Cuba

Encuesta siembra dudas sobre apoyo a política de Obama hacia Cuba

Fotografía de archivo del 22 de marzo de 2013 de dos pequeñas banderas de Cuba y Estados Unidos sobre el tablero de instrumentos de un automóvil en La Habana, Cuba.  AP
Fotografía de archivo del 22 de marzo de 2013 de dos pequeñas banderas de Cuba y Estados Unidos sobre el tablero de instrumentos de un automóvil en La Habana, Cuba. AP

Una ligera mayoría de los posibles votantes a nivel nacional favorecen la política del presidente Barack Obama hacia Cuba mientras la mayoría de los votantes cubanoamericanos se opone, de acuerdo con un sondeo realizado por la encuestadora republicana OnMessage publicado el lunes.

A diferencia de otras encuestas a votantes, esta se centró en aquellos que manifestaron intención de votar en las próximas elecciones del 2016. La encuesta fue realizada telefónicamente a 700 personas en todo el país entre el 17 y el 20 de marzo, a quienes primero se les preguntó si estaban “a favor” o “en contra de la normalización de relaciones con Cuba propuesta por la administración de Obama.

De los entrevistados, 360 (51.4% respondieron a favor) y 268 (38.3%) en contra. “Los republicanos tenían más probabilidades de estar en contra desde el comienzo”, agregó Wes Anderson, uno de los directores del estudio, y fundador de OnMessage.

La encuesta, realizada para para el Inter-American Security Watch, también construyó una muestra de 304 probables votantes dentro de la comunidad cubano-americana a quienes se les hizo las mismas preguntas. Inicialmente un poco más de la mitad, el 53,9% dijo oponerse a la política de Obama hacia Cuba, frente a un 25,7% que dijo ser favorable.

Pero los autores cuestionan el apoyo mayoritario de los estadounidenses a la nueva política hacia Cuba. Aunque el estudio, con un margen de error de +/- 3.70 puntos porcentuales, encontró incialmente un apoyo del 51% a nivel nacional—un índice un tanto inferior al de encuestas previas—“cuando se les ofrecieron los hechos, este apoyo se erosionó rápidamente”, indica el reporte, una tendencia que también se percibió entre los cubanoamericanos.

Después de suministrar información relativa a los arrestos arbitrarios, el contrabando de armas a Corea del Norte o el asilo a fugitivos terroristas buscados por el FBI, el apoyo a levantar las sanciones y quitar a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo disminuyó casi 20 puntos porcentuales en cada caso, sobre todo entre los votantes independientes.

“Los independientes oscilaron bastante”, apuntó Anderson.

Del mismo modo, cuando se contrapuso al mantenimiento del embargo y las sanciones—hasta que el gobierno cubano no libere a los presos políticos, respete los derechos humanos y haga elecciones libres, todas condiciones previstas por la actual Ley Helms-Burton—la normalización de relaciones “sin ninguna concesión de parte del gobierno cubano”, solo el 16% apoyó levantarlas, frente a una amplia mayoría de casi el 65% (451 personas) que se manifestó en contra.

Sin embargo, en general el tema cubano no es prioritario para los votantes. Las relaciones con Cuba no aparecen en una lista de las respuestas a la pregunta: “¿cuál es el asunto más importante que encara hoy el país?”. La mayoría respondió “la economía”. Ni siquiera los cubanoamericanos concedieron centralidad al tema, pues solo siete lo mencionaron.

Casi el 90% de de los cubanoamericanos encuestados residen en la Florida, más de la mitad están empleados (52,6%) y un 33.6% dijo estar retirado. El 78, 2 % tiene 46 años o más. “La muestra de cubano-americanos tiende a ser de mayor edad, como sucede en general cuando buscas los votantes”, explica Anderson.

La construcción de la opinión pública y las encuestas

Esta no es la primera vez que los encuestadores interesados en el tema cubano hacen notar cómo la información ofrecida en la pregunta influye en la respuesta de los entrevistados. En un sondeo de febrero del 2014 sobre la política hacia Cuba realizado por el Atlantic Council, una organización que ha apoyado el acercamiento con la isla, los autores llegan a la conclusión de que “cuando se les da más información, un número significativo de personas cree que Cuba no pertenece a la lista [de países que patrocinan] el terrorismo.

En este caso, la información adicional fue la siguiente: “Miles de terroristas de Al-Qaeda están en Sudán o Siria, e Irán ha estado construyendo agresivamente su programa nuclear. A pesar de los abusos de derechos humanos, Cuba no plantea ninguno de los peligros activos que esos países constituyen para la seguridad de los Estados Unidos”.

El profesor Guillermo Grenier, que ha dirigido desde 1991 la encuesta sobre Cuba (The Cuba Poll) consideró que la encuesta de OnMessage intenta “medir qué clase de información ‘influye’ en las opiniones sobre un tema. No son preguntas diseñadas para medir opiniones. Preguntas que se ven con un potencial de influir votantes se utilizaran más cerca de las elecciones”, agregó.

Cuestionado al respecto, Anderson dijo que “no hay duda” de que las encuestas intentan micromanejar la opinión. También señaló que ofrecen información que puede ser valiosa en las campañas políticas.

“Si yo estuviera envuelto en una carrera por el congreso y por alguna razón, este tema saliera a relucir, mi candidato se opone a normalizar las relaciones y el candidato contrario está a favor, yo pudiera usar este tema para darle una paliza; sería fácil, porque los votantes ya están predispuestos a creer que el gobierno de Cuba no es nuestro amigo”, reflexionó.

InterAmerican Security Watch, el website que encargó el sondeo, se define como un grupo de diseñadores de políticas cuyo objetivo es informar a la opinión pública del “peligro que representan para la seguridad de las Américas, los regímenes populistas radicales” que han surgido en la región, según se explica en su página de Internet.

Su director, Roger Noriega, exsubsecretario de Estado durante la administración de George W. Bush, declaró a el Nuevo Herald que “este encuesta expone la falsa premisa de la cínica política del presidente Obama hacia Cuba. Él apostaba a que el pueblo norteamericano supiera y se preocupara tan poco acerca de Cuba como lo hizo él. Pero cuando se enfrentan a nuevas pruebas de la conducta hostil de Cuba, no sólo los estadounidenses se preocupan, sino que rechazan fuertemente las concesiones arriesgadas de Obama al régimen de Castro”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Si las elecciones se realizaran hoy:

  • La mitad de los votantes de origen cubano votaría por un candidato republicano (50.3%), casi la tercera parte lo haría por uno demócrata (29.3%) y un 20% estaría indeciso. También la mitad dijo haber votado por Mitt Romney en la elecciones presidenciales de 2012.
  • A nivel nacional, la intención de voto también gira hacia el candidato republicano (39,1%) aunque de modo menos claro, pues mientras un 34.9% votaría demócrata, un 26% se manifestó indeciso.
  • 196 encuestados de todo el país (28%) creen que Hillary Clinton “representaría mejor a EEUU en el mundo y fortalecería” su seguridad nacional, seguida por Jeb Bush (13,9%). El senador Marco Rubio fue seleccionado por 51 personas (7,3%).

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2015, 8:21 p. m. with the headline "Encuesta siembra dudas sobre apoyo a política de Obama hacia Cuba ."

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