Sin solución
Cuando comienzan a arder las primarias de lo que será la campaña presidencial para reemplazar a Barack Obama en el 2016, poco a poco se establece el legado del actual presidente. La decisión que tomó esta semana la Corte Suprema de Justicia, que renueva la aprobación de la reforma de salud, ACA (Affordable Care Act por sus siglas en inglés), es quizá el pilar de lo que será ese legado.
El presidente Obama, desde los primeros días de su primer mandato apostó duro por esta reforma y, a pesar de los múltiples intentos de derogarla por parte del partido opositor, ACA sigue viva. En mi concepto es una buena noticia para los millones de estadounidenses que antes de ésta no podían tener un seguro médico, y para los pacientes que no lograban ser atendidos de enfermedades graves, debido a la falta de cobertura para las preexistencias.
Pero quisiera hablar de Cuba y lo que al tema de las dictaduras y sus relaciones con otros países corresponde. Sin duda otra parte del legado del presidente Obama, en cuanto a su política internacional, será la vuelta a las relaciones diplomáticas con la isla, rotas desde hace 60 años. Hay lógica en el cambio. Una lógica fundada precisamente en que en esos 60 años no ha habido un cambio. La dictadura de los Castro sigue aferrada al poder, los cubanos de la isla viven sin libertades en condiciones económicas deplorables, y para muchos el sueño de un futuro mejor, sigue siendo arribar a las costas de la Florida, cueste lo que cueste.
Pero me parece que se debe tener claro que no porque haya un cambio en las relaciones es garantía de que habrá un cambio en el régimen. Y eso me lleva a reflexionar sobre el papel de los países democráticos, sobre todo las potencias, frente a las dictaduras.
A diferencia de Cuba, Venezuela ha conservado relaciones comerciales con las potencias, y eso no ha influido en la continuidad o no continuidad de Maduro y su banda de delincuentes. Sí, al menos no tienen la excusa de un embargo para justificar la ruina económica que han causado, pero ya vemos como con sus discursos, primero Chávez y después Maduro, se encargan de crear cortinas de humo para distraer al pueblo venezolano, con falsas conspiraciones.
¿Y qué mejor ejemplo que China? China es una dictadura en regla. Puede que se hayan convertido al capitalismo, pero en China la gente ni tiene derecho a opinar libremente, ni vota a sus servidores públicos, y constantemente son víctimas de atropellos a los derechos humanos. Sin embargo el gigante asiático tiene relaciones comerciales y diplomáticas con el mundo entero. ¿A algún presidente de este planeta se le ocurriría hoy por hoy terminar estas relaciones?
Arabia Saudita también es un régimen controlado por la familia real y ni qué decir del tratamiento medieval que se les da a las mujeres. Pero no pero les dejan de comprar del océano de petróleo que corre bajo su suelo.
Creo que la cuestión es clara, hace décadas que para el mundo y las potencias, lo primero es el bolsillo.
Pero sea por lo que sea, me parece que en últimas sigue perdiendo la gente que, hasta ahora, con o sin relaciones con otros países, tienen que soportarse a estos reyes de pacotilla, que se creen dueños de todo lo que se encuentra adentro de las fronteras del país que se tomaron, incluidos los seres humanos que los habitan.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2015, 5:02 p. m. with the headline "Sin solución."