Crece el mercado inmobiliario de mansiones en Miami
Pat Riley, presidente del Heat de Miami, vendió en marzo pasado por $16.8 millones su espectacular mansión frente a la bahía en la comunidad cerrada de Gables Estates.
La casa de ensueño de 12,856 pies cuadrados estilo mediterráneo en el 180 Arvida Parkway tiene un teatro, una bodega de vinos, una biblioteca y una extensa piscina con cataratas y un bar acuático.
Pero todo eso va a desaparecer.
Resulta que lo llamativo es el lote: una rara franja de terreno de primera categoría, casi dos acres, que entra en las aguas turquesas de la Bahía de Biscayne.
En diciembre, el comprador –identificado como 180 Arvida LLC y representado por el abogado miamense Mark Hasner– le presentó a la ciudad de Coral Gables planes para derrumbar la casa, construida en 1991, y construir una aun mayor a lo largo de los 900 pies lineares de terreno frente a la bahía.
“La mayoría de las personas se mudarían y serían perfectamente felices, pero hay clientes que buscan la perfección, ¡cosas realmente buenas!”, dijo Jorge Uribe, vicepresidente en One Sotheby’s International Reality, quien no estuvo involucrado en la venta, pero negoció una propiedad aun mayor el año pasado: una mansión de $39.4 millones en el 14 Indian Creek Dr., o la Isla de Indian Creek en Miami Beach, bautizada por la revista Forbes como el “Búnker Multimillonario de Miami”.
“La tendencia en los últimos años es una demanda por productos de muy alta calidad. Las personas buscan localidades realmente buenas, materiales realmente buenos y están dispuestas a pagar por ello”, dijo Uribe.
El mercado de extra lujo de Miami está muy activo. Los precios para los condominios y las casas unifamiliares más elegantes se han elevado a niveles nunca vistos en el área, impulsados por una gran demanda extranjera y un renovado interés de los neoyorquinos y otros residentes en el noreste del país.
Con la imagen global de Miami pulida por Art Basel Miami Beach y la apertura de otros centros culturales y de entretenimiento, la ciudad se está convirtiendo en un imán aun mayor para los súper ricos de todo el mundo.
En enero, un penthouse en Setai Resort & Residences, en Miami Beach, alcanzó $27 millones, un nuevo máximo para un condominio en Miami-Dade. “Todos los edificios con que hacemos negocios están todo el tiempo en su mayor precio”, dijo Mark Zilbert, presidente de Zilbert International Realty, que representó al comprador en el trato en Setai.
En agosto pasado, una elegante casa nueva, vendida en forma especulativa en el 3 Indian Creek Dr., llegó a los $47 millones, un récord para una residencia en Miami-Dade. El comprador, cuya identidad no se reveló, es ruso.
“Las personas se están dando cuenta de cuán valioso es el frente de la bahía”, dijo Oren Alexander, cofundador del Grupo Alexander, en Douglas Elliman Real Estate, quien colocó la propiedad del 3 Indian Creek conjuntamente con el equipo de The Jills en Coldwell Banker y representó al comprador de la casa. Su padre, Shlomy Alexander, construyó la propiedad con su asociado Felix Cohen.
Shlomy Alexander trabaja en dos extravagantes mansiones especulativas más, una en el 30 Indian Creek Dr. y una segunda que se comenzará a fabricar en breve en el 252 Bal Bay Dr. en Bal Harbour, dijo su hijo. Los planes son para un proyecto tropical de estilo moderno que fusiona la parte de adentro con la de afuera, un concepto popular en Brasil.
El mayor de los Alexander viajó recientemente a Italia para comprar una piedra exclusiva para los proyectos, dijo el hijo.
“Realmente es una tendencia al ultra lujo. Todo tipo de materiales exóticos –maderas exóticas, mármoles exóticos, piedras exóticas”, dijo Sean Murphy, un vicepresidente ejecutivo en Coastal Construction, un importante constructor de hoteles y condominios de lujo que también han erigido algunas de las mansiones más extravagantes en la región. “Todo es tan exótico”.
Algunos ricos que construyen el castillo de sus sueños “compran piedra de cantera, escogen la que van a usar, y luego cierran la cantera, para que nadie pueda tenerla de nuevo”, dijo Murphy. “Ha pasado en varias ocasiones”.
Los detalles son cruciales: no es suficiente para una pared que sea de un buen mármol, sino que tiene que hacer juego para que las líneas fluyan de forma natural. “Es caro y consume tiempo”, dijo Murphy. El ónix y el nácar están de moda.
Mientras más grande mejor. Una casa a la medida que construye Coastal en Hillsboro Beach tendrá 60,000 pies cuadrados. Eso es el tamaño de 50 apartamentos de dos habitaciones para los meros mortales. “Una bella casa grande”, dijo Murphy.
Un tema importante: el Sur de la Florida, especialmente Miami, se está quedando sin lugares buenos frente al océano y a la bahía.
“La tierra ha estado escasa. Una mayoría de los proyectos con los que hacemos contacto van a derribar construcciones. O ya han sido derribadas cuando llegamos allí”, dijo Murphy. “Ustedes ven más personas comprando no sólo un lote, sino dos, tres”.
La súper agente de lujo Jill Eber, de Coldwell Banker, quien trabaja con Jill Hertzberg como The Jills en mercadear muchas de las casas más exclusivas del Sur de la Florida, dijo que los derribos son cada vez más comunes.
“Acabamos de cerrar a fin de año una propiedad en la punta de Sunset Island por $20 millones”, dijo Eber, cuyo equipo presentó una propiedad en Indian Creek que se vendía por un récord de $47 y cerró tratos residenciales por unos $480 millones en el 2012. “Alguien la compró por $20 millones y la está derribando. Sólo son unos 46,000 pies cuadrados [de lote], pero tiene 200 pies en la bahía abierta que miran directamente al downtown”.
“Este es el momento de las casas de lujo”, dijo Hertzberg. “Es lo actual, con todos los servicios y parafernalias”.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de febrero de 2013, 10:39 p. m..