Una lesión retrasa sueños de revancha del cubano Odlanier Solís en Alemania
Odlanier Solís tenía marcada en su calendario personal la fecha del 18 de octubre para demostrarle al mundo que su derrota contra Tony Thompson había sido obra de un mal día y no el resultado de toda una vida.
Pero el pesado cubano (22-2, 13 KO) tendrá que esperar hasta fines de noviembre para efectuar la revancha contra el estadounidense, luego de que sufriera el jueves pasado un esguince en el tobillo derecho durante una carrera de rutina.
“Realmente, me siento contrariado por lo sucedido, pues estaba deseoso de vengar esa derrota”, expresó Solís. “Pero se está hablando ahora de un encuentro para el 22 de noviembre y creo que en ese momento estaré listo. Ahora tendré un breve período de recuperación y luego a entrenar con todas mis fuerzas”.
De acuerdo con Solís, al correr sintió como un tirón en el tobillo, pero creyó que eso no sería nada del otro mundo, hasta que el viernes en la mañana se despertó con mucha inflamación y tuvo que acudir al médico.
Afortunadamente, las pruebas no arrojaron daños estructurales de ligamentos y el equipo del campeón olímpico de Atenas 2004 espera que tras un período de descanso de 10 días pueda volver al gimnasio con vistas al segundo choque contra Thompson.
“Todo va a estar bien, solo que habrá que correr los planes para el 22 de noviembre”, afirmó Ahmet Oner, promotor de Solís, quien corrió de Alemania a Miami al saber la noticia. “Queremos mantener la pelea en la ciudad de Dusseldorf y seguimos apostando a que nuestro boxeador será campeón mundial más temprano que tarde”.
Solís padeció de una lesión en la rodilla izquierda que puso fin en marzo del 2011 a sus aspiraciones de destronar a Wladimir Klitschko en un choque también en Alemania, y de la cual ya está recuperado por completo.
Su primer enfrentamiento con Thompson (39-5, 26 KO) dejó una mezcla de decepción y tristeza entre los aficionados que siguen su trayectoria, porque Solís apenas fue una sombra en lo que a boxeo se refiere ante un hombre de 42 años.
Pocas semanas antes de ese enfrentamiento, el habanero había roto relaciones de trabajo con su entrenador de toda la vida, Pedro Luis Díaz, y se cree que eso pudo haber tenido algún tipo de influencia en el resultado del combate.
“A todos mis aficionados les digo que no se preocupen, que mi amor por el boxeo no ha disminuido y que esto es apenas un alto en el camino”, reiteró Solís. “Volveré con más fuerza que nunca y demostraré que lo sucedido ante Thompson es algo que nunca debió pasar”.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2014, 6:39 p. m. with the headline "Una lesión retrasa sueños de revancha del cubano Odlanier Solís en Alemania."