Barbero de Miami es el secreto del éxito de la nueva moda de Puerto Rico en el Clásico
Lo de Jean Carlos Cruz con el equipo de Puerto Rico no es un asunto traído por los pelos. La decisión de tener al barbero de Miami como uno más en el equipo boricua al Clásico Mundial de Béisbol fue algo muy bien pensado que recibió la aprobación de todos en el grupo y cuya expresión visible se encuentra en los cabellos teñidos de los jugadores.
Todo comenzó en la edición pasada del evento, cuando Cruz cortó el pelo de varios jugadores en Puerto Rico y estableció con ellos una relación cercana, pero jamás imaginó que para la actual llegaría a convertirse en el amuleto de la buena suerte.
"Lo que me está pasando es algo que ni en sueños hubiera pensado'', comentó Cruz desde la sede de San Diego. "Quienes me conocían le pasaron mi información al resto del equipo y todos coincidieron en que viajara para unirme al grupo. Hoy soy parte inseparable de ellos''.
La llegada de Cruz al entrenamiento de Arizona previo al viaje a Guadalajara coincidió con algo que habría de definir su estancia con el equipo, vinculado con su profesión de barbero y el deseo de los puertorriqueños de buscar un elemento unificador.
Desde hacía días los peloteros estaban discutiendo la posibilidad de portar algo más allá del uniforme que los identificara y simbolizara la unidad para enfrentar los retos del Clásico. Fue así que surgió la idea de teñir el cabello de plateado.
"Ahora se ha convertido en el sello de Puerto Rico pero no sabía cómo iba a funcionar, cómo sería recibido por los aficionados'', agregó el profesional del pelado, quien trabaja en el área del Doral, cuando está en Miami. "Para mí es importante que luzcan bien ante las cámaras, que ellos se sientan a gusto. Cuando dan un hit o impulsan carrera se tocan el pelo como una buena señal. Hasta Carlos Beltrán, que apenas tiene pelo, se toca la barba del mismo color que sus compañeros''.
Barbero desde hace 20 años, Cruz comenzó a trabajar en el giro desde que tenía 15 y poco a poco comenzó a ganar notoriedad por sus pelados y tratamientos, y no eran pocos las figuras del deporte boricua que no se dejaban caer por su sillón.
Cuando hace tres años decidió establecerse en Miami, Cruz gozaba de una excelente reputación y bajo su tijera estuvieron boxeadores como El Terrible Morales, Iván Calderón, Mikey García, Román González, todo el equipo nacional de básquetbol, incluyendo a J.J. Barea, y al jugador de la NBA Deron Williams.
Sin embargo, no pocas veces en el año Ortiz se monta en un camión que ha preparado como barbería móvil y se traslada a ciertas áreas del Downtown y otras zonas deprimidas de Miami para arreglarles el cabellos a personas sin hogares.
"Me gusta pelar a personas que puedan ser influyentes en la sociedad'', recalcó Cruz, de 36 años de edad. "Pero jamás me olvidaré de los más desfavorecidos. Nunca me olvido de donde vengo ni quién soy. Hay que hacer el bien que se pueda y se tenga a la mano''.
Por ahora, su presencia le hace mucho bien al equipo de Puerto Rico, que le ha abierto las puertas a una relación y una convivencia que va mucho más allá del simple color y el corte de los cabellos.
Quién sabe si la presencia de Cruz y su artes sean la inspiración que faltó en el 2013, cuando los boricuas terminaron en la segunda plaza, tras caer en la final contra una República Dominicana a la que acaban de vencer este martes.
"Puerto Rico los ha abrazado, y he visto a muchos aficionados que también se han teñido para mostrar su apoyo'', finalizó Cruz, quien nació en Toa Baja, a 15 minutos de San Juan. "Estar cerca de ellos me ha permitido no solo ver a los deportistas profesionales solamente, sino a los seres humanos que son. Mientras mis tijeras y mi tinte sirvan para algo, pueden contar conmigo''.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de marzo de 2017, 1:25 p. m. with the headline "Barbero de Miami es el secreto del éxito de la nueva moda de Puerto Rico en el Clásico."