Pese a ausencias, Juego de Estrellas Cubanas de Grandes Ligas en Miami pega un jonrón
Cuando anunciaron el nombre de Luis Tiant el público aplaudió fuerte, pero cuando lo vieron estrecharle la mano a Luis Giraldo Casanova, no quedaba otra cosa que levantarse del asiento.
Solamente una cita como el Juego de las Estrellas Cubanas de Grandes Ligas, que tuvo este domingo su sexta edición en Miami, puede propiciar un momento así, con tintes inolvidables de dos "monstruos'' de épocas pasadas.
"Esto es lo más cerca que puedo sentirme de mi tierra, por eso cada vez que me invitan lo dejo todo y vengo'', expresó Tiant, quien pidió permiso a Boston para bajar del cuartel primaveral. "Miami ha sido siempre nuestra casa en Estados Unidos. Estemos donde estemos, Miami nos recibe como una madre, con los brazos abiertos''.
Y Miami recibió en el estadio de la Universidad Internacional de la Florida (FIU) la cita de los estelares antillanos que suele ser una especie de regalo a la afición local antes de desperdigarse en el spring training.
Lo de menos fue el resultado de 10-2 ganado por los ligamayoristas a otro conjunto de peloteros veteranos y periodistas, porque lo importante era la cercanía con la gente, la posibilidad de firmar un autógrafo, de tomarse una foto.
Como siempre, parte de lo recaudado se destinará a combatir la parálisis cerebral en niños y jóvenes, mientras que otra cantidad irá a la Fundación José Fernández, uno de los que más animó este evento en el pasado.
"Me parece que es mentira, que no se ha ido y que en cualquier momento salía al terreno con nosotros'', apuntó el jugador de Baltimore, Dariel Alvarez. "Lo único que nos queda es seguir honrando su memoria y jugar como el lo hacía para este público y todo el béisbol, con pasión''.
De un lado alinearon, entre otros, Alvarez, Alexei Ramírez, Héctor Olivera, Alexei Bell; del otro Yobal Dueñas, Gabriel Pierre, Jorge Luis Toca, Juan Carlos Millán y colegas de la prensa local, mientras los venerables Casanova y Tiant los contemplaban con esa visión de extra clases.
Aunque no vistió uniforme, Aroldis Chapman recibió otra ovación -al igual que el campeón de las 154 libras Erislandy Lara, fresco de su triunfo del viernes ante Yuri Foreman- de los casi 2,000 aficionados en el parque de la FIU, pero no se puede pasar por alto cierto grado de decepción por la ausencia de algunos de los principales exponentes de la pelota profesional cubana.
Excusas pueden haber muchas, válidas o no, pero las estrellas deben entender que esta es una fecha que muchos ya marcan en el calendario como si fuera una tradición y que sin su presencia el espectáculo sufre.
Así todo, la sexta edición del Juego de las Estrellas Cubanas dejó más positivas y habría que premiar, por encima de cualquier consideración, el esfuerzo de un hombre como Osvaldo Pérez, quien se ha dedicado en cuerpo y alma a esta "criatura''.
El Juego ha llegado demasiado lejos como para abandonarlo. Miami necesita de este tipo de encuentro, ahora más que nunca que el nombre de Cuba y su gente gravitan en el ojo de un huracán mediático por muchos otros motivos ajenos al béisbol.
Un abrazo de Tiant con Casanova, solo aquí, en Miami, gracias a la pelota, gracias al Juego. Esa imagen bien vale una entrada.
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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de enero de 2017, 2:15 p. m. with the headline "Pese a ausencias, Juego de Estrellas Cubanas de Grandes Ligas en Miami pega un jonrón."