María Marín

En la intimidad, ¿fingir o no fingir?

Una de las comedias más taquilleras en Hollywood es la película When Harry Met Sally con Meg Ryan y Billy Cristal. En ella hay una famosa escena en la que estos dos amigos –Harry y Sally– están cenando en un restaurante neoyorkino. Allí Harry le cuenta que él es un gran amante. Sally le refuta con sarcasmo: “No estés tan seguro de ello porque cualquiera puede fingir un orgasmo”. Harry no puede creer que una mujer sea capaz de tal hazaña y le asegura: “Te garantizo que ninguna de las mujeres con las que yo he estado me fingieron un orgasmo”.

En ese momento Sally se da a la tarea de convencerlo y empieza a gemir y a suspirar a voz en cuello, como si estuviera sexualmente excitada. De repente en pleno restaurante, inclina la cabeza hacia atrás y con los ojos cerrados comienza a mover todo su cuerpo sensualmente y grita excitada: “Oh Dios, oh, oh, oh, si, si, ya casi”. Después de su orgasmo fingido, Sally agarra el tenedor y continua comiéndose una papa como si nada hubiera pasado. Harry quedó anonadado, pero a buen entendedor con pocas palabra basta. No se habló más del tema, pero desde ese momento, Harry se convenció de que las mujeres sí pueden fingir orgasmos.

Y es que no es secreto que toda mujer, en algún momento, ha sido una actriz en la cama. ¿Por qué lo hacemos? Un estudio publicado por el Journal of Sexual Archives analizó a 481 mujeres sexualmente activas y les preguntó a todas: ¿Por qué razón han fingido un orgasmo? La gran mayoría tuvo una respuesta muy altruista; el motivo principal fue para hacer sentir bien a su hombre.

El problema de hacerle creer a tu pareja que llegaste al clímax para que se sienta bien es que si él piensa que te complace en la intimidad no hará el esfuerzo para realmente satisfacerte como a ti te gusta. En vez de fingir un orgasmo, sincérate con tu pareja y déjale saber que necesitas más tiempo o más estimulación. No todas las mujeres pueden alcanzar un orgasmo a través de la penetración, algunas sólo pueden alcanzarlo con la estimulación del clítoris donde el sexo oral es el más recomendable. También déjale saber que hay veces que una mujer no puede llegar al clímax pero aún así disfruta plenamente del acto sexual.

Sé real y no finjas en la cama, así tu hombre se esmerará para que disfrutes más en la intimidad. La honestidad es una cualidad imprescindible en todas las relaciones humanas, incluyendo las relaciones sexuales.

Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2015, 8:16 a. m. with the headline "En la intimidad, ¿fingir o no fingir?."

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