Stainless, arte de la isla en Key West
Dentro del panorama del arte cubano de los últimos 10 años, uno de los nombres que sobresale con mayor protagonismo es el del colectivo Stainless (Alejandro Piñeiro, José Capaz y Fabelo Hung), quienes se proyectan desde la isla y a escala internacional con una seguridad y consistencia admirables para sus cortas edades y carreras. Tuve el privilegio de comisariar su primera exposición como grupo dentro del contexto cubano (Centro Hispanoamericano de Cultura, La Habana, octubre-noviembre del 2011), momento en que se hizo evidente su vertiginoso éxito artístico, tanto a nivel de público como de mercado. Ahora, 4 años después, soy testigo de su primera muestra en el ámbito cultural de la Florida: Una mente caótica, en The Studios of Key West, en Cayo Hueso.
La exposición se articula sobre la base de cuatro ejes temáticos fundamentales: el erotismo humano en su faceta más desinhibida y burlesca (Occidente con esteroides, Passion Gone Wild); la desacralización de emblemas distintivos de determinados centros de poder, a través de la sátira y el sobredimensionamiento del kitsch (Capitolio, Amor al rojo, Laureado); la megalomanía y el efecto psicótico/paranoico de las grandes campañas publicitarias a escala global (Cosmos); y el proceso de mundialización del proyecto de Occidente como un destino manifiesto, infalible (La escuela de Atenas).
Sin duda, la obra fundamental de la muestra es Cosmos. Aquí los autores presentan una foto de once mil estrellas en el espacio –imagen apropiada de internet–, a la cual decidieron realizarle una intervención radical: todos los astros fueron sustituidos por marcas publicitarias de grandes empresas transnacionales (McDonald’s, Nike, Apple, Microsoft…), labor de tres meses de trabajo. Los artistas probablemente recuerdan que vivimos en un mundo de puras apariencias, donde importan más la imagen y la representación de las cosas que las cosas mismas. Un universo donde lo virtual ha terminado desplazando a la realidad toda. Un mundo de puros fetiches, en el que todo se piensa, en primera instancia, en función de su construcción mediática. Vestimos para satisfacer las expectativas de los demás antes que las nuestras. Compramos el arte que está de moda, nos guste o no. Manejamos el auto más publicitado, no necesariamente el que nos agrada más. Nos enamoramos por Facebook. Tenemos sexo por Skype. La vida es puro simulacro, un gran teatro en el que el objeto ha quedado anulado ante la avalancha de imágenes que intentan vendérnoslo.
Otro trabajo interesante dentro del conjunto es Capitolio, que presenta a la célebre edificación habanera desde una visualidad muy cercana a la de un gran pastel, presto a ser degustado. Aquí Stainless intenta desmitificar el histórico símbolo por medio del humor y el sarcasmo. Si el Capitolio de La Habana es un gran dulce, quizás la ciudad toda sea una gran piñata, un enorme parque de diversiones donde miles de arlequines y trapecistas habitan el pasatiempo de la eterna cuerda floja de sus vidas.
Entretanto, un lienzo de la serie Passion Gone Wild muestra seis lenguas gigantes que se besan entre sí a la manera de una gran orgía, como explicitando un sistema de valores desprejuiciado, licencioso. Obra de una factura impecable, donde todos los dispositivos formales (color, líneas, composición) fungen como catalizadores o agentes de activación de la libido.
Pero las anteriores no son las únicas propuestas de impacto dentro de la exposición. Una mente caótica es una de esas muestras que marcan pautas, desafían horizontes de expectativas.
Píter Ortega Núñez es crítico de arte y comisario. Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de La Habana en el 2006, es también autor del libro Contra la toxina (ensayos sobre arte cubano actual).
piter.ortega@gmail.com
‘Stainless: One Chaotic Mind/Una mente caótica’, hasta el 26 de febrero en The Studios of Key West. 607 Ashe St., Key West. (305) 296-0458. www.tskw.org
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de febrero de 2015, 7:00 a. m. with the headline "Stainless, arte de la isla en Key West."