Boxeo

El dolor de no ver a su madre impulsa al cubano Ortiz hacia la corona mundial

LUIS ORTIZ con su entrenador German Caicedo el 9 de diciembre del 2015.
LUIS ORTIZ con su entrenador German Caicedo el 9 de diciembre del 2015. hgabino@elnuevoherald.com

Aunque tuvo el mayor éxito de su carrera, para Luis Ortiz diciembre fue el mes más cruel.

A pocos días de haber defendido con éxito el título interino pesado frente a Bryant Jennings, el gigante de Camagüey tenía planeado visitar a su madre en Cuba, quien atraviesa problemas de salud para darle un poco de alegría en el fin de año y compartir sus logros con sus amigos de siempre.

Sin embargo, a punto de montarse en el avión llegó el aviso de la agencia de viaje que su país natal le negaba la entrada, justo días después de que cuatro famosos peloteros cubanos llegaran a la isla en una gira de "buena voluntad'' de las Grandes Ligas.

"No se me dio una explicación y fue todo muy triste, porque ya estábamos en el aeropuerto listos para abordar'', recordó Ortiz (24-0, 21 KO), quien tiene fecha de pelea el 5 de marzo contra un rival por determinar en la cadena HBO. "En ese momento sentí como si me clavaran un puñal en el pecho. Estoy desesperado por ver a mi mamá''.

Ortiz, quien llegó por vía marítima hace seis años y deberá esperar dos más -según una regulación de inmigración de La Habana- para poder pisar suelo cubano, solo piensa ahora en canalizar todo ese sentimiento de dolor en potencia para seguir venciendo a sus rivales en el 2016, cuando finalmente espera combatir por un título del mundo.

A lo largo de su historia en el boxeo, Cuba ha logrado campeones profesionales en varias divisiones, pero jamás ha visto coronarse a ninguno de sus hijos en el peso máximo, a pesar de que no han faltado aspirantes.

Tal no sea el mejor en la lista, pero te aseguro que nadie quiere ese título más que yo. Después de tantas dificultades, pienso que las estrellas se han alineado para que este 2016 pueda finalmente llegar a lo más alto de la categoría. No me importan Tyson Fury ni Deontay Wilder. Creo sinceramente que puedo ganarles a los dos

LUIS ORTIZ

Después de todo, la hoja de servicios de Ortiz en el 2015 no pudo ser mejor con tres victorias por la vía del nocaut, especialmente la alcanzada en diciembre contra un hombre de primer nivel como Bryant.

"Tal no sea el mejor en la lista, pero te aseguro que nadie quiere ese título más que yo'', expresó Ortiz. "Después de tantas dificultades, pienso que las estrellas se han alineado para que este 2016 pueda finalmente llegar a lo más alto de la categoría. No me importan Tyson Fury ni Deontay Wilder. Creo sinceramente que puedo ganarles a los dos''.

¿Cuál es la hoja de ruta de Ortiz en la nueva temporada? En marzo esperan defender la corona contra un rival a elegir y en junio estarían realizando otra defensa de su faja de la AMB, esta obligatoria, contra el ruso Alexander Ustinov (33-1, 24 KO).

De salir airoso en ambas presentaciones, el camino quedaría despejado para un enfrentamiento de máxima importancia ante algunos de los campeones regulares: Fury, Wilder o el recién coronado Charles Martin.

"Pensamos que Luis está listo para cualquier reto y sobre todo pelear contra los reyes de la división'', apuntó su entrenador Germán Caicedo. "De ahora en adelante los oponentes serán del calibre de un Jennings o superiores, pero Luis está en ese punto exacto donde se aspira a lo más grande''.

A ese punto Ortiz llegó después de superar muchos obstáculos, cambios de managers, una rara enfermedad en la piel de su hija, un positivo de dopaje sobre el cual sigue manteniendo su inocencia y esa cuota de cinismo que envuelve a los pesados cubanos por sus evidentes fracasos.

Pero nada ha detenido al hombre, de 36 años, al que alguna vez no le aseguraron una larga vida en el boxeo profesional y que ahora no puede dejar de pensar en su madre enferma en Cuba.

"De mí se habla con mucho respeto por un lado, y de otro se trata de ensuciar mi nombre con alegaciones falsas'', comentó Ortiz. "En el fondo me temen, porque saben que a mí no me para nadie. Muchos hablan y hablan. Son unos payasos. Ahora tengo una motivación más. La próxima vez que vea mi mamá quiero que me vea como un campeón completo''.

Siga Jorge Ebro en Twitter: @jorgeebro

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de enero de 2016, 11:22 a. m. with the headline "El dolor de no ver a su madre impulsa al cubano Ortiz hacia la corona mundial."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA