Béisbol

Grandes Ligas quiere negociar con Cuba, pero el embargo le ata las manos

EL COMISIONADO de MLB Rob Manfred, conversa con la prensa en un encuentro con los propietarios de equipos el jueves 21 de enero del 2015 en Coral Gables, Florida.
EL COMISIONADO de MLB Rob Manfred, conversa con la prensa en un encuentro con los propietarios de equipos el jueves 21 de enero del 2015 en Coral Gables, Florida. AP

Si estuviera en manos de los ejecutivos de Grandes Ligas, el pacto con las autoridades cubanas ya sería una realidad que abriría las puertas del mejor béisbol del mundo a los jugadores de la isla.

Pero a juzgar por las palabras de quienes rigen las Mayores, ese acuerdo todavía no pasa de ser un deseo y podría demorar más de lo que desean en la Oficina del Comisionado, Rob Manfred, y en los pasillos del Instituto Cubano de Deportes (INDER).

"Esto es más complicado que un acuerdo con Cuba'', expresó Manfred, de visita en Miami para un encuentro con los propietarios de clubes. "El acuerdo que nos gustaría es uno que permita a los jugadores venir aquí y regresar a casa. Eso va a requerir de grandes cambios en las regulaciones de los Estados Unidos. Va a hacer falta mucho más que el béisbol para ver un tipo de acuerdo así''.

De acuerdo con una fuente, sobre el escritorio de Manfred, ya estaría una primera aprobación de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC), dando el visto bueno a que los peloteros firmados desde Cuba puedan repatriar sus ganancias, un paso fundamental para implementar cualquier pacto.

Sin embargo, quedan muchos puntos por resolver y nada tendría vigor hasta que se produzca un resquebrajamiento en la Ley del Embargo, un proceso que demoraría atrapado en la burocracia del Congreso.

Es de dominio público que las Mayores pidieron un permiso especial para negociar con la isla, a la espera de una acción ejecutiva del presidente Barack Obama, quien ve con buenos ojos esta "Diplomacia del Béisbol''.

¿Qué pudiera hacer el presidente?

"Nuestra conversaciones con la administración [de Obama] me convencen del interés en cumplir con el objetivo fijado por el presidente [de restablecer relaciones plenas con Cuba]'', agregó Manfred. "Continuaremos trabajando con ellos para lograr este cambio que creemos será beneficioso para nuestro negocio''.

Recientemente, una delegación de las Mayores, encabezada por Joe Torres e integrada por cuatro peloteros nacidos en la isla, realizó una visita de buena voluntad, donde también se incluyeron altos representantes del cuerpo legal de la institución y del sindicato de jugadores.

Lo que se discutió allí el pasado diciembre sigue siendo un misterio, pero solo contribuyó más al deseo de abrir cuanto antes el mercado cubano.

"Uno pudo ver el potencial de talento, como lo que fue una vez en el pasado'', apreció Torre, vicepresidente de las Mayores. "Lo que aprendí de primera mano allí es que el béisbol es una religión. La gente sabe del juego, conoce a los jugadores, y espero que algo se pueda desarrollar. Es algo que va más allá del béisbol. Les toca a los gobiernos. Estamos esperanzados de que algo suceda. Tenemos que encontrar algún terreno común''.

Algunos se mantienen optimistas y consideran que la vista de Torre, y los cuatro peloteros antillanos -Yasiel Puig, José Abreu, Brayan Peña y Alexei Ramírez- significó un paso de avance fundamental para ese potencial acuerdo.

Y es que sin duda, la presencia de quienes hasta hace poco eran considerados traidores por las autoridades, de cierto modo dejó entrever cierta capacidad de maniobra y pragmatismo dentro de la isla para apostar por un acuerdo que eliminaría -esa es la idea- la hemorragia de peloteros que ha dejado en el esqueleto a las Series Nacionales.

Al parecer, en la isla se estaría desarrollando una batalla interna entre los propulsores de un acuerdo, encabezados por Antonio Castro, uno de los rectores de la pelota cubana y especie de embajador para luchar por la vuelta del béisbol a los Juegos Olímpicos; y otros elementos de la vieja guardia dentro del Instituto Cubano de Deportes (INDER) y el propio gobierno de su tío, Raúl Castro.

En algún momento de la vista de las Mayores a La Habana se le escuchó a Castro comentar el trabajo que le había costado lograr la entrada de los cubanos y en entrevista a la cadena ESPN habló de que eso era apenas un primer paso.

Otros apuntan a que el camino hacia un pacto entre la mayor de las Antillas y las Grandes Ligas todavía debe sortear fuertes obstáculos de ambas partes, como la modalidad del acuerdo o quién representará -algo que preocupa a los agentes- legalmente a los peloteros, entre otros temas.

"No sabemos si se utilizará un sistema de posting como el japonés o se seguirá el rumbo de las ligas invernales del Caribe, ¿cómo se van a repartir los salarios?'', apuntó Bart Hernández, un conocido agente de cubanos en las Mayores. "Creo que ese pacto será bueno para los jugadores, pero hay muchos detalles por precisar''.

En medio de todo esto se encuentran los peloteros a ambos lados del estrecho de la Florida, en Miami esperanzados de volver de manera normal y sistemática a sus familias; y en Cuba aquellos que sueñan con jugar en Grandes Ligas sin tener que recurrir a intermediarios -lancheros y contrabandistas- para firmar contratos millonarios o de Ligas Menores.

"Todos esperamos que sucedan cosas buenas y las cosas sigan cambiando'', apuntó recientemente en Miami Yoenis Céspedes, una de las más grandes estrellas del momento y el gestor inicial del viaje de sus compatriotas a La Habana. "Vamos a ver qué paso en lo adelante. Al final todos queremos lo mejor para el béisbol y los cubanos''.

Siga a Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2016, 4:44 p. m. with the headline "Grandes Ligas quiere negociar con Cuba, pero el embargo le ata las manos."

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