Los Marlins del 2016, tan buenos como la salud de sus dos caballos
Lo escuchó en algunos lados y lo leyó en otros, por eso José Fernández levanta la mano y abre los ojos cuando en medio de una improvisada conferencia de prensa dice: "quiero aclarar ese punto''.
El punto no es otra cosa que el descanso de las esperanzas de los Marlins 2016 sobre las espaldas del lanzador cubano y Giancarlo Stanton, dos pilares que apenas han experimentado el jugar juntos.
"Ya varias veces he visto el comentario por ahí, la clave no somos Stanton y yo, la clave somos todos'', recalca Fernández, quien abre este miércoles. "Stanton es importante, yo también puedo serlo, pero se trata de todo un equipo. Puedo ganar todos los juegos del mundo y el pegar jonrones. Eso solo no basta''.
Sin embargo, los fanáticos y la organización no ocultan el optimismo de que por primera vez desde mayo del 2014 ambos jugadores estarán en la misma alineación y con un estado de salud envidiable.
Hasta el momento, las lesiones han privado a los peces de contemplar una dinámica donde sus dos mejores peloteros se encuentren influyendo en sus respectivas áreas, algo que se ha reflejado en las pésimas marcas de las últimas temporadas.
Nada muestra mejor esta realidad que la contienda del 2015, pues cuando Fernández regresó en julio para continuar su cadena de triunfos en el parque de La Pequeña Habana, Stanton ya había salido en junio con una lesión en la mano.
"Va a ser interesante verlos a los dos juntos en el terreno, por un período prolongado'', expresó el manager Don Mattingly. "El resto de los jugadores miran hacia ellos, con razón, y es importante que traigan su mejor esfuerzo cada día. Eso elevará al resto''.
Pero no le falta razón a Fernández cuando insiste en que el dúo solo será incapaz de hacer el milagro de los playoffs, de dejar atrás las compañas de 90 derrotas o más, y de sostener la pulseada contra Washington o Nueva York.
Mattingly, por ejemplo, debe demostrar que puede triunfar con un equipo de discreto presupuesto y ganarse el respeto de jugadores y ejecutivos; Barry Bonds que puede mejorar la ofensiva, el bullpen que es capaz de sobrevivir con agujeros, y Wei-Yin Chen, el abridor de este martes, que vale los $80 millones que le pagaron.
Pero todos estarán pendientes de la Fernández y Stanton. Ese es punto que no necesita aclaración.
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Esta historia fue publicada originalmente el 4 de abril de 2016, 6:46 p. m. with the headline "Los Marlins del 2016, tan buenos como la salud de sus dos caballos."