Tú mereces ser amada
Doctora Isabel:
Soy una mujer de 58 años, cuando cumplí los 40 me casé muy enamorada y muy ilusionada. Mi matrimonio empezó con mucha desconfianza y muchos secretos. Todo esto por parte de él, sin razón ni motivo. Me divorcié de él, pero yo seguía muy enamorada. Pasó el tiempo y siempre nos estábamos llamando, me visitaba, salíamos, nos ayudábamos en algunas cosas, etc. Esto fue por dos años, nos casamos otra vez, le di otra oportunidad. Vivimos como 11 años, pero nunca volvió a ser igual. Siempre demasiado callado, de mal carácter y casi no teníamos relaciones sexuales. Peleábamos mucho por todo, y me sentía angustiada, triste, sola. Aunque estábamos casados, no me ayudaba económicamente, vivía en mi apartamento, que compré, después de divorciarme de él.
En el trabajo tenía un compañero muy bueno, teníamos mucho en común. Nos enamoramos sin siquiera darnos cuenta; no salíamos, no teníamos relaciones, solo hablábamos. Hasta que un día me invitó a salir y me confesó su amor. Volvimos a salir, tuvimos relaciones. Nos llamabámos constantemente, hasta que un día mi marido se enteró, lo negué, pero fue inútil. Nos separamos hace cuatro años, pero no he podido superar esto. No pude con mi conciencia. He tratado de pedirle perdón, pero él no quiere perdonarme, dice que ya olvidó todo, pero no es así. Veo en su mirada el odio hacia mí. Ahora estoy sola, triste otra vez porque mi amante tenía otra relación (muy extraña, viven juntos solo por lo económico, pero esa es otra historia). Todavía mi amigo me llama, trata de buscarme, pero yo no quiero nada. Por favor, dígame cómo se puede superar esto. Solo le pido a mi Dios que me perdone y, si algún dia lo merezco me ponga a un buen hombre en mi camino. Me enamoré de mi amante y él de mí también. Pero eso no es lo que quiero para el resto de mi vida.
Hola, amiga:
Así es la vida de caprichosa. Esperaste a tus 40 para casarte, con mucha ilusión y enamorada, pero nada fue como lo imaginaste. A veces que uno se cansa de esperar y cuando crees que has logrado lo que buscabas no es lo que esperabas, pero trataste de amarlo, trataste de dejarte amar, pero nada fue como lo imaginabas. Ese compartir con tu compañero, el caminar juntos, el hablar y compartir, es lo que la mayoría de las mujeres buscan. Él tenía muchos secretos, no me explicas cuáles fueron, pero no compartía su vida interior contigo, básicamente no te sentías confiada ni amada por él.
Hiciste bien en separarte de él. Pero quizás por la soledad, regresaste a él por segunda vez. Y él ¿qué vino a buscar?, me pregunto. El no te buscaba y casi no tenían relaciones sexuales. Y aun así aguantaste por 11 años más, aun sin su apoyo económico. Otro fracaso emocional más.
Te extraña que hayas atraído al compañero de trabajo, que te hablaba, que compartía contigo intelectualmente, que tenían paseos, que te llamaba y se preocupaba por ti. Te extraña haberte enamorado de él. Tenías hambre de atención y él te dio de comer. Sé que tu conciencia te castiga, pero no te tortures más. Es verdad que debiste terminar con tu esposo antes de que siguieras un camino que de seguro te llevaría a esa relación con el otro.
Pero al menos sentiste esa sensación de que alguien te amara. Tu esposo no te demostró atención ni amor, yo creo que la responsabilidad de lo que ocurrió es tanto tuya como de él. Así que si te mira con odio, quizás es que para él es mejor juzgarte a ti, que juzgarse a sí mismo.
Mira esto como otra lección de la vida, y sigue adelante, pero debes aprender a amarte a ti misma. Aprende a mirar todo lo que eres, a apreciarte, a saber que sí te mereces ser amada, respetada. Debes comenzar por actuar convencida de que sí lo mereces y no como una mendiga.
Doctora Isabel
La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de abril de 2016, 3:00 p. m. with the headline "Tú mereces ser amada."