Médico cubano enfermo de ébola no puede ser tratado en África
El médico cubano Félix Báez Sarría, diagnosticado con ébola, será trasladado en las próximas 48 horas desde Sierra Leona a Ginebra, Suiza, porque en África no existen las condiciones para ayudarlo a sobrevivir, según dijo un portavoz de la Oficina Federal de Salud Pública de Suiza (FOPH).
Daniel Bach, jefe de Prensa de la FOPH, explicó a a el Nuevo Herald que el equipamiento necesario de alta tecnología para monitorear las funciones vitales de los enfermos de ébola y mantenerlos con vida no está disponible en la región, de ahí que sea necesario el traslado del médico a Europa.
“El ébola ataca todos los órganos. Para mantener el paciente con vida se necesitan equipos de alta tecnología que garanticen sus funciones vitales. Se necesita mantener al paciente con vida por un tiempo determinado para que pueda combatir al virus y sobrevivir. En África no tienen este tipo de tecnología”, afirmó.
El martes por la noche el Ministerio de Salud Pública cubano (MINSAP) anunció que Baéz había sido diagnosticado con ébola el día 17, pero había presentado los primeros síntomas de fiebre el día anterior. Bach dijo desconocer el estado del médico, de 43 años, aunque el MINSAP aseguró que se encontraba “sin complicaciones y hemodinámicamente estable”.
El jefe de la delegación médica cubana en Sierra Leona, Jorge Delgado Butillo dijo a AFP que el médico infectado, de 43 años, se encontraba en “buenas condiciones” y que su estado “no era crítico”.
Pero aunque el médico tuvo los primeros síntomas el domingo, no se espera su llegada hasta el viernes, cuando Bach dijo que probablemente las autoridades suizas organizarían una rueda de prensa. El médico cubano sería el primer paciente con ébola que entre a ese país, aseguró.
La atención temprana a estos pacientes es fundamental, como demostró el caso del doctor Martin Salia, quien fue trasladado a Nebraska el sábado pasado, casi una semana después de su diagnóstico. Salia murió temprano el lunes 17 de noviembre.
Según el comunicado del MINSAP, publicado en el diario oficial Granma, el traslado responde a una propuesta de la Organización Mundial de la Salud, que hasta el momento, no ha hecho comentarios.
Por su parte, Bach explicó que la decisión de trasladar a Báez a Ginebra se basa en que la ciudad es sede de la mayoría de organizaciones internacionales involucradas en la lucha contra el ébola. Además, el Hospital Universitario de Ginebra es el “más preparado” en Suiza para atender a este tipo de pacientes, afirmó.
Antes de que se diera este primer caso, ya había trascendido que los 256 médicos cubanos que se encuentran en Sierra Leona, Liberia y Guinea no serían repatriados a la isla en caso de contraer la enfermedad o fallecer, pero se desconocía si serían tratados en África o si serían trasladados a otro país fuera de la región. Un colaborador cubano que se encontraba en Guinea Conakry murió el 26 de octubre tras contraer malaria y fue enterrado en ese país.
Aunque en el comunicado del MINSAP se afirma que el médico ya había atendido a pacientes infectados con la enfermedad, su hermano, Michel Gutiérrez Sarría, dijo a AP en La Habana que Baéz habría ido a socorrer a una persona que desfallecía, siguiendo “su instinto”, y podría haberse contagiado de esa manera.
El médico se encuentra actualmente en el hospital en Kerry Town, construido por el gobierno británico y administrado en conjunto con la ONG Save the Children, informó Granma.
El hospital, inaugurado a inicios de este mes, cuenta con una sala de 12 camas, aislada del resto del complejo y destinada al tratamiento de funcionarios de organizaciones internacionales y personal médico.
La ONG esperaba que “ofrecer una ala separada para el tratamiento del personal médico” repararía “la confianza de los trabajadores de la salud previamente reticentes a unirse a la lucha contra el ébola—particularmente cuando se necesita desesperadamente en la región a miles de doctores, enfermeras y otros especialistas para salvar vidas y prevenir que la enfermedad se siga propagando”, dijo Rob MacGillivray, director de esa organización en Sierra Leona.
Báez se graduó de Medicina en 1995 y terminó la especialidad en Medicina Interna en el año 2000. Antes de integrarse a la brigada cubana que se encuentra en Sierra Leona, trabajaba en el hospital militar Carlos J. Finlay, en la capital. Allí atendió en el 2004 al disidente Oscar Espinosa Chepe, uno de los 75 opositores encarcelados en la primavera negra del 2003.
En un video difundido por Martínoticias, el entonces canciller Felipe Pérez Roque le pregunta al doctor Baéz sobre el estado médico de Espinosa, durante una conferencia de prensa en el 2004 en la que cataloga a los opositores como “mercenarios”.
Baéz respondió que Chepe contrajo brucelosis, una enfermedad provocada por una bacteria que afecta al ganado, y que le provocó una condición hepática crónica. El médico dijo que Chepe estaba estable y que no tenía cirrosis hepática, como alegaba en aquel momento su esposa Miriam Leiva.
Luego de 20 meses en prisión, las autoridades cubanas le concedieron una licencia extrapenal al opositor por motivos de salud. El disidente falleció en el 2013 en España a causa del agravamiento de su dolencia crónica. En una declaración enviada a el Nuevo Herald, su viuda, Miriam Leiva expresó que “lamentablemente” en la conferencia de prensa, Báez “había confirmado la farsa del gobierno de Cuba de que Oscar Espinosa Chepe no estaba seriamente enfermo”.
Leiva hizo manifiesto su deseo de que el médico “salve su vida y que cese el actual sufrimiento de su familia”.
“Papá sé fuerte, todo va a estar bien, aquí esta toda Cuba esperando por ti”, escribió por su parte Alejandro Báez, hijo del médico cubano, en un mensaje replicado en la prensa nacional.
Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter por @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de noviembre de 2014, 7:23 p. m. with the headline "Médico cubano enfermo de ébola no puede ser tratado en África."