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Opinión Sobre Venezuela

Trump y Nostradamus: ¿Siria, Corea o Venezuela?

Manifestantes lanzan piedras a la Guardia Nacional de Venezuela en una protesta en Caracas, el 10 de abril.
Manifestantes lanzan piedras a la Guardia Nacional de Venezuela en una protesta en Caracas, el 10 de abril. AP

El año pasado publicamos nuestra columna “Las profecías de Nostradamus y Donald Trump” (El Nuevo Herald, 20 de junio 2016). Alli hicimos referencia a que Nostradamus pronosticó que la Tercera Guerra Mundial se originaría en el Oriente Medio. Sabemos que ese visionario ha sido certero en sus predicciones, sin embargo, puede haber errado en su cálculo geográfico ya que la Tercera Guerra Mundial bien pudiera originarse en Asia o en América.

Ya vimos que al presidente norteamericano no le tembló el pulso cuando recientemente ordenó bombardear un aeropuerto militar en Siria, como represalia por el genocidio cometido por su gobernante contra la población civil.

Por supuesto, hay sus diferencias entre ambas civilizaciones. Es de dominio público que el Estado Islámico (ISIS) controla las ciudades de Mosul en Irak y Raqqa en Siria. Como este es el grupo extremista que más aterroriza al mundo occidental, es imperativo eliminarlo. ¿Debería EEUU atacar a estas ciudades? En ambas, la población civil soporta salvajes abusos de diversa índole y apenas sobrevive pagando cuotas de mantenimiento a sus verdugos. Un ataque de la coalición antiterrorista diezmaría aún mas a la población civil en ellas.

En cambio, Bashar al Assad en Siria no ha tenido reparos en asesinar recientemente con gas mortífero a un numeroso grupo de civiles.

Por años Moscú ha sido aliado de Siria. Por esta razón, fueron avisados previamente cuando EEUU bombardeó su base militar. ¿Pudiera EEUU atacar masivamente a Siria?

Tanto Rusia como Irán han manifestado recientemente que responderán con fuego si es cruzada la “línea roja en Siria”. No obstante, es necesario destacar que para Rusia es muy importante la región baja de la península de Ucrania, es decir, Crimea, zona que fue anexada a la federación rusa en el 2014. Si EEUU no sigue imponiendo sanciones a Rusia por este concepto, es muy probable que obtenga su favor no interviniendo en un supuesto conflicto, que a todas luces puede desencadenar en una gran guerra.

Pero hablemos de Corea del Norte y sus continuas demostraciones nucleares, que son percibidas como amenazas a EEUU. El gobierno estadounidense tiene plataformas antimisiles en Corea del Sur y recientemente trasladó un portaviones a la región. China, a su vez, además de ser el mejor aliado de Corea del Norte, considera las acciones de EEUU como un factor de tensión entre su país y EEUU. Si por casualidad uno de los experimentos de Kim Jong-il impacta en un área norteamericana, las reacciones pueden ser imprevisibles por la intervención de Japón, China y EEUU. Sin duda, una peligrosa guerra pudiera desatarse en la zona.

Sabemos que EEUU tradicionalmente ha mantenido la “leña lejos del fuego”, o sea, los conflictos bélicos se pelean en el hemisferio oriental, lejos de América. Sin embargo, la situación actual de Venezuela es comprometedora en grado sumo. Los organismos de seguridad e inteligencia en Venezuela son controlados por Cuba. Su industria petrolera está fuertemente vinculada a Irán a través de la empresa mixta Venirogc. La economía venezolana está hipotecada a China. La mayoría de la población venezolana protesta actualmante en las calles y el régimen narcoterrorista se tambalea. Si EEUU llegara a invadir Venezuela, Cuba, Irán y China pudieran intervenir, algo sin duda explosivo para detonar una guerra en el Caribe.

Muchos afirman que la forma de dinamizar una economía es entrar en una guerra. Ejemplos sobran para sustentar esta opinión. Tal vez el más conocido de ellos es el proceso de reconstrucción de Europa después de la II Guerra Mundial, el Plan Marshall. Como resultado de este plan, 18 países comenzaron a adquirir en EEUU principalmente, víveres y combustible, equipos pesados para las obras públicas, productos semimanufacturados, ropa, fertilizantes y vehículos. Esto significó un gran desarrollo industrial para Norteamérica en el período de la posguerra, y consecuentemente, un bienestar económico generalizado para la población estadounidense. El plan Marshall no solo eliminó barreras comerciales, disminuyó la regulación a los negocios y aumentó la productividad, sino que también, desde la óptica geopolítica, fue muy positivo porque creó la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)

Aun así, el costo de alcanzar un mayor crecimiento económico a través de una guerra es incalculable. Y es que simplemente las vidas humanas son invaluables, es decir, no tienen precio. En efecto, en una guerra mundial son millones los seres humanos que pierden la vida. Esto hace injustificable cualquier guerra.

El Plan Marshall fue creado por el ex general George Marshall, secretario de Estado y posteriormente premio Nobel de la Paz. En el supuesto (y no deseado) caso que se desate una Tercera Guerra Mundial, ¿el plan de recuperación se llamará Tillerson, en honor al actual secretario de Estado Rex Tillerson?

Nadie sabe, pero roguemos a Dios para que el panorama de guerra sea solo un espejismo.

Economista y periodista

@DeYURRE

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de abril de 2017, 8:24 p. m. with the headline "Trump y Nostradamus: ¿Siria, Corea o Venezuela?."

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