Cuba reabre su Salón de la Fama del Béisbol
Un Comité de Selección, integrado por 25 periodistas e historiadores, eligió a las 10 primeras figuras al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, en lo que representa la refundación de una entidad creada en 1939. Cinco de estas figuras actuaron antes de 1961, los otros cinco lo hicieron después de ese año.
El pelotero cubano, antes y después de 1961, ha sido sinónimo de grandeza y calidad en el terreno. Lo cual, esta decisión representa un paso de enorme importancia para el legítimo reconocimiento de los mejores jugadores de todos los tiempos, sin ninguna forma de discriminación.
Orestes Miñoso, Camilo Pascual, Esteban Bellán, Amado Maestri y Conrado Marrero fueron honrados en el grupo del período 1874-1961. De la etapa posterior a esta fecha, resultaron elegidos Luis Giraldo Casanova, Omar Linares, Braudilio Vinent, Orestes Kindelán y Antonio Muñoz.
La noticia se dio a conocer el sábado en la tarde en el Salón Adolfo Luque del Estadio Latinoamericano con la presencia de autoridades deportivas y el Comisionado Nacional de Béisbol, Heriberto Suárez.
De igual forma, se informó que el Comité de Elección se renovará cada dos años, que la exaltación de este primer grupo tendrá lugar durante la celebración del Juego de las Estrellas entre el 27 y 28 de diciembre, en la provincia de Granma, y que se respetarán los nombres elegidos antes de 1961, entre los que se encuentran Martín Dihigo, Adolfo Luque, José Méndez, Cristóbal Torriente y Alejandro Oms.
Linares, Casanova, Vinent, Kindelán y Muñoz, son nombres conocidos por los fanáticos cubanos que nacieron y crecieron después de 1961. También lo son Maestri, Bellán y Marrero. Pero la inmensa mayoría de las nuevas generaciones no conocen los nombres de Miñoso y Pascual.
Linares, natural de Pinar del Río, es para muchos el mejor jugador de las Series Nacionales. El también pinareño Casanova, ha sido otro de los peloteros más completos de esa etapa. Muñoz y Kindelán, dos de los más grandes bateadores; mientras que Vinent clasifica entre los cinco mejores serpentineros, ocupando para muchos el número uno.
A Maestri se le conoce por ser uno de los tres mejores árbitros. A Bellán por ser el primer latino en jugar profesional en Estados Unidos y por integrar el equipo Habana en el primer partido oficial en la isla ante Almendares, el 29 de diciembre de 1878. A Marrero, por haber sido el lanzador amateur más destacado antes de 1961, por su etapa profesional y por ser instructor en Series Nacionales.
Miñoso fue una estrella de la pelota profesional cubana antes de 1961, brilló en las Ligas Negras de Estados Unidos y más tarde cuando le dieron la oportunidad fue una luminaria en Grandes Ligas.
El matancero es una de las figuras emblemáticas en la historia de los Medias Blancas, fue el primer jugador latino negro en pisar un terreno en las Ligas Mayores y está entre los 10 candidatos a ser elegidos al Salón de la Fama de Cooperstown por el Comité de Veteranos, el próximo mes de diciembre.
Pascual fue el mejor lanzador del profesionalismo cubano en la década del cincuenta y brilló en Grandes Ligas ganando más de 20 juegos en dos temporadas y ponchando a más de 200 bateadores en otras cuatro, tres de ellas líder en la Liga Americana, con 3.63 de efectividad y 174 victorias.
Hasta el momento no se conoce si serán elegibles nombres como Tany Pérez, Tony Oliva y Luis Tiant, por sólo citar a tres de las tres grandes luminarias de todos los tiempos que (con la excepción de Tiant) no actuaron en la isla, pero que fueron estelares en Grandes Ligas. De igual forma, aún no se ha dado a conocer si serán reconocidos los peloteros que jugaron en Series Nacionales por menos de 10 años y luego lo hicieron en Grandes Ligas con actuaciones destacadas. En algunos de estos casos, existen nombres con méritos.
Tampoco se dio a conocer el lugar dónde será ubicado el recinto del Salón de la Fama. Las dos opciones previstas son el Palmar de Junco en Matanzas, lugar donde se jugó el primer partido oficial en Cuba, o el Estadio Latinoamericano, en La Habana.
Esta labor de rescate de las grandes figuras de nuestro béisbol desde peloteros, ejecutivos, entrenadores, periodistas y árbitros, es justa y necesaria. Hay que aplaudirla. Pero para cumplir éxitosamente esta labor con paso lento pero seguro, no pueden faltar nombres que lo merezcan.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2014, 7:57 p. m. with the headline "Cuba reabre su Salón de la Fama del Béisbol."