RAÚL RIVERO: Los que tocan la tierra
Madrid – En las agendas de muchas de las conferencias que se celebran sobre Cuba y su porvenir, en las cuartillas donde se suele reflexionar sobre las derivas del régimen y sus planes de permanencia y en las carpetas que le diseñan desde La Habana a los cómplices en el exterior para ganar tiempo en el poder, no aparecen, como se dice allá, ni en los centros espirituales, los protagonistas reales de la oposición.
La corriente que tiende a borrar del mapa a los opositores concita concurrencias diversas y contrapuestas. Hay credos políticos junto a intereses económicos y crece, progresa y usa un lenguaje políticamente correcto, acorde al curso del siglo XXI con frecuentes llamados a la comprensión, la armonía y el acercamiento. Pero deja fuera de esas avenencias y esa concordia a los cubanos que denuncian y se enfrentan todos los días a la dictadura.
Los hombres y mujeres que trabajan por la libertad dentro de la isla no integran una tribu de guerreros sin ideas que aman la violencia. Han demostrado que pueden tener y tienen respeto por las ilusiones de cambio que albergue cualquier otro compatriota viva donde viva. Eso sí, aspiran a que ellos y sus compañeros de viaje, sus amigos, su familia tengan un espacio para ser libres en esos sueños ajenos.
Ellos no pueden aceptar que su historial y su presencia desaparezcan de un golpe en los programas de sus amigos porque ese ha sido siempre el punto principal en la tarea de los represores.
En el afán de confiar en las aperturas del gobierno y hacer gestiones para favorecerlo y que pase de las paladares y la limonada a la democracia plena, ya casi es un pecado para algunos molestar a los jefes del Palacio de la Revolución con la mención de las Damas de Blanco, los presos políticos y de las molestas figuras de la oposición.
Habrá que disimular que esta semana cuatro jóvenes de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) fueron condenados hasta a seis años de prisión en la provincia Granma y que, al día de hoy, esa organización que dirige José Daniel García Ferrer, tiene 47 militantes en las prisiones de Cuba.
Se tendrá que pedir una licencia para no aparecer como un hombre de las cavernas porque en vez de escribir una nota florida y jovial sobre el intercambio cultural, se haga una pieza sobre el hecho comprobado que de las siete mil detenciones arbitrarias de la policía en los que va de año, más de cinco mil de sus víctimas han sido las mujeres que pertenecen a las Damas de Blanco.
Para tener un talante civilizado y posmoderno es provechoso hablar de la fluidez de las relaciones de la dictadura con España y la Unión Europea, sin mencionar siquiera las golpizas, las violaciones a las casas privadas de los opositores, el acoso diario y el arresto de ocho periodistas independientes.
“Nos quieren anular porque no creemos en la libertad con remiendos”, me dice un amigo desde Cuba. Habrá que creerle.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de octubre de 2014, 8:00 a. m. with the headline "RAÚL RIVERO: Los que tocan la tierra."