GUILLERMO MARTÍNEZ: Cuba ni las gracias ha dado
Ya han pasado más de 100 días desde que los presidentes de Cuba y Estados Unidos anunciaran su deseo de restablecer relaciones diplomáticas con sus respectivas embajadas en Washington y La Habana.
Vale la pena ver lo que ha cambiado en las relaciones entre los dos países desde ese histórico anuncio el 17 de diciembre del 2014, haciendo hincapié en lo que ha hecho Estados Unidos en pro de dicho anhelo y lo que ha hecho – y mejor dicho, lo que no ha hecho – el gobierno cubano.
El presidente Barack Obama quisiera que ambos países por lo menos abrieran sus embajadas antes de la Cumbre de las Américas a celebrarse el 10 y 11 de abril en Panamá. Esto sería un logro importante para Obama quien desea poder ir a la cumbre y darle la mano a Raúl Castro. El gobierno americano piensa que esto mejoraría la imagen de Estados Unidos en América Latina.
Estados Unidos ha dicho y hecho todo lo posible por acelerar el proceso de acercamiento con Cuba. Ha facilitado y aumentado el monto de las remesas que cubanos y americanos en el país pueden enviar a Cuba. Esta misma semana el gobierno estadounidense sacó de la lista de entidades vinculadas al narcotráfico o al terrorismo a 28 compañías cubanas, 11 barcos y seis personas.
Los americanos también ya se preparan para viajar a Cuba bajo el nuevo y más flexible plan que les permite ir a la isla sin una licencia precisa que indique lo que quieren hacer. No, no pueden ir de turismo, pero hay muchas formas de tapar esos viajes de recreo con un buen plan de estudios académicos o un plan para mejorar el contacto con cuentapropistas cubanos.
Mientras, Cuba ni las gracias ha dado.
Hay que recordar que en el primer instante Estados Unidos liberó a tres espías culpables del asesinato de cuatro miembros de Hermanos al Rescate cuyas avionetas fueron derribadas por aviones de guerra cubanos en aguas internacionales del Estrecho de la Florida.
Por su parte Cuba liberó a Alan Gross, quien llevaba cinco años en una cárcel cubana por llevar equipos de comunicación satelitales a la pequeña comunidad judía que todavía vive en la isla. Según Cuba y Estados Unidos, Gross fue un regalo, porque el verdadero canje de los espías fue por un supuesto importante espía norteamericano en la isla llamado Rolando Sarraff Trujillo. El problema es que aún ahora, cerca de 100 días después del anuncio de su liberación nadie en Estados Unidos ha visto a Saraff Trujillo ni saben qué hacía ni dónde está.
Mientras Estados Unidos anuncia concesión tras concesión para apresurar el restablecimiento de relaciones con Cuba el gobierno castrista continúa con su misma política. Son cientos, si no miles, los disidentes arrestados (y después puestos en libertad) desde que se anunciara el deseo de restablecer relaciones diplomáticas. Turbas castristas golpean a mansalva a aquellos que se atreven a protestar en Cuba.
No son sólo los cubanos dentro y fuera de la isla los que se quejan de los arrestos y golpizas indiscriminadas. Human Rights Watch dijo en enero que el gobierno cubano golpeaba, detenía y amenazaba a los disidentes.
El mes pasado el gobierno norteamericano dijo estar preocupado por el arresto de disidentes en Cuba en víspera de la tercera ronda de negociaciones entre los dos países. Pero después las negociaciones siguen como si nada hubiese pasado.
Quedan pocas semanas antes de la Cumbre de Panamá y la última ronda de negociaciones celebrada en La Habana fue a puertas cerradas. Nadie sabe si han adelantado algo o si hay algún escollo que las ha detenido.
Cuba por su parte no ha cesado en ningún momento de criticar la política de Estados Unidos hacia Cuba y recientemente fustigó fuertemente la decisión del gobierno estadounidense de imponerle sanciones a un grupo de venezolanos en el gobierno de Nicolás Maduro.
A pesar de la incertidumbre por falta de información fidedigna y descartando los insultos del gobierno cubano Estados Unidos va a mejorar sus relaciones con Cuba. De hecho ya lo hace y lo seguirá haciendo. Tarde o temprano, en las próximas semanas o meses, Estados Unidos abrirá su embajada en La Habana y Cuba hará lo mismo en Washington.
El Presidente Obama quiere que el mejoramiento de la relaciones con Cuba sea parte de su legado político y nadie se la va a impedir. Aún cuando Cuba haga poco o nada por llegar a un acuerdo.
Guillermo I. Martínez reside en el Sur de la Florida. Su correo electrónico es: Guimar123@gmail.com
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de marzo de 2015, 2:00 p. m. with the headline "GUILLERMO MARTÍNEZ: Cuba ni las gracias ha dado."