Acuerdo europeo con el régimen de Raúl Castro debe ser anulado
En vísperas de la visita del presidente Donald Trump a Europa, mientras el mundo observaba con gran preocupación el lanzamiento de un peligroso proyectil balístico por Corea del Norte, el Parlamento Europeo aprobó concesiones comerciales y políticas al aliado más importante de Pyonyang a 90 millas de Estados Unidos: el régimen del general Raúl Castro en La Habana.
El acuerdo del Parlamento Europeo enfatiza las relaciones comerciales con la dictadura cubana, aunque incluye una “resolución no legislativa” donde se insta a los gobiernos europeos a ayudar a Cuba a transitar hacia “normas democráticas”. La referencia a las normas democráticas es una maniobra para esconder la claudicación de las democracias europeas a la dictadura cubana y constituye una traición al pueblo cubano porque pone los intereses económicos europeos por encima del compromiso histórico de Europa con la libertad.
Cuba continúa su alianza con el régimen proscrito de Corea del Norte. Mientras la anterior administración negociaba con La Habana, sin que se exigiera mejora en los derechos humanos como condición para aprobar las medidas que pedía Raúl Castro, el dictador cubano sorprendido contrabandeando aviones de guerra y misiles al régimen norcoreano. Los parlamentarios europeos deberían haber leído el informe de Naciones Unidas condenando aquel envío de armas en violación de leyes internacionales.
No importa lo que digan ahora algunos diplomáticos y hombres de negocios, la Unión Europea regresa a una política fracasada de resoluciones no vinculantes que no condicionan el comercio, el turismo, los préstamos, ni las demás relaciones con la dinastía de los Castro a que el régimen respete los derechos humanos y cesen las golpizas a los activistas que los defienden en la isla.
Es lamentable que los parlamentarios europeos reunidos en Estrasburgo, Francia, hayan ignorado el informe que acaba de distribuir la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional sobre el aumento de las detenciones por razones políticas y las golpizas en la isla y que hayan ignorado los llamados de urgencia de Amnistía Internacional en los últimos días sobre serios abusos en las prisiones políticas cubanas.
Tres días antes del anuncio, agentes de la policía política maltrataron y detuvieron a más de 50 mujeres pacíficas que se reunieron el domingo, como acostumbran, para orar por la liberación de los presos políticos y la libertad de los cubanos.
¿Por qué el Parlamento Europeo no tiene en cuenta que estudiantes y profesores universitarios cubanos son expulsados de las universidades por sus opiniones políticas, en violación de acuerdos concertados con la UNESCO? ¿Por qué no incluir en sus deliberaciones el papel de las fuerzas de seguridad cubanas en la represión de jóvenes disidentes por otro aliado del general Raúl Castro, Nicolás Maduro en Venezuela?
El presidente Donald Trump acaba de mencionar en Varsovia la importancia de los aliados europeos y norteamericanos en una causa común. Pero a algunos no parece preocuparles que, a pesar de las concesiones del presidente Barack Obama al restablecer relaciones diplomáticas, el régimen cubano reanudó medidas que habían terminado al finalizar la Guerra Fría, tales como permitir que barcos de inteligencia rusos regresen a la bahía de La Habana para espiar las comunicaciones militares de EEUU.
Y mientras europeos y norteamericanos condenamos el terrorismo en cualquier país el gobierno del general Castro le da refugio a terroristas y asesinos norteamericanos buscados por el Buró Federal de Investigaciones de EEUU.
¿Puede caber duda de que el abrazo de la Unión Europea a la dictadura cubana será usado por las autoridades en la isla para tratar de intimidar a los activistas por los derechos humanos a que renuncien a su lucha por la libertad?
Según los informes de prensa, “el acuerdo puede ser suspendido por la UE si Cuba viola las cláusulas de derechos humanos”, y “su plena implementación exigirá la ratificación por parte de los 28 países miembros de la UE en un proceso complejo que podría demorar años”.
Cualquier evaluación objetiva del acuerdo con Cuba de la Unión Europea llegará a la conclusión de que La Habana sigue violando sistemáticamente los derechos humanos. El acuerdo debe ser anulado.
Diplomático de carrera retirado, ex embajador de EEUU en Paraguay quien dirigió la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana por tres años.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de julio de 2017, 0:19 p. m. with the headline "Acuerdo europeo con el régimen de Raúl Castro debe ser anulado."