EN NUESTRA OPINIÓN: Liberen a Alan Gross ahora
Decenas de personas exigen la liberación de Alan Gross, sentenciado a 15 años de cárcel en Cuba, durante una protesta en diciembre del 2013 en Washington D.C."
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Cinco años después de la detención del ciudadano norteamericano Alan Gross en Cuba, La Habana sigue sin escuchar los pedidos por su liberación. Su prolongado encierro confirma el carácter caprichoso y perverso del régimen castrista.
Gross llevaba a cabo una tarea de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) –entregar computadoras y un equipo de Internet a la pequeña comunidad judía de la isla– cuando fue detenido el 3 de diciembre del 2009. Más de un año después fue sentenciado a 15 años de cárcel, una condena totalmente injustificada.
Desde su juicio, se ha sugerido frecuentemente que deberían cambiarlo por los tres espías cubanos de la Red Avispa presos en Estados Unidos, como si el contratista de USAID fuera comparable a espías entrenados.
La última de esas peticiones aparece en editoriales recientes del New York Times. Sin embargo, cuando un editorialista de ese periódico visitó hace poco La Habana, varios disidentes con quienes se reunió refutaron los argumentos del diario, sobre todo la idea de que Estados Unidos debe tomar la iniciativa cuando, en realidad, el gobierno cubano es el que tiene la llave de la celda de Gross.
La conversación aparece en el periódico en Internet de la periodista independiente Yoani Sánchez, 14ymedio.
“Yo tengo una idea”, dijo la disidente Miriam Celaya. “Creo que el gesto más fuerte y más claro que podría hacer el gobierno cubano es liberar la opinión pública, liberar la circulación de ideas. Que finalmente se manifieste el ciudadano”.
Observadores imparciales han terciado pidiendo la liberación de Gross. En enero del 2013, un comité del Consejo de Derechos Humanos de la ONU dijo que el régimen cubano debía liberarlo, mencionando la falta de independencia del sistema judicial cubano, la naturaleza imprecisa del supuesto delito de Gross y que no se le fijó fianza, por todo lo cual su sentencia es “arbitraria”. La Habana rechazó el informe.
Este miércoles, la Casa Blanca volvió a demandar la libertad de Gross. El portavoz Josh Earnest dijo que la liberación de Gross por razones humanitarias “eliminaría un obstáculo hacia unas relaciones más constructivas entre Estados Unidos y Cuba”.
El gobierno norteamericano tiene la obligación moral de hacer todo lo posible por lograr la excarcelación del contratista. Pero la mayor responsabilidad en este caso pesa sobre el gobierno cubano.
“Tengo un mensaje para el señor Castro en Cuba”, escribió el mes pasado la senadora Barbara Mikulski, demócrata por Maryland, en un correo electrónico. “¡Dejen salir a Alan Gross! Suéltenlo hoy, suéltenlo ahora”.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2014, 1:20 p. m. with the headline "EN NUESTRA OPINIÓN: Liberen a Alan Gross ahora."