EN NUESTRA OPINIÓN: Ileana Ros-Lehtinen, una vida dedicada al servicio público
La congresista cubanoamericana Ileana Ros-Lehtinen siempre se preocupó —y se sigue preocupando— por todo Miami-Dade, no solo por una carrera política llena de primicias y por su batalla política contra Fidel y después contra Raúl Castro.
Es una política local muy importante, que rivaliza en tiempo en el cargo y en popularidad con figuras legendarias como Dante Fascell y Claude Pepper, a quien reemplazó en el Congreso.
Ros-Lehtinen, de 64 años de edad, anunció su retiro del Congreso el sábado pasado. Es una republicana, pero su disposición a cruzar la línea partidista, y a veces incluso a apartarse de su propio partido en ciertos temas, le ha ganado el respeto de sus colegas y de sus electores, independientemente de su filiación política. Es la servidora pública ejemplar: escucha, es accesible y trata de mejorar la vida de las personas a las que representa.
Su partida crea una oportunidad política enorme para los demócratas del Sur de la Florida en el 2018, y deja al representante federal Mario Diaz-Balart, republicano por Miami, como el único miembro de la poderosa tríada de políticos –el otro era Lincoln Diaz-Balart–, que se consideraba un poderoso bastión del exilio cubano de Miami.
Antes de convertirse en la primera representante hispana en el Congreso federal, fue la primera hispana en la Cámara de Representantes de la Florida y en el Senado de la Florida.
Su postura anticastrista le dio la entrada en el mundo de la política, y durante mucho tiempo dedicó sus mayores esfuerzos a esa batalla. Pero Ros-Lehtinen evolucionó con el panorama político de Miami. Priorizó también el medio ambiente, la seguridad de Israel y los derechos de las personas transgénero y los inmigrantes, dos temas que son personales: su hijo, Rigo, es transgénero, y Ros-Lehtinen se fue de la Cuba castrista con sus queridos padres, Enrique y Amanda, a los ocho años de edad.
Cuando salió reelecta en noviembre, después de una reñida batalla con el retador demócrata, Scott Fuhrman, emitió una declaración:
“En el Congreso, seguiré trabajando de una manera bipartidista con el propósito de lograr un consenso y soluciones que beneficien a nuestra comunidad. No importa quien sea nuestro nuevo presidente, trabajaré con esa persona para resolver los problemas de nuestra nación”.
Ros-Lehtinen dijo al Herald el domingo que la presidencia de Trump no tuvo nada que ver con su decisión de retirarse, y afirmó también que no se retiraba por los cambios en su distrito, muy inclinado ahora hacia el Partido Demócrata. “En mi mente no hay duda de que no solo ganaría estas elecciones, sino que ganaría con un porcentaje mayor”, aseguró.
El lunes, la congresista dijo que dedicará los 20 meses que le quedan en el cargo a ayudar a los cubanos varados en otros países y a oponerse a dictadores en Cuba, Venezuela y otras partes del mundo.
El sábado, horas antes de anunciar su retiro, Ros-Lehtinen transmitió en Twitter una foto suya jugando con sus nietos, los “electores” sin duda más queridos.
La congresista ha hecho un gran trabajo, y Miami-Dade la extrañará.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de mayo de 2017, 5:34 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Ileana Ros-Lehtinen, una vida dedicada al servicio público."