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Abraza tu dignidad

Date tu lugar, abraza tu dignidad de mujer; sepárate y déjalo ir.
Date tu lugar, abraza tu dignidad de mujer; sepárate y déjalo ir. el Nuevo Herald

Doctora Isabel:

Necesito de su consejo. Mi esposo me engañó y me enteré por casualidad. Llevábamos 24 años de casados, el solo me dijo que nuestra relación terminó. Le pregunté por qué y me dijo que estaba cansado de todo, inclusive de que siempre me tenía que complacer. No entendí y seguí preguntando, hasta que me dijo que tenía una relación con una señora que vive en México. La conoció por internet; yo sabía que tenía amigas en internet, porque siempre me enseñaba sus correos. Y hasta lo que platicaba con ellas, siempre me decía, prefiero hacerlo así, para no tenerlas cerca y así no tendría que salir de la casa; no quiero tener problemas contigo. Lo entendí, pero hace dos meses me dijo que necesitaba tomar unos días libres. Nosotros desde que llegamos aquí trabajamos mucho, no tenemos descanso ni aun los domingos. Tenía tres trabajos, cada uno era porque queríamos estar mejor. Pero me sorprendí que cuando lo llamé para saber si ya había llegado a su destino, lo sentí raro; le pregunté si estaba solo y me dijo: “No, estoy con esa persona” y también dijo que la quería.

Desde ese día mi mundo cambió. Yo era feliz porque teníamos una relación muy buena, pero le perdí la confianza. Me dijo que ya tenían tres años de relación; no podía creer lo sucedido, pues yo hasta aprobaba cuando iba a hablar con su amiga. Ahora, cuando viajó, me enteré de que le compró el boleto de avión para que ella venga; y ya tiene un departamento.

Antes de que se fuera, le hablé, pero me dijo que está enfermo, que tiene que enfrentar ese problema y que quería saber si funcionaba o no, y que no me quería seguir lastimando. Que me quiere mucho, pero no como yo quisiera. Por ese motivo le pido que me oriente, estoy muy mal emocionalmente, porque la persona a la que le entregué mi amor y mi confianza me acaba de destrozar el corazón. Pero quiero seguir adelante, no quiero entristecerme. Ayúdeme por favor, por cuestiones de mi trabajo no puedo escucharla siempre.

Estimada amiga:

Hay distintos tipos de amor, y el que ustedes tenían era disparejo. El camino a seguir para ti es comprender que la pasión que quizás sintió por ti, se terminó, que él no supo convertirla en ese amor tranquilo, de respeto, de cariño, de compromiso, que las parejas forman cuando se ama de verdad. Tu definición del matrimonio es diferente a la suya. Creo que has sido muy comprensiva, como la esposa que ama, respeta y comprende. Pero ahora, comprende que no debe seguir contigo, que, aunque regrese, nunca va a volver a ser igual. Van a existir dudas de tu parte, y mucho dolor al verlo. Sepárate y déjalo ir. Sé que es muy difícil y que, por mucho tiempo, estarás sufriendo como si fuera algo que murió. Y así es, se murió. Te recomiendo que busques refugio en programas que te ayuden a sanar tu dolor. Puedes ir a terapia, pero también hay grupos que te ayudarían a sentirte menos sola.

Date tu lugar, abraza tu dignidad de mujer que fue buena, y sigue siendo buena. No conviertas la puerta de tu casa en una puerta giratoria, donde cada vez que él se sienta culpable venga y te haga un favor para calmar su propio pesar.

Ahora es el momento de enseñarle que eres demasiada mujer para él. Vamos a ver cuanto tiempo la otra le da “más” como él dice. Por favor, no lo esperes, no seas plato de segunda mesa. Los programas de Coda te pueden ayudar.

Buena suerte,

Doctora Isabel

Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de junio de 2016, 10:00 p. m. with the headline "Abraza tu dignidad."

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