Béisbol

La enfermedad que padece la pelota cubana


EL LANZADOR cubano Yosbany Torres (d) realiza un lanzamiento al estadounidense Casey Coleman (i), el sábado 18 de julio, durante el partido de béisbol entre Cuba y Estados Unidos, en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá.
EL LANZADOR cubano Yosbany Torres (d) realiza un lanzamiento al estadounidense Casey Coleman (i), el sábado 18 de julio, durante el partido de béisbol entre Cuba y Estados Unidos, en los Juegos Panamericanos de Toronto, Canadá. EFE

Cuba volvió a perder en semifinales por segunda edición consecutiva en el béisbol de los Juegos Panamericanos ante Estados Unidos cuando Andy Parrino conectó sencillo que impulsó la carrera del triunfo en la parte baja del noveno inning frente al relevista antillano Yoennis Vera.

Estados Unidos jugará el domingo frente a Canadá y Cuba se medirá a Puerto Rico por la medalla de bronce. Si Cuba pierde ante los boricuas el choque dominical, sería la peor derrota del béisbol antillano en eventos internacionales desde 1959, cuando cayeron en los Panamericanos de Chicago.

Cuba tenía una ventaja 5-1 en las primeras seis entradas cuando Estados Unidos anotó cuatro carreras en el séptimo para igualar la pizarra con la ayuda de dobles remolcadores de dos carreras de Travis Jankowski y Tyler Pastornicky.

Cuba amenazó con ganar el choque en el noveno cuando llenaron las bases con un solo out, pero el serpentinero derecho Paul Sewald ponchó a Alfredo Despaigne y el zurdo David Huff retiró a Frederich Cepeda en elevado al jardín central.

En la parte baja del noveno el relevista Vera abrió sacando out al primer bateador Alberto Almora, pero Jankowski conectó un sencillo al central y luego se robó la intermedia para dejar la escena lista para que Parrino impulsara la del gane con un imparable al bosque derecho.

No, que nadie piense que en lo personal me ha cogido de sorpresa la derrota de Cuba. Para nada, considero que esta selección es inferior en calidad a las restantes que han actuado en torneos internacionales de cierto relieve.

Un campeonato corto y un juego de pelota lo puede ganar un equipo inferior. Por lo cual, mi comentario sobre el béisbol cubano está alejado del resultado de este partido.

Una cosa es cierta, aunque no sea del agrado de muchos: el béisbol cubano está herido. Sí, está herido, no de muerte, pero sí necesita un tratamiento que le ayude a curar la enfermedad que padece.

La mayoría de los comentaristas y responsables del béisbol dentro de la isla no se atreven a reconocer el retroceso cualitativo de la pelota con relación a otras etapas de la historia. Y con estas bocas cerradas ocultando las realidades, es muy difícil encontrar soluciones correctas.

Sí, las soluciones correctas con el objetivo de alcanzar un legítimo desarrollo beisbolero en cada pueblo de cada provincia y a todos los niveles desde la etapa escolar hasta la Serie Nacional. Y como dicho desarrollo se encuentra paralizado, este deporte anda muy mal.

¿Cuáles son las causas del deterioro de la otrora segunda potencia beisbolera del mundo, que en la actualidad no es ni la quinta a nivel mundial? Sí, porque antes de Cuba están Estados Unidos, Japón, República Dominicana y Venezuela, con Holanda y Puerto Rico discutiendo la quinta posición.

Algunos culpan a las deserciones alegando que sangran al béisbol cubano. Es cierto que sangran, pero esta no es la única razón. Otros hablan del bloqueo que atenta económicamente contra Cuba. Es cierto, pero el bloqueo está implantado desde 1962 y este problema no es la causa real de la crisis.

Callar los problemas no ayuda a solucionarlos. Y por ello, creo que estamos en el deber de exponer lo que pensamos sin pelos en la lengua. Si justifico lo que anda mal me convierto en cómplice de los males que están destruyendo a un deporte que pertenece a la cultura nacional del país.

Imposible exponer en un artículo todos los problemas y las posibles soluciones a los mismos. Por lo cual, solo tocaré en breve síntesis algunos puntos importantes.

La calidad natural del deportista cubano es incuestionable. En Cuba sobran los entrenadores capacitados. Lo que anda mal es lo que se hace para ayudar al bienestar económico de los atletas y la incapacidad para crear las condiciones para elevar el desarrollo deportivo al más alto nivel.

¿Qué las deserciones afectan? Pues, hay que encontrar soluciones para resolver este dilema. ¿Problemas económicos? Pues, hay que encontrar los mecanismos para mejorar en este aspecto.

Sabemos que Cuba se abrió al béisbol profesional. Bien, pero marcha a un paso muy lento. Es cierto que se mantiene una Serie Nacional, pero hay que mejorarla convirtiéndola en más selectiva y creando una legítima Liga de Desarrollo de Peloteros.

Hay que ser honestos. No estamos en la época del Baron Pierre de Coubertin ni tampoco en etapas cercanas que también eran románticas en el aspecto deportivo. El deporte moderno en cualquier lugar del mundo, además de ser pasión, es espectáculo. Espectáculo que debe generar ganancias. Ganancias que sirven para pagar y comprar para el bienestar y el desarrollo de todas las partes involucradas en el deporte.

En el béisbol a nivel mundial predomina el dinero. Dinero que se necesita para hacer progresar un deporte costoso para su práctica. Los bates, los guantes, las mascotas, las pelotas, las rodilleras y los restantes implementos valen dinero.

¿Cómo conseguir un legítimo desarrollo sin contar con los recursos para poner en manos de la niñez y la juventud los implementos que se requieren para que mejoren sus habilidades naturales? ¿Cómo modernizar los estadios? ¿Cómo mantener en buenas condiciones las escuelas deportivas y cómo incrementar el número de ellas a lo largo del país? ¿Cómo mejorar las condiciones de vida de los peloteros que juegan dentro de la isla, incluyendo para jovencitos de enorme talento que también se están marchando con sus padres a edades tempranas en busca de mejorar económicamente.

La realidad es una. En estos momentos y desde hace más de una década en Cuba no existe desarrollo beisbolero.

¿Qué desarrollo beisbolero puede existir en un pais donde no hay un sólo lanzador que pueda compararse en calidad a figuras como Braudilio Vinent, José Antonio Huelga, Manuel Alarcón, Julio Romero, Rogelio García, Jesús Guerra, Omar Carrero, Pedro Luis Lazo, Santiago Mederos, Juan Pérez Pérez, Manolo Hurtado, Jorge Luis Valdés y Orlando Hernández, entre muchos otros que brillaron entre las décadas del setenta y noventa?

¿Qué desarrollo beisbolero puede existir en una nación donde sólo se pueden contar con los dedos de una mano los peloteros que puedan compararse a estrellas de otras épocas como Luis Giraldo Casanova, Antonio Muñoz, Pedro José Rodríguez, Félix Isasi, Armando Capiró, Fernando Sánchez, Rey Vicente Anglada, Antonio Pacheco, Omar Linares, Orestes Kindelán, Víctor Mesa, Pedro Medina, Alfonso Urquiola y muchos otros?

La pelota en Cuba está estancada. Y el declive se mantendrá hasta tanto no se cree una base económica sólida para el desarrollo del béisbol.

Hay que dar los pasos correctos en el béisbol cubano. Cuando se haga, el deporte de las bolas y los strikes volverá a situarse en el lugar que merece.

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de julio de 2015, 10:45 p. m. with the headline "La enfermedad que padece la pelota cubana."

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