Sacar dinero de los cajeros automáticos en Cuba es un calvario
La fila llegaba hasta la esquina y se movía con desesperante lentitud. No estaban vendiendo huevos, ni papas. Ni siquiera se trataba de una cola para solicitar un visado. Los que aguardaban solo querían acceder al cajero automático, el único que funcionaba la tarde del pasado sábado en los alrededores del Parque Central de La Habana.
A pocos días para que las tarjetas MasterCard puedan usarse en Cuba, muchos se preguntan cómo se enfrentará la red bancaria cubana al aumento de la demanda de dinero si apenas puede mantener a flote su servicio para los usuarios nacionales y los turistas.
La congestión frente a los cajeros crece a pesar de que hay solo 1.3 millones de tarjetas magnéticas emitidas en el país y que por el momento solo pueden obtenerlas jubilados, clientes con cuentas en pesos convertibles, empresas que tengan contratos con el banco, trabajadores por cuenta propia y colaboradores en el exterior. El resto de la sociedad sigue dependiendo en exclusivo del papel moneda.
“Cuando el tema es el baro (dinero) la gente echa humo por las orejas”, sentencia un joven cuya noche de sábado pendía de un hilo por culpa del congestionado cajero. A pesar de que este fin de semana la temperatura bajó en la ciudad, nadie parecía dispuesto a moverse del lugar antes de obtener sus billetes.
La escena se repite en la mayor parte de los 550 ATM ( Automated Teller Machine o cajeros automáticos) de fabricación china, de los cuales 398 están en La Habana. En 2013 se compraron 200 nuevas unidades en China, pero la mayoría fue para sustituir terminales defectuosos y no solucionó el grave déficit de cajeros. El pago en efectivo sigue siendo la forma más extendida en Cuba para adquirir productos y servicios.
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Esta historia fue publicada originalmente el 23 de febrero de 2015, 3:02 p. m. with the headline "Sacar dinero de los cajeros automáticos en Cuba es un calvario ."