Hambre y represión: mezcla explosiva en Venezuela
Les habían prometido que enviarían comida el día anterior y no llegó, de modo que cientos de residentes de Cariaco salieron a cerrar la principal carretera de acceso para protestar y llamar la atención de las autoridades sobre la angustia de los 58,000 habitantes de la localidad del estado Sucre, quienes ya no conseguían alimentos en las tiendas.
Lo que sucedió cuando llegaron las fuerzas del orden está siendo señalado como un ejemplo del alto riesgo de violencia por el que atraviesa Venezuela. Los efectivos de la Guardia Nacional, en vez de usar equipos y tácticas no letales de dispersión, abrieron fuego sobre los manifestantes, matando a un joven de 21 años e hiriendo a otras 11 personas.
El incidente del viernes fue solo el último de situaciones similares. Ya suman tres las personas que han muerto en las últimas dos semanas por el uso de armas de fuego para reprimir las manifestaciones, y los expertos temen que este podría ser solo el comienzo.
“En la medida en que los saqueos y las protestas antigubernamentales se incrementen, el creciente uso de armas de fuego por parte de las fuerza de seguridad para controlar las protestas probablemente aumentará significativamente las muertes y el riesgo de sufrir lesiones por parte de los manifestantes”, advirtió Diego Moya-Ocampos, analista senior para América Latina de IHS Country Risk.
Y no son solo los manifestantes los que están corriendo peligro.
Una de las recientes víctimas de las fuerzas del orden se trataba de un empresario de 21 años que murió el 9 de junio en la localidad de Petare, barrio pobre al este de Caracas, cuando pasaba por la zona sin participar en la manifestación.
Lamentablemente, Venezuela podría registrar un mayor número de incidentes como éstos en las próximas semanas, en vista de un temido incremento de la protesta en el país y de la decisión adoptada recientemente por el régimen de Nicolás Maduro de permitir el uso de armas de fuego para preservar el orden público.
Moya-Ocampos advirtió que el grave problema de desabastecimiento de comida, y la ausencia de expectativas de una rápida solución de los problemas económicos del país, están creando el escenario para un incremento de las protestas, especialmente tras la creación de los Comités de abastecimiento de Alimentos y Producción (CLAP).
“Estamos viendo un incremento de la protesta social y de los saqueos ante la intensificación de la escasez de comida, y de bienes básicos, y ante la ansiedad creciente dentro de la población sobre este nuevo sistema complementario de alimentación, denominado CLAP”, explicó Moya-Ocampos.
El problema con los CLAP es que “se está generando la percepción dentro del colectivo de que la distribución de alimentos va a comenzar a tener lugar bajo lineamientos políticos, y que esta está nueva medida del gobierno lo que terminará haciendo es crear las condiciones para que esos alimentos se desvíen hacia el mercado negro”, agregó.
Las protestas –que han estado en aumento desde que Maduro llegó al poder en el 2013– podrían cobrar fuerza en los próximos meses en la medida que aumenta la desesperación de los venezolanos, quienes han comenzado a pasar hambre pese a vivir en un país con las mayores reservas de petróleo del planeta.
Según informes de prensa local, las familias venezolanas se están viendo obligadas a enviar todos los días a uno de sus integrantes para “comprar lo que haya”.
Además de sufrir el sol y las largas horas de pie, los venezolanos en ocasiones también deben lidiar con bandas criminales dedicadas a adquirir productos para el mercado negro, cuyos integrantes se colocan a la fuerza en los primeros lugares de las colas, bajo amenaza de agredir a quienes se resistan ceder el paso.
“Hay mafias, hay delincuencia organizada, alrededor del negocio de la reventa de la comida y de los productos básicos, que muchas veces tiene que ejercer violencia para imponerse”, comentó el experto criminalista Luis Izquiel.
“Muchas de éstas bandas usan la violencia y en los sitios donde hay cola muchas veces se presenta armados para obligar las personas que están allí cederles los primeros puestos a las 60 o 80 personas que ellos traen”, explicó.
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Esta historia fue publicada originalmente el 14 de junio de 2016, 6:05 p. m. with the headline "Hambre y represión: mezcla explosiva en Venezuela."