ARMANDO GONZÁLEZ: Barack Obama: la traición a nuestra causa
Una de mis primeras reacciones al anuncio del presidente Obama sobre normalizar relaciones con Cuba fue la participación del Papa Francisco en el plan. Y aún me intriga lo que cada uno de estos líderes dijo. Después de todo, a uno de estos líderes, su feligresía lo considera infalible. El otro es, simplemente, el Vicario de Cristo en Roma.
Debemos sentirnos satisfechos que Alan Gross esté de vuelta con su familia. Pero no debemos olvidar que Gross era un rehén y no un espía. Los espías eran los miembros de la Red Avispa que la administración Obama y su secretario de estado, John Kerry, habían dicho, repetidamente, que no cambiarían por Gross, para luego quebrar su promesa. Pero, a estas alturas, nada debe sorprendernos de esta gente.
Pero aún ante esta decisión infame, hay cuatro nombres que nunca debemos, que nunca podremos olvidar: Armando Alejandre, Carlos Costa, Pablo Morales y Mario de la Peña. Obama ha deshonrado estos nombres y sus familiares. ¿Acaso el Papa Francisco pensó en ellos? ¿Consideró el Papa Francisco que esos cuatro cubanos fueron asesinados por el “delito” de ayudar a refugiados a salvar sus vidas? ¿Y que la orden para el asesinato provino de Raúl Castro que había argumentado al Rep. Jim McGovern (D-Mass), quien participó en las negociaciones, que los espías no eran culpables del derribo de las avionetas porque la orden la dio él? Qué pena para el líder de la Iglesia Católica.
Esta nueva política de la administración Obama significa dólares para el régimen castrista pero no para el cubano de la calle. La dictadura castrista ha navegado con suerte. Cuando su principal benefactor, la Unión Soviética, quebró en 1991, la Unión Europea extendió su ayuda. En los últimos 15 años la dictadura ha sido mantenida a flote por los subsidios de Venezuela. Pero ahora, cuando Venezuela está en peligro de colapso, el organizador comunitario que reside en la Casa Blanca, el yanqui ignorante, viene con la ayuda que los Castro ansían para sobrevivir. Más aún, la administración Obama esta preparando para sacar a Cuba de la lista de países patrocinadores de terrorismo.
¿Qué pensarán de esto otros regímenes enemigos de Estados Unidos? ¿Concluirán que si capturan americanos de rehenes podrán obtener lo que quieran de Washington? ¿O, al menos, de Obama?
Todo dictador en la lista debe estar ansioso esperando una llamada o una tarjeta postal de Obama. El líder del mundo libre viene con regalos y mente muy abierta. Está dispuesto a ignorar abusos a los derechos humanos. Su idea de darle brillo a su legado es hacer tratos con los enemigos de su país. ¿Quién negoció esto con Cuba? Harry Truman tenía a Dean Acheson. Richard Nixon tenía a Henry Kissinger. Barack Obama tiene al asesor de seguridad nacional Ben Rhodes, quien ha demostrado la capacidad para entregarles a los Castro todo lo que deseaban y obtener nada a cambio.
¡Bravo por el organizador comunitario!
Alrededor de un millón de turistas canadienses visitan la isla anualmente. En total, más de dos millones de turistas visitan Cuba anualmente. Y el régimen castrista continúa en su lugar. ¿Esperan Obama y sus aprendices de política exterior que un influjo de turistas americanos van a hacer diferencia alguna? ¿Piensan acaso estos improvisados que existirá comunicación “de pueblo a pueblo”? ¿Qué el aparato de seguridad cubano permitirá a esos turistas moverse a su libre albedrío dentro de la isla? En la televisión de la Cuba de ayer había un personaje cómico, “Tinguaro”, y su frase famosa describiría las labores de Obama y sus aprendices. “Tinguaro” habría dicho: “¡Por eso estamos como estamos, por eso sucede lo que sucede!”.
Obama no es el primer presidente de Estados Unidos que ha buscado acercarse a nuestros adversarios y reconciliarse con nuestros enemigos. Pero su determinación de ser nice aun ante el rechazo del otro lado, no tiene paralelos. Para Obama y su equipo, diplomacia con regímenes deshonestos es un fin de por sí y, cualquier trato por desequilibrado que sea, es una victoria especialmente si la prensa cómplice lo califica de “histórico”. Sus predecesores veían el mundo en términos del bien y el mal. Obama ve el mundo en términos de víctimas y victimarios, con Estados Unidos generalmente en el rol de victimario. Así lo ve el mundo académico que formó a Obama.
Obama piensa que su país ha estado siempre en el lado equivocado y usará los dos años que le quedan para continuar castigándonos. Esperemos pronto un trato con Irán.
AGonzalez03@live.com
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de diciembre de 2014, 7:00 a. m. with the headline "ARMANDO GONZÁLEZ: Barack Obama: la traición a nuestra causa."