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Cuba conquista la Serie del Caribe tras 55 años


Livan Moinelo, de Cuba celebra con el equipo tras ganar su primera Serie del Caribe de Béisbol, en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, tras vencer a México 3 a 2.
Livan Moinelo, de Cuba celebra con el equipo tras ganar su primera Serie del Caribe de Béisbol, en el estadio Hiram Bithorn de San Juan, tras vencer a México 3 a 2. EFE

Luego de 55 años de la última victoria de Cuba en una Serie del Caribe, la selección de Vegueros de Pinar del Río reforzada con varios jugadores estelares, derrotó 3-2 a los Tomateros de Culiacán de México para cubrirse de gloria, la noche del domingo en San Juan, Puerto Rico.

El triunfo es histórico y tiene gran importancia para el béisbol cubano.

Es histórico porque Cuba gana la Serie del Caribe en sólo su segunda participación luego de una ausencia de más de cinco décadas. Y es muy importante porque le brinda confianza a sus peloteros que comienzan a insertarse en torneos profesionales.

Pero no sólo es histórico e importante por dichos factores, también lo es porque demuestra que el talento natural del pelotero cubano sigue intacto y que la entrada de Cuba al profesionalismo es algo que no tiene retroceso.

“Es un momento muy emocionante pues ganamos un torneo con un nivel competitivo muy alto”, exclamó eufórico el mánager de Cuba Alfonso Urquiola tras la hazaña. “Estamos contentos por haber conseguido este triunfo después de tantos años. Pinar del Río es una insignia del béisbol cubano”.

Yulieski Gourriel, quien disparó el jonrón de la victoria, también dio riendas sueltas a su enorme alegría.

“Este es un gran triunfo, todos fueron partidos muy fuertes”, dijo el intermedista. “Pienso que en un futuro Cuba podría ser sede de una Serie del Caribe”.

La Liga Profesional de Béisbol Cubana se inició el 29 de diciembre de 1878 y se mantuvo hasta el 7 de febrero de 1961 cuando se desintegró después del triunfo de los Elefantes del Cienfuegos. Durante su etapa profesional, Cuba fue la principal cantera de jugadores al béisbol de Grandes Ligas, y no solo al de las Ligas Mayores, también lo hicieron en las llamadas Ligas Negras donde tuvieron sus propios equipos.

Tal fue el desarrrollo beisbolero alcanzado hasta 1961, que Cuba llegó a tener hasta sus propios equipos en Ligas Menores, primero con los Havana Cubans en la Liga Internacional de la Florida y más tarde con los Cuban Sugar Kings en Triple A cuando conquistaron el campeonato en 1959.

Históricamente, Cuba tuvo la mejor marca de victorias entre todos los países que participaron en la primera etapa de la Serie del Caribe al ganar siete torneos de un total de 12. Los cubanos fueron los reyes indiscutibles de este torneo hasta que abandonaron dicha competencia. Desde entonces, los antillanos estuvieron ausentes hasta la serie celebrada el pasado año en Isla Margarita, Venezuela, cuando regresaron con el equipo de Villa Clara y terminaron en último lugar.

Cuando se erradicó el profesionalismo en Cuba se sustituyó por la Serie Nacional, que se inició el 14 de enero de 1962. Durante más de cinco décadas los peloteros cubanos estuvieron ausentes de todos los torneos profesionales y sus nombres comenzaron a desaparecer del escenario de Grandes Ligas.

Los cubanos solamente participaron en eventos amateurs sin la rivalidad de jugadores profesionales de otros países. Con una marcada diferencia en experiencia y calidad, Cuba ganó casi todos los torneos internacionales en los que participó teniendo como principal adversario a la novena de Estados Unidos con sus mejores jugadores universitarios.

Entre 1969 hasta principios de la década de los años 90, el béisbol cubano se mantuvo saludable en lo que se refiere a calidad. Jugadores de la talla de Luis Giraldo Casanova, Omar Linares, Pedro Medina, Antonio Muñoz, Armando Capiró, Fernando Sánchez, Braudilio Vinent, Rey Vicente Anglada, Rogelio García y decenas de otros jugadores, reunían todos los atributos para jugar y brillar en Grandes Ligas.

Con el paso del tiempo se autorizó a los peloteros profesionales a participar en eventos internacionales. A la vez, comenzaron las deserciones de muchos jugadores cubanos en busca de actuar en Grandes Ligas. Por diferentes razones, incluyendo económicas, el torneo nacional del béisbol cubano comenzó a decrecer en calidad.

Cuba, sin un verdadero fogueo ante peloteros de Grandes Ligas, comenzó a perder en Juegos Panamericanos, Juegos Olímpicos, Copas Mundiales y Clásicos Mundiales. Estrellas como Orlando “El Duque’’ Hernández, José Contreras, José Abreu, Yasiel Puig, Alexei Ramírez, Yoenis Céspedes, Aroldis Chapman y decenas de otros jugadores abandonaron la isla para jugar en las Mayores.

Para nadie es un secreto que las deserciones de jugadores en busca de contratos millonarios en Grandes Ligas y los problemas económicos de la nación, han sido factores que han llevado a incrementar los problemas del béisbol cubano con relación a otras etapas de la historia.

Con esta realidad en el campo internacional donde ya no existe amateurismo, Cuba comenzó a tomar medidas para insertarse en el profesionalismo. Y existe algo innegable: el talento natural del pelotero cubano sigue intacto. Dicen que cuando en esa isla se levanta una piedra debajo de ella sale una futura estrellla del béisbol. Poco a poco, los resultados se están viendo ante jugadores profesionales.

A pesar de la victoria lograda por los Vegueros, nadie puede negar que Cuba necesita seguir realizando modificaciones y adaptar su béisbol a las nuevas técnicas modernas. Un aspecto que debe ser modificado es su sistema de competencia. El campeonato cubano no debe tener 16 equipos. Tener su principal torneo con esa cantidad de equipos en un país con 11 millones de habitantes, es algo que atenta contra la calidad del juego.

Cuba necesita un torneo de seis o cuando más ocho equipos, que vendría siendo un campeonato selectivo con nivel. A la vez, organizar al estilo de Grandes Ligas otro categoría que sirva como desarrollo para los peloteros que pudieran ser llevados al torneo selectivo en base a sus actuaciones y a sus progresos.

Cuba necesita seguir topando con más frecuencia frente a equipos profesionales, continuar insertando a sus jugadores en las diferentes ligas incluyendo a sus técnicos, permitir que los peloteros que actúan en las Ligas Mayores tengan el derecho a vestir el uniforme del equipo nacional, comercializar el béisbol en busca de incrementar los recursos necesarios para el desarrollo a nivel nacional desde la etapa colegial y mejorar el aspecto económico de sus jugadores.

En estos momentos varios de sus peloteros juegan en Japón y otros lo harán en Surcorea. Además, las Grandes Ligas están interesados en firmar peloteros estelares y prospectos de la isla, teniendo la aprobación de Cuba que solamente espera el permiso de las autoridades de Estados Unidos.

Cuando esto ocurra, el deporte de las bolas y los strikes subirá su nivel, las Grandes Ligas serán invadidas por jugadores cubanos y la tierra del inmortal Martín Dihigo se ubicará en el lugar que merece estar por su rica y larga historia.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de febrero de 2015, 10:07 p. m. with the headline "Cuba conquista la Serie del Caribe tras 55 años."

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