CARLOS CURBELO: Libertad y trabajo para cubanos
Estados Unidos es el país más generoso del mundo. Esto es muy evidente en la metrópolis del Gran Miami que es el hogar de cientos de miles de exiliados políticos e inmigrantes de toda la América Latina. Estas personas han hecho del Sur de la Florida una de las áreas más dinámicas, diversas y atractivas en el mundo.
La comunidad cubana es indiscutiblemente el grupo que más se ha beneficiado de la generosidad de este país. Hace unos 50 años que los cubanos pueden llegar a Estados Unidos sin visa y al año y un día lograr la residencia permanente. Desde 1980, todo cubano sin tener que probar absolutamente nada, ha recibido beneficios de asistencia pública (welfare) que en Estados Unidos son reservados para víctimas de la persecución política en sus países, a los cuales no pueden regresar.
Hace algún tiempo el programa de asistencia para refugiados viene siendo abusado por muchas de las personas que se benefician del mismo. Algunos cubanos que reúnen los requisitos para recibir estos beneficios terminan regresando a vivir en Cuba mientras aún reciben esta ayuda. Otros en la tercera edad vienen a Estados Unidos, donde se jubilan a pesar de nunca haber trabajado en este país. De todas formas reciben fondos del programa del Seguro Social. En algunos casos la mensualidad que reciben es superior a la de los jubilados en este país que trabajaron durante décadas y que aportaron al Seguro Social. Y hay muchos otros que reciben beneficios como refugiados y viajan con frecuencia a la isla, demostrando claramente que no le temen a la persecución política en Cuba y que por ende no son refugiados.
Hace unas semanas propuse un proyecto de ley para frenar estos abusos, garantizando a los cubanos que demuestren ser perseguidos políticos acceso a estos beneficios y a los demás, entrada legal en Estados Unidos con un permiso de trabajo para que puedan superarse en este país. En mi oficina he recibido centenares de llamadas y mensajes, la abrumadora mayoría de ellos en apoyo. Inclusive muchos cubanos de todas las “épocas” coinciden conmigo en que no se debe tolerar este tipo de abuso que se aprovecha de la generosidad de este gran país.
Hay quienes creen que todos los cubanos que llegan hoy en día son parásitos o que vienen a delinquir. Esto no es justo. La mayoría de los cubanos vienen a trabajar y a aportar. Quieren lo mejor para sus hijos y agradecen mucho las oportunidades que Estados Unidos y nuestra comunidad les ha ofrecido. Conocí a muchas de estas familias durante mi tiempo en la Junta Escolar. Cuentan con mi respeto y apoyo.
Por otra parte están los que consideran una traición cualquier propuesta modesta para frenar el abuso contra los contribuyentes de este país (todos los que pagamos impuestos). Se preguntan cómo un cubano va a proponer quitarles este beneficio a otros cubanos. Estas personas olvidan que todo funcionario electo de Estados Unidos tiene la responsabilidad legal y moral de velar por los intereses de este país. No se puede hacer caso omiso a ningún tipo de abuso, ni siquiera si es el “grupo nuestro” el que lo está cometiendo. Al contrario, la responsabilidad de actuar es aún mayor. Así deben pensar no solo los congresistas de nuestra nación sino todo ciudadano. ¿Cuál sería el futuro de este país si cada grupo solo se preocupa por los beneficios que puede obtener en Estados Unidos? Además, los privilegios se agradecen, nunca se exigen.
Esta nación –la nación de todos– que nos ha brindado la mayor libertad que existe en el mundo, se merece una política migratoria coherente y más equitativa. Para los refugiados políticos, los beneficios que le corresponden. Para los inmigrantes económicos, la oportunidad de trabajar y superarse en libertad y democracia. Para Estados Unidos, una ciudadanía agradecida que nunca permite el abuso contra la nación más generosa en la historia.
Representante republicano por la Florida.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de enero de 2016, 11:22 a. m. with the headline "CARLOS CURBELO: Libertad y trabajo para cubanos."