Tecnología, arma efectiva contra el cáncer
Cuando a Ashley Santiesteban le comenzaron los dolores de cabeza no le hizo mucho caso. Ahora tiene 17 años pero siempre había sido una niña muy sana. Tomaba ibuprofen o antiinflamatorios y se le pasaba.
Hasta el mes pasado.
Una convulsión la arrancó del sueño en medio de la noche, y terminó en la sala de emergencias en Homestead Hospital. Allí, los médicos descubrieron una masa en el lado izquierdo de su cerebro. Para el padre, Juan Santiesteban, fue un momento horrible: su hija que estaba en secundaria y por la que nunca tuvo más preocupaciones que no fuera que sacara buenas notas en Matemática, ahora necesitaba una neurocirugía.
Decidió operarse en el Baptist Health Neuroscience Center de Kendall, que cuenta con un iMRI recientemente adquirido y que proyecta imágenes de resonancia magnética intraoperatoria muy útil durante la cirugía de cerebro. La máquina, que está suspendida del techo sobre raíles y se puede mover por la sala de operación produce imágenes de alta resolución en detalle de la localización del cáncer e informa a los médicos si es necesario extirpar algo más.
Dado el tamaño del tumor y de su ubicación, el Dr. Vitaly Siomin, neurocirujano y director médico del Brain Tumor Program evaluó que esta tecnología sería la más eficaz en un caso como el de Ashley.
El Baptist Health es uno de los varios centros médicos del sur de la Florida que extirpan el cáncer utilizando las últimas innovaciones tecnológicas. Los neurocirujanos y oncólogos dicen que donde más se demuestran los “avances médicos” es en la exactitud de la tecnología encontrando y atacando el problema a la vez que se reduce o elimina el daño al tejido circundante.
En el Sylvester Comprehensive Cancer Center de UHealth que pertenece a University of Miami Health System, la Dra. Lorena Portelance también promueve una nueva terapia de radiación guiada a través del MRI. La Dra Portelance que es la vicepresidenta del departamento de oncología y radiación comentó que hace ocho semanas operaron al primer paciente usando esta tecnología. La máquina integra la tecnología del MRI y la administración de radiación junto con un programa computarizado que localiza, apunta y sigue la ubicación y forma de los tumores mientras que emite radiación.
Ahora podemos tomar imágenes incluso durante la radiación y podemos ver el tumor a la misma vez que lo extirpamos”, dijo Portelance, agregando que Sylvester es uno de los cuatro centros en el país que tiene este tipo de máquina. Los otros se encuentran en California, Missouri y Minnesota.
En Weston, el complejo de Cleveland Clinic Florida cuenta con una tecnología de radiocirugía que ataca el tumor en tratamientos más cortos. Se conoce como Varian Edge Radiation Therapy, dijo el Dr. John Greskovich, director médico del departamento de oncología radioterápica de la clínica.
Es un tratamiento diseñado para tumores malignos y benignos que suelen ser difíciles o imposibles de tratar quirúrgicamente, dijo. Las radiocirugías complejas pueden durar una hora o más, este procedimiento lo podemos hacer en 15 minutos.
Para el Dr. Minesh P. Mehta, director adjunto y jefe de Oncología Radioterápica del Baptist Health South Florida, la tecnología más interesante que se ha desarrollado contra el cáncer va a llegar al Miami Cancer Institute (MCI) en el 2017. El Proton Therapy Center de MCl, será el único en el sur de la Florida y uno de los 12 del país que tendrá un tratamiento que “dibuja” la radiación en el tumor.
La terapia de protones, al igual que los tratamientos del Sylvester y Cleveland Clinic, son precisas reduciendo el riesgo de exposición del tejido sano. Casi dos tercios de los pacientes de cáncer reciben radiación; la clave es utilizar una dosis lo suficientemente alta como para extinguir el tumor minimizando la radiación a otras áreas del cuerpo.
“La terapia de protones emite una radiación como si fuera un lápiz, con lo cual se puede apuntar la dosis de radiación en el tumor y alrededor del tumor punto a punto”, dijo, añadiendo que aunque es sumamente precisa, no está completamente disponible.
Por ejemplo con el cáncer oral, dijo Mehta, con tratamientos de radiación regular el haz de luz también afecta el revestimiento de la boca, causando úlceras que molestan al comer y tragar. También existe el riesgo de que se provoquen quemaduras dentro de la boca y hasta afectar el habla. Lo mismo con el cáncer de seno. Después de un tratamiento regular los pacientes están más propensos a desarrollar enfermedades cardíacas si el tejido cardíaco hubiera sido comprometido durante el procedimiento.
Otro efecto secundario de las radiaciones menos precisas (compare la punta de una aguja con la punta de un marcador) es que puede conducir a un segundo cáncer, dijo Mehta.
Regresando al Health Neuroscience Center, Siomin compartió más de la cirugía y de los seis pacientes que como Ashley habían sido sometidos al tratamiento con la resonancia magnética intraoperatoria (iMRI).
Es una tecnología que permite a los médicos extirpar completamente el tumor, ya que obtienen una imagen muy precisa de lo que queda después de la cirugía. Si después de la cirugía el MRI muestra componentes residuales del tumor, el cirujano puede regresar y quitar la materia cuando el cráneo del paciente todavía está abierto.
Anteriormente cerraban al paciente y lo dejaban en ICU mientras el médico revisaba el MRI para saber si el paciente necesitaba más cirugía y si era el caso pues regresaba al salón de operaciones para que el cirujano pudiera erradicar el resto del tumor.
Ashley estuvo menos de una semana ingresada y según el Dr Siomin el tumor se ha reducido muchísimo. Ashley respondió muy bien a la cirugía y estará en observación constante. Tener un cáncer en el cerebro suena horrible, más para el padre de Ashley, pero ella lo está tomando con mucha calma.
“Estoy feliz de ya no tenerlo. Ahora me siento perfectamente bien, y ya no tengo dolores de cabeza”, dijo riéndose. Su principal preocupación, otra vez, son las notas en Matemáticas.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de mayo de 2016, 3:13 p. m. with the headline "Tecnología, arma efectiva contra el cáncer."