¿Por qué creo eso?
¿Quién me enseñó a creerlo?
¿Cómo está afectando mi vida esta creencia?
¿Esta creencia contribuye a mi felicidad o me hace sufrir?
Entonces, esta es la pregunta clave: ¿Qué le ocurriría a mi vida si no tuviera esta creencia?
Tu creencia no es un reflejo de la verdad, es una versión de la verdad, y no la verdad en sí. ¿Estás lista para abrir los ojos a la realidad en vez de mirarla a través de una creencia, que nació de un engaño?
Disfruta la compañía de un amigo; conócelo bien, conoce sus cualidades, sus virtudes, y date tiempo, no juzgues sin darle la oportunidad de conocerlo. Hay muchos hombres que también piensan que “todas las mujeres son iguales”. Ni todos los hombres son iguales, ni todas las mujeres los somos tampoco. ¡Gracias a Dios!
Date la oportunidad de conocer a alguien que te quiera de verdad y que puedas disfrutar de su compañía.
Doctora Isabel
Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2016, 7:00 a. m. with the headline "Date tiempo, no juzgues."