EEUU podría sacar pronto a Cuba de la lista de terrorismo
La eliminación de Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo “podría ocurrir en un futuro cercano”, según declaró Stefan M. Selig, subsecretario de Comercio Internacional de Estados Unidos, en una conferencia de alto nivel celebrada el miércoles en la sede del Nasdaq, en Nueva York.
Cuba “debe ser eliminada de esa lista porque el mundo ha cambiado desde que se les incluyó, es consistente con la política del presidente (Barack) Obama”, consideró el funcionario.
Durante su participación en la conferencia, organizada por Knowledge@Wharton, la revista de la escuela de negocios Wharton de la Universidad de Pennsylvania, Selig defendió el acercamiento a Cuba como una “decisión estratégica” que favorece al pueblo cubano y señaló que “levantar el embargo es lo correcto”.
Por su parte, la subsecretaria de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson, dijo que el proceso de revisión de la inclusión de Cuba en la lista de naciones que apoyan el terrorismo está “avanzado”, pero aclaró “que no hay conclusiones y no podemos prejuzgar sus resultados”.
Jacobson hizo un resumen del estado de las negociaciones. “Se que parece que no hemos logrado mucho pero después de 50 años de desconfianza hemos hecho bastante progreso. No van a ver públicamente mucho movimiento hasta que abramos las embajadas”, apuntó.
Según Jacobson, uno de los motivos por los cuales las negociaciones para abrir embajadas están tomando tanto tiempo tiene que ver con las garantías que el gobierno de Estados Unidos desea para su sede diplomática en La Habana, en cuanto al acceso para los ciudadanos cubanos y estadounidenses.
“Una embajada es una embajada. No puedo decir que va a ser igual que la que tenemos en Londres pero va a ser lo más cercana posible a las que que tenemos en Rusia y China”, dijo.
La diplomática aseguró que la declaración de Venezuela como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos “creó un ruido de fondo, pero no ha tenido un impacto mayor en las negociaciones con Cuba”. Asimismo comentó que las conversaciones sobre los derechos humanos “probablemente serán las más difíciles” y adelantó algunos de los puntos de discordia:
“Todavía están ocurriendo muchas detenciones arbitarias a corto plazo. Cuba esté en el proceso de una reforma electoral pero no vemos indicaciones de que vayan a permitir una democracia multipartidista. Las personas no pueden ejercitar la libertad de expresión o asociación. Cuba cree que eso es injerencia de nuestra parte pero creemos que son obligaciones internacionales”, destacó.
Por su parte, los cubanos “criticaron varios asuntos en EEUU. Nuestra respuesta no ha sido defensiva, nosotros somos los primeros en reconocer nuestros errores y que los americanos deben ser los primeros en criticarlos; por eso nuestro sistema es tan bueno”, añadió.
Ante las dudas de los presentes acerca de cómo interpretar las medidas anunciadas por los departamentos del Tesoro y de Comercio en enero, que relajan varios puntos de las sanciones actuales, Jacobson aclaró que la medidas estaban diseñadas de modo flexible, para que fueran cambiando según el contexto y llamó a empresarios y ejecutivos a ofrecer retroalimentación al gobierno.
También dijo ser consciente de que para implementar las exportaciones a los cuentapropistas, permitidas desde enero, habría que hacerlo a través de la agencia estatal Alimport, “pero es esencial que el usuario final sea un cuentapropista, un emprendedor. Sabemos que por necesidad tiene que pasar por el sistema gubernamental, por ahora, pero vamos a ver si eso puede cambiar y mandar las cosas directamente”, explicó.
Sin embargo, el subsecretario para el Comercio Internacional comentó que el tema de las exportaciones todavía debía ser “resuelto”. Selig envió un mensaje de cautela a inversores y empresarios al señalar que pese al “entusiasmo”, Cuba tiene limitaciones en cuanto a su industria e infraestructura que obstaculizan que pueda beneficiarse a corto plazo de este nuevo escenario. “Para que mejore su economía debe participar en instituciones financieras internacionales”, consideró.
“Queremos que Cuba tome el camino del libre mercado y el desarrollo del capital humano, pero eso es solo un camino. El destino es la construcción de un futuro democrático y estable, en el que también se expandan las libertades políticas de su población”, añadió.
Maria Contreras-Sweet, al frente de la Administración de Pequeños Negocios del gobierno federal, hizo un llamado a la comunidad empresarial a “tomar esta oportunidad para ser una fuerza de cambio, una fuerza positiva” para el desarrollo de “una Cuba Libre”.
“No esperen a que la embajadas abran o que el gobierno organice las delegaciones oficiales de negocios. Queremos que la comunidad de negocios lidere este proceso”, subrayó.
No obstante, varios expertos aconsejaron a los ejecutivos presentes que no se apresuraran a hacer negocios en Cuba sin hacer una evaluación de los riesgos que suponen las sanciones actuales así como las condiciones en la isla, incluida la corrupción.
La conferencia “Oportunidad en Cuba” -patrocinada además por el Instituto Lauder, de la Universidad de Pennsylvania, la firma de eventos Momentum y el Americas Society/Council of the Americas- ha reunido a alrededor de 240 ejecutivos, funcionarios, académicos y analistas interesados en las oportunidades empresariales y los desafíos legales para hacer negocios en Cuba.
El lema de la conferencia fue el “Desarrollo de una estrategia rápida para entrar al mercado cubano”. Sin embargo, más de tres meses después del anuncio de la restauración de relaciones, y varias rondas de negociación de por medio, la respuesta de las autoridades cubanas a las medidas anunciadas en enero ha sido cautelosa.
Solo la compañía IDT, que opera el servicio de llamadas baratas Boss Revolution, firmó un acuerdo con ETECSA para ofrecer llamadas telefónicas directas a Cuba. Y un funcionario del Departamento de Estado comentó al finalizar las conversaciones sobre telecomunicaciones que pese al “entusiasmo” del gobierno cubano en avanzar en la informatización, no era probable un cambio en el modelo monopolista estatal en ese sector.
Pese a los obstáculos actuales y los llamados a la cautela, existe optimismo e interés en las compañías estadounidenses para hacer negocios en Cuba en un futuro cercano. Una de las compañías que se está preparando para operar en la isla es Norwegian Cruise Line. Su presidente, Frank del Río, afirmó que “si levantan el embargo mañana, en la tarde estoy en Cuba haciendo negocios”.
Del Río dejó claro que su compañía no se movería hasta tanto el Congreso eliminara la ley Helms Burton, pero mencionó que ya tiene elaborado un itinerario para un futuro crucero que permitiría visitar cinco puertos en Cuba y otros tres países en el Caribe durante 12 días y alabó las condiciones de Cuba para convertirse en un destino preferido del turismo de cruceros en el mundo.
“Cuba tiene mucho que ofrecer, la arquitectura art decó de La Habana, sus montañas, ríos, su historia, la música, el exotismo; y ha estado fuera de los limites por 50 años, es una fruta prohibida”, señaló Del Río, que abandonó la isla a los siete años y nunca ha regresado.
“Si todos los obstáculos se eliminaran, hoy Cuba atrae tres millones de turistas, en cinco años podría absorber otros 3 millones de turistas estadounidenses y podría convertirse en una de diez destinos principales de cruceros en el mundo”, opinó.
“Los americanos quieren ir a Cuba. Punto. En el 2014, 125,000 americanos fueron a Cuba; si todos ellos fueron con todas las limitaciones que existen, imaginen cuántos irían si no estuvieran”, añadió.
El ejecutivo consideró que a corto plazo, la entrada de Cuba al turismo de crucero a gran escala, podría desplazar los patrones de turistas a otros destinos en el Caribe, pero que a largo plazo toda la región se beneficiaría.
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Esta historia fue publicada originalmente el 1 de abril de 2015, 1:30 p. m. with the headline "EEUU podría sacar pronto a Cuba de la lista de terrorismo."