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Opinión

NICOLÁS PÉREZ: Noticias buenas, malas y feas

Las noticias que publica la prensa son parecidas a la película The Good, the Bad and the Ugly, protagonizada por Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach y dirigida por Sergio Leone. Porque existen noticias buenas, malas y feas. También las hay que los dejan a uno con la boca abierta.

Entre las que me han sorprendido últimamente es que uno de los juguetes favoritos de los niños norteamericanos esta Navidad son los drones infantiles, y otra escalofriante, es que algunas mujeres en un país tan civilizado como Chile, con vocación de empresarias, cultivan mariguana por cuenta propia.

Las buenas son que el precio del petróleo está colocando contra las cuerdas a la Venezuela de Maduro y a la Rusia de Putin. Ellos hacen acusaciones sobre que Washington es la bruja de Blanca Nieves que ha provocado el desplome petrolero; nadita de nada, se trata de un asunto de oferta y demanda, porque salvo en los Estados Unidos, donde la economía está sin ser perfecta, aceptable, grandes economías mundiales como la China y la India y muchos países de la Unión Europea están en caída libre.

Las malas noticias son que se acabaron en el mundo las Primaveras Democráticas; la última que acaba de tocar fondo es la egipcia. Un tribunal de ese país desestimó los cargos contra Hosni Mubarak por corrupción y por la matanza de manifestantes durante la revuelta del 2011 por lo que había sido condenado anteriormente a cadena perpetua. El nuevo juicio y su absolución provocaron aplausos y júbilo dentro del pueblo egipcio. El actual presidente del país es Abdul Fatta al-Sisi, que como dijo Guiuseppe Tomassi de Lampedusa en su Gatopardo, “que todo cambie para que todo siga igual”, casualmente Abdul Fatta fue jefe de inteligencia durante el régimen de fuerza de Mubarak.

La Primavera Democrática más importante se produjo entre el jueves 9 al viernes 10 de noviembre de 1989 cuando cayó el Muro de Berlín. Esos no solo no fueron diez días sino dos que “estremecieron al mundo”.

Cuando los soviéticos le quitaron la bota del pescuezo a Alemania y a algunos de sus satélitespensábamos entonces que con este gesto histórico y político el drama mundial de las intervenciones groseras del leninismo acabarían.

Ideas vanas en nuestras mentes inquietas. Hoy gobierna a Rusia un nuevo zar que pretende llevar al país a la época de Pedro el Grande, y regresar a las fronteras de antes de 1989. Ya se anexó a Chechenia y pretende hacer lo mismo con Ucrania. Sobre Putin ha dicho Mijail Gorbachev, alguien que lo conoce del pí al pá: “La seguridad de él en sí mismo lo convierte no en Dios, sino en el segundo de Dios”. Pienso que si Washington no se aprieta los pantalones Putin llega hasta España.

La Primera Primavera fue la húngara, un movimiento espontáneo del pueblo contra su gobierno y las políticas impuestas por la URSS, que duró desde el 23 de octubre al 10 de noviembre de 1950. Tuvieron 17 días de libertad, y fue aplastada por 31,560 soldados y 1,130 tanques soviéticos.

El líder de esta Primavera fue el coronel Pal Maleter, comunista entrenado por la URSS. Peleó en el Frente Este en la Segunda Guerra Mundial hasta ser capturado por el Ejército Rojo, donde se convirtió en comunista y ya un experto en sabotaje fue devuelto a su país como uno de los pilares de Moscú, y en Praga fue reconocido por su coraje y audacia.

Pal Maleter es alguien que he respetado siempre. Las rectificaciones no solo son posibles sino absolutamente deseables. Maleter se mantuvo dócil con las tres estrellas soviéticas de coronel sobre los hombros hasta que en la hora decisiva se colocó al lado de la soberanía húngara y al lado de la democracia, junto a Imre Nagy.

Y me pregunto, ¿existirá algún día una Primavera Democrática cubana?

Una vez desaparecidos Fidel y Raúl Castro, se producirá al principio un período de desconcierto y expectación. Los herederos del castrismo, en mi criterio, se negarán a producir una rectificación de errores, quizás solo aceleren las aperturas económicas, pero se negarán de plano a promulgar reformas políticas.

Este podría sería el instante clave donde un pueblo cansado de medio siglo de hambre, represión y abusos pueda decir con firmeza “hasta aquí llegué”.

Y con un exilio con las manos atadas y una disidencia dividida, heroica pero ineficaz, le pregunto al Comité Central y a Seguridad del Estado, que se sienten visceralmente seguros y con todo bajo control, ¿a la hora de los hornos, sería extraño que surjan uno o dos coroneles Pal Maleter que se pongan al frente del pueblo de Cuba contra el comunismo?

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "NICOLÁS PÉREZ: Noticias buenas, malas y feas."

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