Cuba

Delicada coyuntura económica en el 1er. aniversario de relaciones Cuba-EEUU

El mandatario cubano Raúl Castro (derecha) y presidente Barack Obama asisten a un juego de béisbol entre los Rays de Tampa Bay Rays y el equipo nacional antillano, en La Habana, el 22 de marzo del 2016.
El mandatario cubano Raúl Castro (derecha) y presidente Barack Obama asisten a un juego de béisbol entre los Rays de Tampa Bay Rays y el equipo nacional antillano, en La Habana, el 22 de marzo del 2016. AP

El restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos cumplirá esta semana su primer aniversario con un diálogo bilateral fluido, aunque en medio de una delicada coyuntura económica en la isla, cuyos ciudadanos siguen esperando tras el deshielo mejoras tangibles en su complicado día a día.

La reapertura de embajadas en La Habana y Washington el 20 de julio de 2015 marcó un hito en la historia de los antiguos enemigos e impulsó “un proceso de construcción de confiabilidad que avanza”, señaló a Efe el analista y ex diplomático cubano Carlos Alzugaray.

En su opinión, uno de los principales avances en la compleja etapa de normalización de relaciones que se inició tras el restablecimiento diplomático es “el diálogo cada vez más intenso y más constructivo entre ambos gobiernos”.

Un año después de la reapertura de embajadas, la isla y su poderoso vecino han logrado consolidar un fluido contacto intergubernamental cuyos principales frutos han sido el acuerdo para la reanudación de los vuelos regulares a la mayor de las Antillas, que comenzarán el próximo otoño, y el restablecimiento del servicio postal directo.

El deshielo ha propiciado también los primeros convenios empresariales en materia de telecomunicaciones para “roaming” de llamadas desde teléfonos móviles, el inicio de cruceros regulares desde Estados Unidos e incluso el desembarco de una empresa norteamericana en el sector turístico, en concreto, la cadena Starwood, que ya ha comenzado a gestionar un hotel en La Habana en asociación con la empresa estatal cubana Gaviota.

Sin embargo, ese proceso de normalización no está exento de grandes escollos, como el embargo a la isla, que sigue vigente, el reclamo de Cuba sobre la devolución de los terrenos que ocupa la Base Naval de Guantánamo y las diferencias sobre derechos humanos y libertades.

Uno de los hitos históricos del primer año de reapertura de embajadas fue la visita en marzo del presidente Barack Obama, que sirvió para apuntalar la nueva era de relaciones y que el mandatario norteamericano aprovechó para apostar por el futuro, la reconciliación y la apertura.

A pesar de las expectativas que generó la reconciliación con Estados Unidos, Cuba llega al primer aniversario de la reapertura de embajadas en medio de una situación económica adversa provocada, entre otros factores, por la crisis en Venezuela, su principal aliado, que ha disminuido el suministro de petróleo a la isla.

Con un modesto crecimiento del 1 por ciento en los primeros seis meses del año —la mitad de lo previsto—, el presidente Raúl Castro ha anunciado medidas de ajuste que pasan por el ahorro, la reducción del gasto y restricciones energéticas, con la promesa de que no afectarán a la población.

Analistas como Alzugaray consideran que esta coyuntura puede contribuir a acelerar el diálogo y la apertura con Estados Unidos.

Y en la calle, la mayoría de los cubanos de a pie coinciden en que el restablecimiento de relaciones ha sido “un acontecimiento trascendental”, aunque también advierten de que aún no perciben cambios en la vida diaria del país.

“Lo que he visto es un cambio en la actitud de las personas”, admite David, un tatuador de 41 años, quien añade que los “cambios verdaderamente sustanciales están por ver”.

Más tajante, Marta, una habanera de 59 años que custodia un museo de La Habana Vieja, dice que “no se ha visto ningún cambio”, mientras que Yosmer, un jefe de obra de 28 años, tiene la esperanza de que la nueva etapa flexibilice los trámites para viajar a Estados Unidos, algo “que desea todo cubano”.

Quienes ya han comenzado a llegar en mayor número a Cuba son los estadounidenses, desde que Obama autorizó en marzo pasado los viajes educativos individuales, que junto a la llegada de cruceros norteamericanos ha provocado que la cifra de viajeros norteamericano creciera 83.9 por ciento en el primer semestre de 2016.

“Estamos muy entusiasmados con esta apertura, ha sido un largo, largo tiempo, y la mayoría de los estadounidenses están emocionados de esto esté pasando, (…) y que puedan existir, no sólo intercambios económicos, sino culturales, entre Cuba y Estados Unidos”, dijo a Efe, Brian, un profesor de Portland de visita en La Habana.

“Estoy más que feliz por esta nueva relación, he querido venir a Cuba desde hace mucho tiempo”, aseguró por su parte, Felicia, otra maestra norteamericana, que sólo lamenta que en su país hayan “estado privados de esto tanto tiempo, porque muchos otros estadounidenses disfrutarían venir aquí”.

Pero los estadounidenses todavía tienen prohibido viajar a Cuba como turistas. Según Alzugaray, uno de los próximos pasos de Washington hacia Cuba debería ser levantar esa restricción.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de julio de 2016, 0:34 p. m. with the headline "Delicada coyuntura económica en el 1er. aniversario de relaciones Cuba-EEUU."

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