El moderno Bernstein, Ananda Sukarlan
Procedente de una familia humilde es el más pequeño de siete hermanos. El padre de Ananda Sukarlan (Yakarta, 1968) era militar y su madre profesora de instituto. El piano que tenían en su casa cambió su vida. “Era antiguo y perteneció a un familiar holandés que regresó a ese país y dejó Indonesia, y también sus muebles. Si hubiera habido, por ejemplo, una flauta, supongo que habría elegido ese instrumento musical", así se sincera este hombre que vive por y para la música y al que algunos consideran como el moderno Bernstein.
Su país, Indonesia, tiene más de doscientos millones de personas, el cuarto país más poblado del mundo ¿Por qué se decidió a dar el salto de continente? “Después de mis estudios allí, decidí marcharme fuera de Indonesia porque en aquella época no había posibilidad de continuar con mis estudios musicales. Aún no había en mi país ni conservatorios ni nada, y elegí Holanda. ¿Por qué? Por razones económicas: había becas para estudiantes indonesios de parte del Gobierno holandés”.
¿Allí comenzó a conocer la música clásica de autores modernos? “En 1993 conocí a los compositores españoles que triunfaban en Holanda: David del Puerto y Jesús Rueda. Gané el concurso Gaudeamus ese año en la modalidad de interpretación y el Del Puerto en composición. Ese fue un encuentro muy importante para mí. Más tarde me entusiasmé con Santiago Lanchares. Veía, a través de sus músicas, que el panorama contemporáneo en España era (y sigue siendo) muy inspiracional y fresco. Componían música llena de pasión, belleza y expresividad, no tan "fría" como las de otros autores contemporáneos que había escuchado e interpretado. Desde entonces mi colaboración con ellos ha sido muy fructífera y fuente de inspiración para ambas partes”.
¿Cómo es la música clásica que se produce en su país natal? “Indonesia tiene más de 13.000 islas, donde hablamos más de 700 idiomas, y existe una gran variedad de música folclórica, alguna muy influenciada por la música occidental, porque estuvimos bajo el colonialismo de Portugal y Holanda cientos de años. Creo que Indonesia es el país más rico en cultura musical. La música clásica de Indonesia, como cualquier otra, naturalmente absorbe todas las culturas locales que, al final, ayudan a conformarla como es. Está elaborada por nosotros, los compositores, para instrumentos que son "occidentales", pero disponibles en todo el mundo, como el piano, violín, etc., incluso para una orquesta sinfónica a la que, de vez en cuando, se le hacen algunos añadidos para incluir uno o dos instrumentos "exóticos" tradicionales nuestros, como el angklung”.
¿Cuál es el futuro de la música clásica? “Creo que el futuro de la música clásica estará en Asia. Nosotros no estamos atados por la tradición, creo que somos más creativos al presentarla e interpretarla. En Indonesia puedo decir que más de la mitad del público que acude a cualquier concierto son jóvenes, algo que ya no pasa en Europa”.
Sus creaciones musicales son muy interpretadas en Latinoamérica. Usted ha actuado muchas veces en México y Brasil, ¿qué opina del público latinoamericano? “El público latinoamericano es muy apasionado. Vienen a los conciertos porque les gusta. Los artistas estamos muy abiertos a influencias nuevas. Además, a mí me han inspirado varios compositores latinoamericanos, especialmente Silvestre Revueltas, Alberto Ginastera y Heitor Villa Lobos, y luego muchos más”.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "El moderno Bernstein, Ananda Sukarlan."