Déjala que se exprese
Doctora Isabel:
Mi comunicación con mi esposa es prácticamente nula. Llevamos 10 años de casados y estimo que mi esposa nunca ha tomado las responsabilidades que debe tener conmigo y los niños, que son tres. Siempre hay una excusa para todo, que no sabía qué hacer de comer. Le hice un breve menú para ayudarla, pero nunca le puso atención, ella jamás ha trabajado y la veo sin intenciones de hacerlo en todos estos años que llevamos juntos. Nunca nos hemos comunicado adecuadamente porque si hablo de dinero ella dice que le echo en cara que no trabaja; si le hablo de comida, responde: “¿Vas ha empezar otra vez?” Si hablo de los niños, me responde: “¿Por qué no lo haces tú? A veces la llamo para preguntarle de notas que le dejé en un papel, pero nunca las encuentra y todo eso me agota y me ocasiona una especie de dolor espiritual. Me desespera; siempre pensé que las cosas podían cambiar un día. Aún lo sigo esperando; la única forma de que estemos bien es no hablar de dinero ni de sus obligaciones. Ella mantiene la casa limpia, nos lava, nos plancha y a mí me parece que esto es lo más importante para ella. Nunca ha existido maltrato físico ni emocional. Y ya en dos ocasiones me ha dicho que no me quiere y que no sabe por qué se casó conmigo. Pero cuando no hay reclamos parece estar feliz. Por favor, ¿me podría aconsejar?
Estimado amigo:
He leído tu carta y no sé por qué me parece que la solución está en tus manos. Si a ella no le gusta cocinar, o no tiene inspiración para cocinar, ¿por qué no le ofreces cocinar tú tres veces a la semana? Pregúntale si eso le gustaría. Hay mujeres que no aman la cocina, y más si piensan que les van a criticar lo que cocinan. Quizás a ti te gusta más hacerlo, y lo debes hacer hasta con amor y ganas. Me dices que ella no trabaja fuera de la casa, pero reconoces que es ordenada, limpia, lava y plancha, y cuida a tus tres hijos. Eso es trabajo, y a lo mejor eso es lo que a ella le gusta hacer.
Conozco a muchos matrimonios, que al hombre le gusta cocinar, y se organiza lo suficiente como para hacerlo la mayor parte del tiempo. No sé si hay más problemas en tu matrimonio, la comunicación con ella, puede ser que sea solo de ti hacia ella. Quizás debes escucharla, vete a caminar con ella, déjala que se exprese. Recuerda que Dios nos dio dos oídos y una lengua. La comunicación comienza en saber escuchar al otro, déjala que exprese lo que siente. Reconócele lo que hace bien, quizás al sentir que le reconoces lo que hace, ella escuche más tus peticiones. Si no, tendrán que ir a un consejero matrimonial que los ayude a tener una mejor perspectiva de su matrimonio.
Doctora Isabel
La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2016, 0:03 p. m. with the headline "Déjala que se exprese."