OSCAR PEÑA: Cuba y los derechos humanos
Antes que la organización de Naciones Unidas (ONU) velara por los derechos de los humanos, ello se consideraba solo un asunto interno de los diferentes países, pero desde 1948 el mundo se dio cuenta que existían estados y grupos de poder extremistas, absolutistas y salvajes –lo mismo en la llamada derecha que en la izquierda– que violaban y violan los derechos civiles, sociales, económicos y políticos de los ciudadanos y para evitar esa situación los países acordaron en consenso firmar y respetar los tratados internacionales de derechos humanos. Las autoridades de Cuba firman, pero no cumplen con ellos.
Los Derechos Humanos son palabras que se escuchan mucho dentro de Cuba pero que no siempre se entienden por la población en toda su real dimensión porque existe mucha manipulación oficial. El gobierno cubano considera y responde que ellos respetan los Derechos Humanos porque se da asistencia médica y derecho a estudiar. Y aunque esos capítulos están hoy muy deteriorados y la educación ha estado siempre muy politizada, no los negamos, pero respetar los derechos de un pueblo es mucho más. No son ciudadanos libres los que están vacunados, alfabetizados y cerrados en una jaula nacional.
No hay duda que el derecho a la salud y la educación son sumamente importantes, pero el derecho de los humanos es mucho más amplio. Ellos se basan en el principio de que todas las personas sean tratadas con respeto y dignidad independiente de quiénes son, cómo piensan, qué religión o color tienen. ¿Existirá algún ser humano que le guste vivir sin las libertades fundamentales? Debían entender las autoridades de Cuba que es difícil encontrarlo. ¿Quién puede vivir conforme con el que te aprieta el cuello en lo social, económico y político? Tres generaciones de cubanos están heridas en su decoro y dignidad.
La jefatura cubana ya ha rebasado más de medio siglo con el control total de la única rienda que existe en el país y está suspensa en la importante asignatura de derechos civiles. No estamos mintiendo y no es una afirmación que hacemos con regocijo y deleite de adversario, la hacemos con mucho dolor por el precio que se ha pagado. Hubiéramos querido todo fuera diferente, pero el triste resultado es que en el poder ha estado 56 años la contrarrevolución más contrarrevolucionaria que ha tenido Cuba en toda su historia. Los derechos y libertades ciudadanas no han existido y el estado general del país es un desastre, con más cárceles, prostitución, corrupción, apatía social, resignación y abandono del país que nunca en su historia y ello es algo muy lamentable y doloroso porque antes de 1959 –aun con algunos problemas– Cuba llegó a ocupar uno de los 3 primeros lugares en mejor posición de los países de América Latina y su pueblo no emigraba.
Definitivamente el sistema comunista ha sido un fiasco que le robó al pueblo cubano aquel sentido de dignidad, igualdad de oportunidades y sueños para todos convirtiéndonos en simples marionetas de dañinos caprichos de jefes vitalicios y absolutistas. Solo con recordar aquellas viles e infames presiones sociales para forzar que hijos de Cuba fueran a morir a guerras ajenas como la de Angola para alimentar el enfermizo ego personal de Fidel Castro de ser figura mundial es una evidencia del abuso oficial. Han sido muchas las frustraciones que ha estado viviendo el pueblo cubano.
Tenemos los pies en la tierra y sabemos que no hay país paraíso en el mundo y que en todos esporádicamente se presentan abusos, ignominias y violaciones de derechos civiles de sus ciudadanos. La diferencia con Cuba es que la violación de las libertades es constitucional. Está codificada en sus leyes vigentes.
Algo paradójico que muestra el desierto de derechos y oportunidades del pueblo cubano es que hasta el sucesor Raúl Castro con sus promesas logró cargar las baterías nacionales, pero hasta ahora el único cambio sustancial en las demandas de derechos humanos ha sido el derecho de viajar. En el resto el gobierno cubano tiene pendiente la tarea.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2014, 1:00 p. m. with the headline "OSCAR PEÑA: Cuba y los derechos humanos."