EN NUESTRA OPINIÓN: Cuba: del entusiasmo a la resignación
Es posible que Estados Unidos y Cuba abran respectivas embajadas antes de que comience la próxima Cumbre de las Américas, que tendrá lugar el 10 y el 11 de abril en Panamá.
Así lo indicó la subsecretaria de Estado para América Latina, Roberta Jacobson, al terminar la segunda ronda de conversaciones entre los dos países para restaurar las relaciones, que se llevó a cabo el viernes pasado en Washington.
No obstante, a pesar de los avances en el acercamiento entre las dos naciones –que el presidente Barack Obama anunció sorpresivamente el pasado 17 de diciembre–, las cosas no van a marchar tan rápido como esperan los optimistas.
Hay temas en el tintero que no van a tener una solución fácil ni rápida, como la exclusión de Cuba de la lista de países que apoyan el terrorismo y el levantamiento del embargo.
En una entrevista con el Nuevo Herald el 24 de enero, Jacobson advirtió tras su primera visita a Cuba que el proceso del mejoramiento de relaciones sería largo.
Esa percepción ya parece haber ganado terreno en la isla, donde la explosión inicial de entusiasmo el pasado diciembre ha dado lugar a una visión menos eufórica.
La esperanza de que tras el anuncio del presidente Obama no tardaría en producirse un alivio en las difíciles condiciones económicas de Cuba no se ha desvanecido. Pero los cubanos ahora piensan que una solución no va a llegar pronto, y que cualquier cambio en su realidad cotidiana va a ser a largo plazo.
Esa noción probablemente sea más realista. El fin del embargo, por ejemplo, depende de una decisión en el Congreso, no de una orden de la Casa Blanca, y ese proceso podría tomar mucho tiempo.
Del lado cubano, el régimen de Raúl Castro está tanteando el terreno cuidadosamente y estudiando cada paso de acercamiento con cautela, porque teme que si se abren las puertas de par en par, la avalancha de empresas y visitantes norteamericanos podría convertirse en un fenómeno incontrolable.
Una vez más, los cubanos miran hacia el norte en busca de esperanzas. Pero la euforia inicial ha dejado una sensación de espera y resignación. El acercamiento aún puede tardar, como señaló la subsecretaria Jacobson, y los cambios en la vida cotidiana de la isla podrían estar más lejos de lo que la gente desea.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de marzo de 2015, 7:00 a. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Cuba: del entusiasmo a la resignación."